Los smartphones que vienen al país, llega el Moto 360, la presentación de iOS 9, la asignación de la banda de los 700 MHz

 

En el ámbito local hubo, esta semana, varias noticias referidas a la telefonía móvil y, sobre todo, a las redes 4G (LTE). La más importante: la asignación de la banda de 700 MHz (banda 28), que se había licitado en octubre último pero de la que no había novedades hasta ahora. ¿Por qué es importante? Porque ayudará a ampliar el servicio, ya que es una frecuencia que permite radios de cobertura más amplios. La contra: muchos de los teléfonos con 4G que se venden en el país no es compatible con esa frecuencia.

El anuncio llegó después de que Movistar se sumara a Personal al informar que tiene unos 500 mil clientes potenciales de 4G (un número similar a Personal), y de que OpenSignal divulgara una comparativa de las redes LTE en 35 países, incluyendo la Argentina (resumido: en ancho de banda promedio estamos en el medio, con 13 megabits por segundo; hay países con 24 Mbps, como Singapur).

Contamos también algunos de los modelos de teléfonos que se preparan para los próximos meses en el país (los Galaxy A3, A5, S6 y el LG G4, los más cercanos), aunque también habrá novedades de Microsoft, Alcatel, Huawei y otros. Y pusieron en venta, en forma oficial el reloj Moto 360, además del LG G Watch y el Alcatel Watch. Obviamente ya se podían comprar por otros medios, pero ahora tienen soporte oficial, promoción de las compañías y demás. Y Lenovo puso en venta en el país la tableta Yoga 2, con proyector integrado, pantalla de 13,3 pulgadas y Windows 8.1.

En lo internacional, el plato fuerte estuvo en manos de Apple, con la presentación, en el WWDC, de iOS 9 y la ampliacón del WatchOS (además del OS X El Capitan y su servicio de streaming de música). Lo más notorio del WatchOS es que podrá correr aplicaciones dentro del reloj, lo que ayudará con su velocidad (hay quejas de que, tan dependiente como está hoy del iPhone, es relativamente lento). También tendrá un impacto en la batería; habrá que ver cómo lo maneja Apple.

Del lado de iOS9, lo más interesante es, para mí, la posibilidad de tener dos aplicaciones en pantalla al mismo tiempo. Es un cambio importante por muchos aspectos: si para muchos el iPad era una herramienta de trabajo, esto no hace sino mejorar muchísimo ese costado de la tableta (sobre todo en el supuesto modelo que tendrá una pantalla de más de 10 pulgadas; en pantallas más chicas puede resultar más una molestia que una ventaja). A la vez, rompe con un concepto que históricamente era un virtud de este tipo de dispositivos (el foco del usuario en una sola tarea a la vez), aunque las notificaciones -y sobre todo, las notificaciones interactivas- ya venían desarmando ese modo de uso.

Android M también tiene un modo experimental que permite algo así, aunque Google no le dio relevancia durante el reciente I/O; y Samsung, LG y Alcatel lo ofrecen en sus teléfonos y tabletas hace tiempo, pero con una limitación en qué aplicaciones permiten esto que iOS 9 (parece) no tendrá, como no lo tiene, por supuesto, Windows 8.

Este es el mejor y el peor escenario para Microsoft (inevitable por la transversalidad de la compañía). Si el iPad es, todavía más, una herramienta de productividad, Microsoft sale ganando (tener un PowerPoint y el Outlook en pantalla al mismo tiempo, etc.). También sale perdiendo: uno de los más sólidos argumentos de venta de una tableta con Windows 8/10 (¡es una PC! ¡podés ver múltiples cosas en pantalla! ¡trabajás y te divertís!) se difumina. Aunque no se desvanece, claro.

Como en todo, habrá que ver cómo lo implementan Apple y Google; la manera en que lo hizo Microsoft es muy efectiva.

Innovación, ejecución y el aceite sin colesterol

La presentación en el WWDC dejó a muchos con sabor a “Apple copia y ya no innova” (un ejemplo de muchos: en BGR); esto se dijo también en el Google I/O sobre Google, unos días antes (Fotos tiene la interfaz de fotos de Apple; Android Pay; el menú de copiar y pegar como el de iOS; un ejemplo en Apple Insider) Esto es, por supuesto, una pavada: sí, Apple implementó cosas que ya estaban en otros sistemas operativos. Google lo ha hecho, Microsoft también, lo mismo que Samsung, BlackBerry, Facebook, etcétera. Las reacciones suelen ser más airadas cuanto más grande la empresa, y Apple suele estar a la delantera en este punto.

Comenté en Twitter que Apple no siempre es la primera en implementar una función nueva, pero que esto estaba perfectamente bien (diría, incluso, qué es a propósito, y esto incluso más allá de la clásica frase de Steve Jobs); su fuerte está en que aunque no lo haga primero, tiende a hacerlo bien (cuánto mejor que el resto es, como todo, discutible). Más allá de algunos acólitos que se ofendieron profundamente, la inversa también funciona: muchas cosas aparecen primero en Apple y luego llegan a otros sistemas operativos, y todos, para un lado y para el otro, se escandalizan.

Es simpático, porque las quejas son siempre sobre lo novísimo, pero se asume -sólo porque está naturalizado- que “lo que ya está”, de alguna forma, no merece el mismo reclamo, cuando es obvio que eso fue, alguna vez, algo nuevo también; que estas son empresas que patentan todo y que, si alguien reimplementa un concepto de otro o una forma de uso, o está pagando la licencia correspondiente (lícito), o está haciendo algo similar pero suficientemente distinto como para que sea legal. De otra forma aparecen las demandas.

No voy a decir nada nuevo con esto: no hay forma de que las compañías no vayan presentando herramientas similares a las de sus competidores en sus plataformas. Las empresas no viven en burbujas, y si las ideas son buenas no está mal sumarlas al acervo propio. Perderían muchísimo si no lo hicieran, porque hay conceptos que simplemente no pueden resolverse de múltiples maneras, y hay que elegir las disponibles, que además al ser compartidas por otros reducen la curva de aprendizaje. Marcar el camino es clave; pavimentarlo también.

Esto seguirá sucediendo a futuro, en la medida en que las plataformas vayan madurando, se vayan puliendo y cubriendo las necesidades generales. El punto, claro, es que no es lo mismo ser el primero (que es importante para muchos) que hacerlo bien (más útil a largo plazo); y la palabra innovación tiene que ver con precisamente eso: mejorar lo presente antes que crear algo nuevo.

Lo mismo con la ejecución de esa creación (original) o de esa innovación: la historia de la tecnología está repleta de compañías que fueron “las primeras en”, pero que quedaron en el camino. Por otro lado, que Apple, Google, Microsoft, Facebook o quien sea reimplementen una buena idea que está buena en sus propios productos es una noticia positiva para el usuario de ese producto. ¿Whatsapp ahora tiene llamadas de voz? Llega más de 10 años tarde. ¿Y? Para quienes usan más Whatsapp que Skype no está mal.

La innovación depende de la ejecución (o implementación) y ambas de la comunicación. Saber vender bien una función, más allá de que la tengan los demás o no (lograr que el usuario se entere que existe), es tan vital como la creación/suma de esa función, aunque esto muchas veces tenga una cuota de picardía (como el primer genio del marketing que comenzó a promocionar un aceite “sin colesterol”, es decir, apropiándose de algo que es, en realidad, compartido por todos).

Por supuesto, es fundamental que se tenga en cuenta la creación de algo nuevo: conocer el pasado nos permite evitar los mismos errores a futuro, es honrar a quienes mueven fronteras hacia adelante, es entender qué potencial tiene la herramienta que tenemos hoy, etc. Y es igualmente clave recordarlo, porque da perspectiva y contexto. De otra forma parece que, como suelen decirlo en sus gacetillas de prensa, todas las compañías son líderes y pioneras, y todos sus productos son revolucionarios. Pero más importante es lograr que la gente use tu creación (sea 100% original o una vuelta de tuerca sobre algo existente) porque de otra forma es trabajo que queda en la nada.

Más noticias del mundo móvil

Hablando de las próximas versiones de las dos plataformas móviles más populares: buenos resúmenes de lo que trae Android M, por Antonio Sabán (backup de los datos de las aplicaciones a la nube de Google; control granular de los permisos de las aplicaciones; enlaces directos entre aplicaciones para abrir contenido asociado a ellas; mejor control de volumen y notificaciones; el modo “siestita” para economizar batería) y las novedades de iOS 9, por Carlos Rebato (un gestor multitarea más ágil y sencillo para saltar entre aplicaciones; un botón para volver a la aplicación en la que estabas -y no simplemente volver a la vista anterior-, una extensión lógica del deep linking entre aplicaciones; más funciones para Siri, más inteligencia para Spotlight; teclado con atajos virtuales integrados).

Motorola publicó la actualización a Android 5.1 para el Moto X de 2da generación en la Argentina, para Personal, Movistar y liberados. Claro todavía no. La liberación es gradual (primero a un grupo, lo que se llama SOAK, y más tarde a grupos más grandes), así que puede tardar unos días en aparecer en el teléfono. ¿Y para el primer Moto X? Falta un poco más, porque recién ahora están comenzando a publicarlo en el hemisferio norte.

Esta semana corrió un rumor muy fuerte de que Asus estaba por comprar HTC, aunque después la compañía lo desmintió. Para tener un panorama muy bien argumentado de la difícil situación de la compañía (sobre todo, porque no tiene cómo diferenciarse del resto) está el análisis -en inglés- de Charles Arthur (The Overspill)

BlackBerry estaría pensando, quizás, quién te dice, en usar Android para su próximo dispositivo. Es un rumor con algo de lógica: el hardware ya no es un diferencial; el futuro de la compañía está en los servicios de valor agregado que puede ofrecer; y ya está llevando a todos ellos a Android. Si logra llevar algo de la interfaz de usuario a Android (el Hub) es una propuesta interesante. (Reuters)

Jim Balsillie, el ex co-CEO de BlackBerry durante su apogeo y caída, concedió una entrevista con algunos datos interesantes: el Storm (el primer teléfono táctil con una pantalla que era también un botón) tenía una tasa de devolución… del 100%. Hay más en la entrevista, pero el remate es lo que, en perspectiva, explica mucho de lo que le sucedió a la compañía: Balsillie sigue usando un BlackBerry Bold (ni siquiera un Classic). (AP)

Por un cambio en cómo funciona la API de Facebook que da acceso a la actividad social del usuario, se corta la integración que tenía con Windows Phone y Windows (Wayerless)

El roaming es un concepto que se resiste a morir, por múltiples razones; en Bélgica y Luxemburgo proponen una solución sencilla, que es una única SIM con números (y tarifas) locales para cada país. (Politico)

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