Los problemas del Face ID, llegan el OnePlus 5T y el Moto G5S Plus

 

No fue una buena semana para el iPhone X de Apple. O sí, dependiendo de cómo se lo mire: una compañía demostró que sí, que las máscaras muy pero muy bien hechas pueden engañar al sistema biométrico Face ID (como antes podía hacer un molde de la huella). Y el teléfono confundió a un chico con su madre… hasta que ella lo reconfiguró con buena luz. Demuestra que funciona bien, que es rápido y que las situaciones en las que se confunde son tan extremas (salvo los mellizos idénticos; ese sí es un problema relativo) como para hacerlas casi imposibles. Digo: si alguien se toma el trabajo de hacer una máscara tan fidedigna como para engañar al Face ID, el menor de tus problemas es que puedan acceder su seguridad (y pueden hacer lo mismo, y más fácil, con las huellas digitales).

Apple también debió publicar una actualización para evitar que la pantalla del iPhone X deje de funcionar en bajas temperaturas.

Esta semana OnePlus presentó el muy filtrado OnePlus 5T, que actualiza su pantalla al estándar de alta gama de 2017 (un panel de marcos reducidos de Samsung, en formato 18:9). Como el año pasado (cuando hizo lo mismo con el OnePlus 3 y 3T) hubo alguna queja por sus seguidores, fieles a la marca pero que se encontraron con que su flamante OnePlus 5 ya no era el mejor que ofrecía la compañía. Es una cadencia por la que pasó Sony también antes de cambiar de estrategia. En el caso de OnePlus parece más una limitación en el acceso a ciertos componentes que algo premeditado. Falta ver cómo evoluciona en los próximos años.

Nuestro Guillermo Tomoyose estuvo probando el Samsung DeX, la base para usar el teléfono como PC de escritorio. Muy interesante, y funciona muy bien (y lo hará mejor aún en el futuro próximo, ahora que la compañía abrió la plataforma para que otros sumen distribuciones de Linux diferentes) aunque es, por cierto, algo muy de nicho. Para empresas, para quienes -como yo- tienen una PC de escritorio vieja, etc. Falta la versión notebook (un teclado y pantalla “bobos”)… aunque suelen ser caros.

Hablando de nichos: Motorola anunció la impresora Polaroid para su familia Moto Z. De los módulos que presentó hasta ahora, es uno de los menos “funcionales” (cuántas veces vas a imprimir una fotito 6 x 4), pero es parte de la idea: pasás de los obvios y convenientes, como la batería extra o los parlantes, a los ocasionales pero cancheros (esta impresora, el proyector). Es encomiable, además, porque la compañía sigue cumpliendo su promesa de tres años de compatibilidad. Me intriga mucho ver qué harán en 2019 (cuando debería debutar la “nueva” generación, en el cuarto año del mundo Moto Z). Para mí sería lógico extender la compatibilidad (le va bien pero no TAN bien), aunque con el fin de los 3 años de compatibilidad podrían aprovechar para cambiar el perfil del equipo por algo más pequeño o angosto. 

Otra de Motorola: anunció para el país el Moto G5S Plus (con el mismo efecto sobre el G5 Plus que tiene el OnePlus 5T sobre el 5), un equipo de gama media premium, con cuerpo de metal y doble cámara trasera, con prestaciones muy decentes y buen precio (10 mil pesos). Todo indica que será este el último de la compañía este año, y que el Moto X4 no pasará por aquí (comprensible, dada la cercanía de hardware y que la compañía quiere mantener cierta distancia entre la gama media premium y su tope de línea).

Hablando de teléfonos: probé el Alcatel A3 XL, un equipo de 6 pulgadas y hardware modesto, ideal para quienes privilegian la superficie de visión (y el precio) por sobre el resto.

Ya pueden comprar el Galaxy Note8 en la Argentina. No es barato, pero no lo es en ninguna parte del mundo. Sigue la máxima del “sale acá con abono caro lo que en EE.UU. sale sin línea”.

En teoría, en los próximos años veremos cómo la diferencia de precio con otros mercados se reduce, si se aprueba la reforma impositiva que propone el gobierno, y que cambia los impuestos internos para la importación de teléfonos y para el ensamblado en Tierra del Fuego

Qualcomm rechazó la oferta de compra de Broadcom, dice que US$ 130 mil millones por su empresa es poco.  

2017 podría terminar con una recuperación en volumen de teléfonos vendidos en la Argentina, de los 11,4 millones de teléfonos en 2016 a algo más de 13 millones este año, aunque con un componente de contrabando cada vez mayor (Carrier y Asoc)

Intel confirmó que en 2019 tendrá su primer módem 5G para dispositivos móviles, lo que le permitirá competir con Qualcomm (y mejora sus perspectivas a futuro, si esta última sigue peléandose con Apple). (El País)

Gran texto de Vlad Savov: en un mundo en el que el hardware primero, y diseño sofisticado luego, pueden ser obtenidos sin mayores inconvenientes por cualquier empresa, el diferencial que buscan los grandes fabricantes se corre a otro lado, es decir, al valor agregado que aporta el aprendizaje de máquina/análisis de datos y fotos, y la infraestructura que acompaña y que Apple, Samsung (y en menor medida Huawei) vienen desarrollando, y que es la más difícil de replicar. (The Verge)

En la India (segundo mercado más grande del mundo en volumen) el segmento premium está disputado por tres marcas: Apple, Samsung y OnePlus, que le quitó mucho mercado a la surcoreana. Las tres, no obstante, están empatadas con un tercio del segmento cada una. (Counterpoint)

Algunos pocos teléfonos tienen un sistema interno para disipar el calor que genera el procesador: los Lumia 950, y los Galaxy S7 y S8, por ejemplo, usan una plancha de metal para llevar el calor el resto del teléfono y aumentar la superficie de enfriamiento. Ahora podrían sumar cámaras de vapor en 2019 (la evaporación “captura” el calor). (GSMArena)