Breve encuentro con un Galaxy S6 Edge Plus y un Galaxy Note 5; Clarín avanza sobre Nextel; Noblex tiene celulares; Amazon vende una tableta de US$ 50

Por estos días estuve probando, brevemente, el Samsung Galaxy Note 5 y el Galaxy S6 Edge Plus. Ambos llegarán a la Argentina, dice la firma surcoreana, aunque no hay fechas (y teniendo en cuenta que el Note 4 lleva poco tiempo en el mercado local sería lógico que primero llegue el S6 Edge Plus) ni precios, pero a juzgar por el de su hermano menor (y los precios internacionales) será un equipo caro.

Van acá algunos brevísimos comentarios; no es una reseña convencional -¡no hay alfajores!- pero como tampoco hay grandes sorpresas quien esté mínimamente familiarizado con el S6 entenderá de lo que hablo. Y si no, acá van algunos análisis mucho más detallados de estos dos equipos: el S6 Edge Plus según Alex Barredo en Hipertextual, el Galaxy Note 5 por Jonathan Munizaga en Wayerless (en español); del Galaxy Note 5, en GSMArena, y el Galaxy S6 Edge Plus, en Engadget (inglés). Como podrán imaginar, hay mil más.

Para mí:
-El hardware es el mismo del S6; lo que cambia es el tamaño de la pantalla, la batería, la RAM y (en el caso del Note 5) se suma el lápiz. Como era de esperar, todo es de primerísimo nivel (la pantalla, la cámara y la calidad de fabricación de los teléfonos), y ambos equipos son muy rápidos; la RAM extra le permite mantener aplicaciones abiertas por más tiempo (no tiene que recargarlas con tanta frecuencia como el S6, una combinación de la fuga de memoria de Android Lollipop y cierta agresividad que parece haber decidido Samsung). No sé cómo manejarán el almacenamiento interno para las versiones argentinas; con el hermano pequeño trajeron el S6 de 32 GB y el S6 Edge de 64 GB.
-Lo que más me sorprendió -para bien- de ambos es que su tamaño no me resultó incómodo, algo que sí sucedió en modelos anteriores (en general, me caen mejor los equipos de menos de 5 pulgadas). Sea por el grosor, por los bordes o porque ya no es tan raro usar un smartphone que obliga a tener la mano relativamente abierta. Son teléfonos indudablemente grandes (aunque más compactos que otros de 5,5 pulgadas). Y son, creo, los primeros phablet de la compañía que no me molestaría usar, más allá de que siga prefiriendo opciones más compactas. A la vez, los bordes del S6 Edge Plus, como los del S6 Edge, son algo problemáticos; la pantalla curva lo obliga a terminar en punta, y la palma de la mano lo siente inmediatamente.
-Si no fuera por el lápiz, por su diseño el Galaxy Note 5 sería un S6 Plus. Conozco poca gente que usa el Note como tal (es decir, para aprovechar las funciones que suma el puntero adicional), y creo que en este caso recibió más atención por el hecho -cierto y comprobable- de que el lápiz se puede guardar al revés -con la punta para afuera- y eso rompe el mecanismo de detección de inserción. No me pasó, pero no me parece improbable que algo así pueda pasar si se está usando para tomar notas manuscritas a las apuradas. La excusa de Samsung (leé el manual) no es suficiente.
-Hablando de notas manuscritas: el modo que permite escribir (en blanco) sobre la pantalla oscura apenas sacás el lápiz es ingenioso y útil. En general, de las ya varias generaciones de lápices que incluye la compañía, me parece que ésta es la más cercana a una escritura natural; hace tiempo que Samsung viene trabajando sobre el tema y se nota (pero habría que ver cómo se compara con la experiencia de escribir con una Surface Pro o un iPad Pro y sus lápices respectivos). Lo que es genial, no obstante, es el sistema de reconocimiento de texto manuscrito, que es lo suficientemente veloz y astuto como para permitir tomar notas a mano alzada y tener, en vez de garabatos sobre una pantalla de vidrio, un texto digital; tendrá errores de reconocimiento, casi seguro (como tipear y dejar que el autocorrector haga de las suyas), pero más de la mitad del trabajo estará hecho. Para tomar notas escribiendo a las apuradas, si se tiene una letra mínimamente clara, me resultó eficiente y atractivo: algo para lo que sí usaría el lápiz.
-El Edge Plus tiene la misma ambivalencia de su hermano menor: es -para mí- el más lindo del dúo, pero la pantalla curva casi no agrega funcionalidad extra y trae problemas de reflejos en los bordes. Sí, muestra un reloj de noche en uno de los bordes; salvo que la cama esté muy elevada sobre la mesita de luz, no aporta nada. La solapa que permite activar una vista de cinco usuarios favoritos ahora se complementa con cinco aplicaciones favoritas, y eso -más la posibilidad de elegir la altura de la solapa- es una buena adición; entiendo que una actualización para el S6 Edge activa esto también (en la versión original sólo se elegían los contactos favoritos).
-La autonomía de la batería es buena: mejor que en el S6/Edge, y logra dar una autonomía mayor a pesar de tener una pantalla más grande. Depende, por supuesto, del uso que uno le de al equipo, pero no me pareció que lograra esa sensación de ser inagotable que tenían sus predecesores. A la vez, la carga rápida debería evitar cualquier problema. Siempre llegué al fin del día sin recargar la batería, y sin preocuparme lo más mínimo por ese punto (como sí pasó con el S6).
-Samsung se las ingenió para poner dos luces de notificación al frente (la tradicional de colores arriba, una verde de carga junto al puerto USB); una pena que no se pueda aprovechar para algo más.  Seguir leyendo

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Presentan el Galaxy Note 5, tres mensajeros instantáneos nuevos, Cyanogen crece, HTC y Motorola se ajustan el cinturón

La noticia de la semana en lo que refiere a móviles fue, sin dudas, la presentación del Samsung Galaxy Note 5 (que por ahora no traerán oficialmente a la Argentina ni al resto de América latina) y del Galaxy S6 Edge +, dos equipos de muy buena pinta para quienes buscan teléfonos de ese tamaño, y un segmento en el que la compañía todavía sigue marcando el ritmo. La compañía sigue refinando su propuesta (aunque las diferencias con el S6 más allá del tamaño son mínimas), aunque de nuevo hay polémica entre los que añoran dos elementos clave hasta ahora (batería removible, almacenamiento expandible) que ya no están; encima no hay versión de 128 GB como se dijo en un primer momento. Llamativo también, es que la compañía ignore el USB C, aunque probablemente lo veremos en toda la línea el año próximo. Muy interesante es el teclado físico para el Edge como accesorio removible; como el del Sony Ericsson P800, es puramente mecánico (no tiene batería, no requiere vínculo Bluetooth, etcétera) lo que me parece un acierto; las primeras pruebas, no obstante, no hablan muuuy bien de él (en The Verge, pero hay varias más).

Esto, mientras finalmente pusieron en venta el Galaxy Note 4 en la Argentina (tiene un precio similar al S6), un año después de su debut internacional, y más de medio año después de su fecha original de llegada al país (fin de 2014). Las razones parecen ser logísticas; algo similar le pasa a Sony con los Xperia. El paso por Tierra del Fuego (y el envío de dólares al exterio) complica las cosas, aunque también hay, probablemente, una cuestión de prioridades: ambas compañías han logrado traer otros equipos más rápido (el S6 salió a la venta con unos respetables tres meses de demora respecto de su presentación internacional) y otras han tenido, en un mismo año, teléfonos muy rápido (el Moto E 2015 llegó un mes y medio después de su anuncio) y con mucha demora (el Moto X 2014, en marzo/abril de este año).

Esta semana escribí sobre Coradir, una firma local que presentó un smartphone con Android y control parental incorporado, y sobre las alternativas para el resto de los equipos; también sobre los nuevos mensajeros instantáneos (de Yahoo con su videochat silencioso; Microsoft con una vuelta de tuerca al e-mail, además de Twitter gracias a la eliminación del límite en los mensajes directos) que buscan su lugar en un mercado en el que si hay algo que no falta es este tipo de cosas.

También publicamos una reseña de dos tabletas de marca nacional; la Banghó Aero J08, una (para mí) agradable sorpresa, con pantalla de 8,9 pulgadas y Windows 10; y la Noblex Star Wars (Android, pantalla de 7″), ideal para los amantes de la saga que vuelve a los cines a fin de año. Un punto interesante es que ambas usan un procesador de Intel, algo inusual en equipos de este rango de precios (en el país, al menos). Seguir leyendo

Los celulares con tapita siguen existiendo, la previa del Galaxy Note, HTC en llamas, Microsoft publica herramientas de código abierto

Esta semana publiqué en LN Tecnología una nota sobre la persistencia de los celulares con tapita (en versión smartphone, y más que nada para el mercado asiático); también sumamos al canal Tecnología una nota sobre el parche de Google que resuelve el agujero de seguridad conocido como Stagefright (aunque dependerá de cada fabricante y de las operadoras el llegar a las manos de los usuarios), la noticia de que Nokia le vendió finalmente su división de mapas Here a tres automotrices alemanas, y la renovación de la línea Xperia de Sony con dos modelos (el M5 y el C5 Ultra), con buenas cámaras (tanto la principal como la frontal).  Seguir leyendo