¿Qué es un smartphone?

 

Un Palm Treo 180 de 2002

En los últimos tiempos una serie de noticias me hicieron pensar en un concepto que todos manejamos más o menos intuitivamente, pero que no parece tener hoy una definición consensuada por todos. Me refiero, claro, a la idea del smartphone.

¿Qué es un smartphone hoy? ¿Cuál es el límite entre un teléfono inteligente y uno que no lo es?

En eso pensaba hace un tiempo ya, en octubre, cuando estuve probando los móviles económicos con Android. 350 pesos te permiten obtener un equipo que tiene un hardware muy modesto,  pero que nadie diría que no es un smartphone. A la vez, Nokia remozó su línea Asha (los sucesores del popular C3): siguen usando el sistema operativo S40, históricamente de móviles de rango medio, pero con chips a 1 GHz y pantallas capacitivas.

Esto, sumado a los últimos números de Vision Mobile, que calculan en un 27% la penetración mundial de smartphone (para Gartner acumulan el 26% de los equipos vendidos este año). Para comparar, en la Argentina este año uno de cada cuatro equipos vendidos fue un smartphone, según la consultora Carrier. En buena parte del hemisferio norte ronda el 50%; según Nielsen en Estados Unidos el uso de smartphones entre adultos jóvenes (de 25 a 34 años) trepa al 62 por ciento.

Pero ¿qué es un smartphone? ¿Qué conexión hay entre esos equipos que mencioné y un iPhone, un Galaxy S, un BlackBerry o un Lumia?

Históricamente el mundo de los móviles se dividió en smartphones (teléfonos inteligentes), feature phones (equipos con algún distintivo, como buena cámara o hardware dedicado a la música o los juegos) y dumbphones (teléfonos tontos, los más básicos). Recientemente aparecieron los teléfonos sociales, con software para acceder a Twitter y Facebook y, en general, conexión Wi-Fi (y que en la Argentina suman el 30% de las ventas este año, siempre según los cálculos de la consultora Carrier).

Recuerdo, además, que hace unos años en Estados Unidos proponían (sin éxito, por suerte) la idea del superteléfono, metiendo ahí al iPhone y los Android más sofisticados, como una manera de diferenciarlos de los smartphones históricos como los Symbian y BlackBerry, que en ese entonces dominaban el mercado.

Hasta hace no mucho, el ser un smartphone tenía que ver con una cierta sofisticación en su oferta; en particular, en la posibilidad de funcionar como asistente digital, permitir revisar el correo electrónico y demás y, sobre todo, admitir el agregado de funciones vía software. Pero claro, eso también era discutible: un rango muy, muy amplio de teléfonos de gama media permiten agregar aplicaciones Java. A esto se sumaba la inclusión de un paquete de oficina; de un reproductor multimedia; de un método de acceso a Internet (para ver páginas WAP, bajar el mail o servir de módem) y de un gestor de archivos que permitiera cierto control sobre los contenidos del teléfono.

El iPhone original: puso la Web al frente de todo

Con el iPhone, la discusión pasó al acceso más o menos sofisticado a la Web, y qué tanto permitían los nuevos equipos su consumo sin intermediarios ni limitaciones (salvo la reproducción de contenido Flash, claro). Pero eso dejaba afuera, al menos hasta el OS 7, a los BlackBerry, con un browser pésimo pero herramientas de comunicación que en ese entonces estaban a años luz de lo que podía ofrecer el iPhone, incluyendo la posibilidad de correr varias aplicaciones en simultáneo, algo que inicialmente el iPhone no tenía (y que Windows Phone 7, para el caso, no tuvo hasta la actualización Mango).

Y siempre los smartphones tuvieron un hardware más poderoso que el resto; pero ahora un teléfono social tiene mejores características técnicas que un BlackBerry 8520 o un Nokia con Symbian^3  (es cierto, ya están un poco viejos; pero creo que entienden mi idea). Incluyan en el cálculo a los Android de bajo costo (y hardware más antiguo) y el menjunje comienza a tomar color.

Con el correr del tiempo, los que más han sufrido son los feature phones, porque no terminan de ser smartphones, y no tienen algo que hoy los distinga del resto. Es un poco lo que pasó con la PC: a mediados de la década de 1990, y cortesía de Windows 95, hubo una explosión de computadoras multimedia, que se diferenciaban de las anteriores por incluir una placa de sonido, una lectora de CD y -eventualmente- ser capaces de reproducir videos y CD interactivos sin demasiadas complicaciones. Hoy, de más está decirlo, todas las PC son multimedia (de la misma manera que la mayoría tiene chips de video con aceleración de gráficos 3D); la distinción ya no tiene sentido. Y ni hablar del hecho de que la PC es técnicamente una microcomputadora.

¿Pero y el smartphone? Si tengo un teléfono con un navegador capaz de mostrar páginas en HTML puro; que tiene una tienda de aplicaciones; que incluye un cliente de correo y de chat; que me permite ver juegos y consumir contenido multimedia -más allá de las limitaciones de la pantalla y del almacenamiento interno-,¿dónde pongo el límite? ¿Tiene sentido hacerlo, pensando que a futuro probablemente la mayoría de los teléfonos en uso será smartphones, si se mantienen las tendencias actuales? ¿Habrá que dejar de hablar de smartphones y pensar, simplemente, en celulares, o en computadoras multimedia de bolsillo, como insistía Nokia hace un lustro?

Los Asha, con chip a 1 GHz y pantalla capacitiva

Me interesaba ahondar un poco más en el tema, así que hablé con Pablo Grasso, gerente de ventas corporativas de RIM para el Cono Sur, para saber qué opinaba. “La del smartphone es una definición bastante abierta -admitió- y cada fabricante la maneja un poco según le convenga. Pero para mí tiene que tener un sistema operativo que pueda actualizarse, además de lo usual -aplicaciones adicionales, correo electrónico y agenda, acceso a la Web, etcétera”.

“La definición depende un poco también del usuario -me dijo César Castro, jefe de Teléfonos Móviles de Nokia para América latina-. Los equipos S40 como el Asha, por ejemplo, no son considerados smartphones por una cuestión histórica, pero no más. No tienen multitarea, pero sí muchas prestaciones del estilo de otros equipos más avanzados. Es una diferencia que va perdiendo sentido; los usuarios de estos equipos son de los que más aplicaciones descargan, algo típicamente asociado al smartphone.”

Hablé también con Hernán Lardiez, jefe del negocio de Comunicaciones Móviles de Microsoft para América latina; me dio la definición que me pareció más acertada, sobre todo a futuro: para él, lo que distingue un smartphone moderno de otro equipo (como un feature phone, un móvil social, etcétera) está en “la integración e interacción entre las aplicaciones del móvil. En la medida en que evolucionan los componentes y su costo baja, tenés teléfonos con mayor poder, y la distinción en ese aspecto entre un smartphone y un celular que no lo es se diluye. Pero los feature phone son más estancos, las aplicaciones que tienen son más como un silo, sin conexión con el resto. En un smartphone hay más intercambio, y no sólo con el contenido propio del equipo, también entre aplicaciones.”

Está claro que la discusión es técnica, pero no por nada este blog tiene el nombre que tiene; para mucha gente, esa clasificación le importa un bledo y busca un teléfono que haga determinadas cosas, que esté dentro de su presupuesto y que tenga nombre (sea marca de fabricante o de sistema operativo; y más allá de que -y esto es una impresión, más que nada- en un cantidad enorme de casos lo usan para llamadas, SMS y no mucho más.

¿Qué opinan? ¿Qué tiene que tener un smartphone hoy para consideralo como tal? ¿Es útil la distinción? ¿Tiene sentido?

  • Enrique Carrier

    Coincido con la definición de Lardiez. Básicamente, lo que consideramos en Carrier y Asociados es que el dispositivo tenga aplicaciones nativas, lo que permite una mayor integración con el hardware y el resto de las aplicaciones. Esto los diferencia de otros equipos que corren aplicaciones Java que corren en un “sandbox”.

    Claro que, como bien señalás, esta es una definición muy técnica que no interesa mucho a los usuarios. Éstos buscan mayormente poder usar mail, mensajería instantánea, redes sociales o navegar. Si lo hacen a través de una aplicación nativa o no, no es problema de ellos.

    En definitiva, es una discusión interna de la industria, pero no una preocupación del usuario.

    • http://blogs.lanacion.com.ar/movilandia/ Ricardo Sametband

      Lo interesante acá (pero seguimos en un tecnicismo) es cómo influye en esa definición la proliferación de webapps, o aplicaciones en HTML5, sitios encapsulados, etc., que además son todavía más multiplataforma.
      No sé si importa que sean nativas per sé, sino la cantidad de enganches que tienen con el sistema (las APIs con las que pueden interactuar, etc.) y con otras aplicaciones.
      Lo que también me pregunto, ya que estamos, es qué futuro tiene el segmento “social” tan reciente, en tanto se va pareciendo cada vez más a un smartphone -y en tanto el smartphone como tal sigue bajando de precio-.

    • Daniel

      La definicion de Lardiez esta muy moldeada al OS de Microsoft. Yo creo que la interacción entre aplicaciones no define un Smartphone. Si no la capacidad del dispositivo en general.

  • HECTOR

    creo que el termino smartphone ya esta quedando viejo y por eso no se adapta a la era actual,el N95 en su epoca de gloria era un verdadero smartphone,pero ahora como bien decis,lo unico que diferencia a unos de otros es que tan bueno o potente es su hard o soft,y que tanto se relacionan las apps,pero en si lo q hace un equipo de $2500 lo puedo hacer con uno de $300 o hasta con uno de años atras,la diferencia esta en como lo hace uno u otro,la calidad de las cosas (navegacion,camara,video,etc),nada mas.
    y los telefonos sociales creo que son solo un parche que tapa el espacio entre un smart y un dumbphone,mas que nada por cuestiones de costos para el fabricante y el usuario.

  • Daniel

    La definicion de Smartphone ha evolucionado con el tiempo. Originalmente un smartphone lo definia un teclado QWERTY, email y un browser algo avanzado.
    La mejor definicion de Smartphone es un dispositivo que tiene capacidad de computo elevada, que pueda hacer multi task, obviamente que tenga un Browser avanzado (anteriormente era medianamente, ahora al menos tiene que tener soporte de html 5), cliente de e-mail avanzado, y capacidad de instalar aplicaciones avanzadas con conectividad a internet avanzada (streaming, etc.). Pero obviamente las caracteristicas van a avanzar con el correr del tiempo.

  • morgan

    verdaderamente son revolucionarios, innovadores, completísimos, …. y mi experiencia muy reciente me dice q tendre q batallar duro para encontrarle la vuelta a mi nuebo BlackBerry 9800,(regalo de cumple)….. (a mi modo de ver y dado mi anterior equipo , una verdadera mini-compu), abrazos

  • Germán

    Va a ser interesante leer esta nota en dos o tres años. Me imagino que no existirán mas celulares de “gama media” y los “dumbphones” van a ser difíciles de conseguir. Con la rápida evolución de los sistemas operativos, en dos años un smartphone “viejo” va a poder realizar tareas que ahora lo diferencia.
    Saludos!

  • Clarita

    Que triste debe ser vivir una vida impregnado de tanta informacion y conocimientos tecnico-informaticos, desconociendo varias muchas otras cosas REALMENTE IMPORTANTES, placenteras, disfrutables, saludables… Qué aparatos por Dios!!! Que manera de desperdiciar la vida…

    • Emiliano

      Entonces que hacés comentando en un blog sobre tecnología ?

      Cada uno es feliz a su manera.

    • Daniel

      Primero, quien dice que no disfrutamos estar impregnados en todo esto, y mas cuando te pagan para hacer lo. Pensalo. Y segundo, quien dice que desconocemos las otras cosas importantes

  • Maik

    un smart phone es una palm con funcionalidad de teléfono. Buscate el Treo, el primer smartphone del planeta, de la marca Palm…
    A, la nota es muy pobre…

  • Fede

    Con mis compañeros de la facu discutiamos algo similar. Es como pasa con las páginas webs, donde una profesora insiste en sus apuntes en estudiar la diferenca entre una web estática y la que no. Y hoy en día el sitio web más modesto ofrece interacción. No cabe duda que el término quedó anticuado y hoy es más que nada comercial. Las operadoras lo usan para promocionar equipos nuevos como si equipos de hace unos años no lo fueran. Coincido con Hector en el N95, cuando me prestaron uno y reproduci un video realmente vi lo diferencia con un telefono convencional de la epoca, como era mi V3e, que si bien tambien reproducia ideos y aplicaciones java, etc era otra cosa. Uno sentñia una pc en la mano con ese Nokia, el mio era un telfono que hacía más cosas.
    Incluso en los Asha hablan del multitarea, que iOS no incorporaba en sus primeras versiones, pero nadie te dudaría en llamar smartphone a un iPhone.
    Yo hago las clasificaciones con mis amigos por el sistema operativo y la versión, te da una idea de que hard puede tener el equipo y que podés hacer mejor o peor.

  • Fideo Fernández

    Excelente blog