Estuvimos probando el Ubuntu para celulares en la redacción; desde el jueves es posible descargar una versión de desarrollo para un dispositivo Nexus, y eso fue lo que hicimos (en rigor, lo hizo Guillermo Tomoyose con su Galaxy Nexus). También está para tabletas.
Van aquí algunas primeras impresiones sobre el sistema operativo de Canonical (que como Firefox y Sailfish busca ofrecer una alternativa a las plataformas tradicionales); traté de acercarme a él como lo haría un usuario cualquiera al que se lo dan por primera vez.
Lo sé, hay que tenerle paciencia, porque todavía está en desarrollo. Tanto, que viene precargado con llamadas y conversaciones de redes sociales falsas, fotos preinstaladas, etcétera. Tanto, que en la hora que jugué con él se colgó varias veces, hay aplicaciones que no andan, etcétera. En octubre, supuestamente, estará el código final, y los primeros móviles los veremos en la primera mitad de 2014.
Les dejo un video de Engadget que muestra en forma sencilla cómo funciona la interfaz (era más rápido que grabar el propio, que no aportaba demasiado):
Ubuntu para móviles, como está de moda ahora, apela gestos con del dedo desde los bordes de la pantalla en un eje vertical y horizontal, antes que a los botones, para controlar el equipo. Android lo implementa en forma prototípica con el menú de notificaciones, BlackBerry lo transformó en su elemento constitutivo en la Playbook y luego en BB10; Microsoft lo aplica en parte en Windows 8; MeeGo tenía algo de eso también. La implementación de Ubuntu tiene algunas buenas ideas.
La pantalla de bloqueo del teléfono, con esa especie de astro con arcos solares (que en teoría corresponden a notificaciones a la actividad asociada a ellas) todavía no funciona, así que su promesa sigue siendo eso. Pero hay algo peor: no hay indicación igual alguna de cómo desbloquear el equipo. Si lo usás, lo sabés: con un gesto del borde derecho al izquierdo, el mismo que sirve -en una aplicación- para correrla e ir a la aplicación activa que abrimos antes, en una suerte de sinfín. Pero no es del todo amigable.
En una aplicación, o en la vista temática inicial (más de eso abajo) comenzar a tirar del lateral izquierdo hacia la derecha abre una barra de accesos directos; si seguís de largo vas a la vista inicial, escritorio o como le quieran decir. En papel funciona genial, en la práctica no tanto, y me hizo acordar a un gesto de Windows 8 (también sobre el borde izquierdo) para pasar a la lista de aplicaciones recientes, que en ese caso involucra un retroceso y es igualmente complicado. Quizá con el uso se aprenda, pero activar la barra y no ir al inicio (no seguir de largo) no siempre sale, y en la CES 2013 las personas que mostraban el teléfono -que hacían ese mismo gesto todo el día- no siempre lo lograban.
Es probable que deban ajustar el tema, pero me sigue pareciendo que el gesto vertical de abajo hacia arriba como usa BlackBerry es más inteligente, sencillo, etc. Aquí, ese gesto invoca, en las aplicaciones, un menú de opciones.
Un gesto de arriba hacia abajo abre el menú de notificaciones, pero con varios agregados. Uno, en el de mensajes (que agrupa todos los servicios posibles) es posible responder a cualquiera de ellos desde el menú; Android apunta a algo parecido en las próximas versiones, si no recuerdo mal. Como fuere: utilísimo.
Notificaciones y algo más
En el menú de notificaciones hay varios controles -wi-fi, sonido, la fecha/hora que también muestra las citas en nuestro calendario-. Lo bueno es que depende de desde dónde despliegues el menú, te muestra un control u otro. Podés ir de uno a otro, pero no cuando el menú está totalmente desplegado, sino cuando está semi desenrollado, algo -para mí- muy molesto, porque requiere estar atento a qué tanto se desplegó el menú.
La vista central tiene 5 escritorios o paneles: música (propia, disponible para compra); gente (con contactos favoritos y todo el tráfico comunicacional del dispositivo); aplicaciones activas, más usadas, gente “favorita” y contenido reciente; aplicaciones (usadas con frecuencia, instaladas, disponibles); y videos. Un grupo interesante. Todo lo que tiene que ver con contenido muestra “cosas populares” también, un poco como ofrecía el Nokia N9; en todo momento hay una sensación de hiperconexión que está muy bien.
En todo momento, también, se puede activar el buscador, que busca en el contenido interno y -como el buscador del Ubuntu convencional- permite también encontrar un comando específico de una aplicación.
La aplicación para la cámara es sencilla, pero efectiva, y fácil de entender; la aplicación de la galería de fotos es muy bonita, y marca lo que para mí es uno de los puntos más sólidos de Ubuntu para teléfonos: una estética que me resulta muy atractiva, y que no todos sus competidores han logrado (la versión genérica de Sailfish me parece la menos simpática en este punto).
El teclado estaba OK, pero no tiene sentido evaluarlo porque puede cambiar muchísimo. No era despampanante, tampoco.
No hay mucho más para decir; habrá que ver la versión final para hacerle una crítica en serio; todo lo que no me gustó puede corregirse para entonces, y Canonical desarrolla este Ubuntu para terceros. que pueden exigir cambios.
Pero lo primero que puede verse hace creer que Canonical encontró un camino que quizá no termine siendo popular -dudo que vaya a ser un exitazo- pero que tiene mérito propio, y una lógica de uso que no requiere ser un experto, pero que funciona en forma adecuada.
A propósito: quienes quieran probar Firefox OS en forma sencilla pueden instalar este agregado (en un browser Firefox, lógicamente) para ver de qué se trata.


