Lo que dejó el Google I/O 2016, qué trae el nuevo Moto G4, cómo transformarlo en un microscopio

 

Sundar Pichai, CEO de Google, en el inicio del I/O

Esta semana hubo muchísimas noticias referidas al mundo de la tecnología móvil, y todas bastante interesantes.

Las de mayor impacto son, quizás, las que anunció Google durante su conferencia anual de desarrolladores (Google IO; acá tienen toda la cobertura que hicimos, y faltan un par de cosas). En el corto plazo (este año) y para todos los que tengan un teléfono que se actualice a Android N (y alguna versión anterior, aunque no está claro cuán para atrás irán), habrá varias novedades.

De Android N en sí ya sabíamos bastante; ahora se confirma que incluirá soporte para realidad virtual. E incorpora a Google Assistant, el sucesor de Google Now y que, como Viv, es capaz de comprender consultas complejas, entender el contexto en el que son realizadas (es decir, tomar el contexto como un dato más)  e interactuar con otros servicios digitales en función de ellas. Todo en forma del diálogo al que también están apostando Facebook y Microsoft. También Amazon, y Google competirá con su propio parlante/oyente para hacer consultas en voz alta. Como sea, en las demos era genial, aunque mucho está pensado para usuarios de vida ajetreada (cuándo sale mi avión, dónde puedo reservar un restaurante, en qué momento de mis 4 reuniones del jueves tengo lugar para otra)  y no para el común de los mortales. Pero es casi ciencia ficción. ¿Estará disponible para versiones anteriores? Seguramente.

Este año veremos también al sucesor de Hangouts, llamado Allo y a otra aplicación, Duo, para hacer videollamadas. Allo no tiene, a priori, nada que sea revolucionario (o que justifique dejar de lado al resto de los mensajeros) excepto servir como vehículo natural para mostrar las bondades de Google Assistant; una función de Duo, en el que quien llama envía el video antes de que la otra persona atienda, es interesante (veo realmente quién llama, como si fuera una puerta con mirilla). Y en ambos casos los mensajeros se basan en el número de teléfono (tipo Whatsapp) antes que en un nombre de usuario.

En EEUU y en países con buena conexión 4G, puede resultar útil una función que permitirá a desarrolladores de Android transformar parte de sus aplicaciones en la versión móvil de su sitio. La idea es que si te pasan un link (o un botón, un acceso) a un servicio determinado, al entrar desde Chrome en el móvil no te muestre el sitio Web (en teoría, más limitado) sino una versión online de la aplicación, que se carga en forma dinámica. No la instalás, sino que sólo va cargando lo que necesitás. Interesante, pero raro; presupone que tu sitio es más limitado (y no sirve para el iPhone, lo que deja afuera una parte bastante atractiva del mercado, en términos de comercio electrónico).

¿Hubo más? Sí: el proyecto ARA volvió a resurgir de sus cenizas con un diseño que, dicen, llegará a fin de año a los desarrolladores y estará disponible en forma comercial en 2017. ¿Qué cambia en este concepto de teléfono en el que todo el hardware se puede actualizar en forma independiente? Los módulos que permiten personalizar al máximo el teléfono ya son accesorios, porque lo básico del teléfono (pantalla, procesador, conectividad) ya es parte del esqueleto. Para cambiar eso, tendrás que comprar otro esqueleto. Más limitado, pero también más realista. Es el camino que tomó Puzzlephone (3 bloques básicos) y también, a su medida, LG con el G5 (no podés cambiar todo; tenés la base, y le agregás cosas). En todos los casos, claro, es muy, muy, muy de nicho por ahora. 

Ah, y las Chromebooks incorporarán la tienda de Android (y sus aplicaciones). Un gran espaldarazo para este sistema operativo, una mejor manera para competir por la atención de los jóvenes en EEUU (sus principales clientes, aunque la enorme mayoría usa iPhone) y un problema para que Windows 10 mantenga su dominio en el segmento de las computadoras convencionales; veremos unas 2 en 1 muy interesantes para fin de año.

También hubo novedades en Android Wear: llega el reconocimiento de letra manuscrita, las aplicaciones que no dependen del teléfono (pensado para relojes con 4G) y las complicaciones a todos los diales (ya estaban en algunos, pero no en todos, como permite el Apple Watch).

Lenovo aprovechó esta semana para presentar su nuevo caballito de batalla: el Moto G4, en dos versiones, para continuar (esperan los chinos) el camino fulgurante que tuvo desde su primera versión de 2013. Los teléfonos son una iteración sólida (pantalla de 5,5″, buen procesador, diseño clásico pero funcional, mejor cámara y sensor biométrico en la versión Plus), pero la recepción -de la prensa, que no siempre es el mejor indicador- fue… dubitativa. ¿Tienen buena pinta? Sí, pero cambió algo fundamental: el precio. Históricamente, el Moto G se ubicaba por debajo de los 200 dólares (en EEUU). Estos dos modelos, por lo que adelantaron, estarán entre 250 y 280 dólares. Es comprensible en la estrategia de Lenovo (la línea Moto para el segmento “alto”, la línea Vibe para el segmento “económico”), pero es una apuesta muy de riesgo, porque deja a este Moto G muy cercano al bloque de 300 dólares (siempre pensando en precios internacionales) donde la oferta es superior en todo sentido (Xiaomi, OnePlus, y también cosas de Huawei, Samsung, etcétera). Si Apple/Samsung son la NBA, el mercado de 300/400 dólares es la Liga Europea: un terreno muy competitivo. La compañía no lo anunció en ese evento, pero para otros mercados (como México) hay un tercero: el Moto G4 Play, con pantalla de 5 pulgadas, Snapdragon 410 y cámara de 8 megapixeles (Wayerless)

El 9 de junio Lenovo presentará al nuevo Moto X (o Moto Z) y ahí tendremos, quizás, un panorama más claro.

La otra noticia importante tuvo a Nokia como protagonista: le licenció a HMD (una compañía hecha por exNokias/Microsoft; gente que sigue en el mercado) su marca para usar en smartphones; esta compañía le compró a Microsoft el negocio de los teléfonos convencionales y “sociales”; promete ofrecer, en 2017, teléfonos y tabletas marca Nokia, con Android. Como la tableta N1, el diseño estético y de componentes lo hará Nokia (de la parte finlandesa que nunca se vendió), y la apuesta de riesgo (manufactura, logística y venta) la hará HMD con Foxconn. ¿Lo lograrán? Sí. ¿Tendrán éxito? Depende de cómo lo midas; es probable que apunten a dos nichos claros: los teléfonos básicos (tipo el reciente Nokia 230), que todavía tienen público; y el vasto segmento de Android de gama media/alta donde apostarán por jugar con la marca, las ventas directas y reducidas, y los bajos márgenes que les permitirá una estructura mínima. Pero no esperen que estén en el top ten, al menos en el mediano plazo, salvo que aparezcan con algo inusual (difícil de creer, teniendo en cuenta la escasez de recursos para I+D que uno imagina para esto).

Hablando de teléfonos básicos: ¿cuánto vale un celular no smartphone en la Argentina?

Más noticias del mundo móvil

Sony tiene nuevo móvil: el Xperia XA Ultra, un equipo con pantalla Full HD de 6 pulgadas, cámara frontal de 16 megapixeles con flash “especial para selfies”, estabilización óptica de imágenes para esa cámara; una cámara trasera de 21,5 megapixeles, un chip MediaTek MT6755 de ocho núcleos, 3 GB de RAM y una batería de 2700 mAh que Sony dice que dura dos días. (Sony Mobile)

 

La idea detrás de Thin Blips es genial: lentes autoadhesivas para usar sobre la cámara de cualquier smartphone. Hay dos: un macro y un micro (para usar el teléfono como una suerte de microscopio, aunque andá buscando un trípode). ¿Tendrán éxito? Kickstarter dice que sí, aunque habrá que esperar a los primeros envíos para saber si los cristales logran lo que prometen. No son los primeros en hacer algo así, pero no deja de ser interesante como concepto. (The Register)

¿Dónde está el iPhone más caro del mundo? Brasil, como en otros años, figura al tope de la lista que elaboró el Deutsche Bank: un 156% más caro que en EEUU. Lo siguen Indonesia, Suecia, India y Europa Occidental, donde está un 25% más caro que en EEUU, en promedio. Es una selección de 27 países. La Argentina no figura porque no tiene venta oficial. (PhoneArena)

La edad promedio para que un niño tenga su primer smartphones es de 10,3 años. En los viajes en auto, la mitad de la diversión la aporta una tableta. Y el 39 por ciento de los chicos tiene cuenta en una red social a los 11,4 años. Al menos en EEUU. (Techcrunch)