La nueva Nokia, la vieja Nokia, la neo Nokia; Whatsapp y Facebook; Quam y la continuidad de las pantallas, Samsung se achica para crecer

 

El título de este resumen semanal de noticias móviles es menos esotérico de lo que parece. Tiene su lógica.

La vieja Nokia (que ahora se llama Microsoft) presentó en la Argentina el Lumia 530. Es el antecesor del Lumia 535 que Microsoft anunció a nivel mundial hace una semana. Como fuere, el 530 sigue la línea del 520, el modelo más vendido de Windows Phone, combinando un precio muy competitivo (desde 1299 pesos, en este caso, con las tres operadoras) y prestaciones sencillas pero que destacan lo bien que anda Windows Phone en hardware modesto (aunque Android ha hecho avances notables en ese punto).

La nueva Nokia (que se reformuló después de desprenderse de su división de smartphones) no puede hacer teléfonos hasta 2016, pero sí otros dispositivos, como su tableta N1 con Android Lollipop y su launcher Z, diseñada por nuestro compatriota Axel Meyer y fabricada por Foxconn (que tiene un acuerdo similar con BlackBerry). Nokia pone el nombre y el diseño -algo polémico por su parecido a un iPad Mini-, Foxconn la fabricación, logística y -clave- la inversión más gruesa, que es la de hardware.

La neo Nokia es Jolla, la compañía finlandesa que mantiene viva la llama del Nokia N9 y Meego; a su smartphone le agregó una tableta, de tamaño y hardware muy similar al Nokia N1 (ambas con un chip Intel Atom, por ejemplo), y que corre la nueva versión de Sailfish, un Linux muy bonito capaz de correr aplicaciones Android. La mayor notoriedad viene por el lado de su recaudación (juntó el dinero inicial, 380.000 dólares, en 2 horas; cinco días después está en casi 1,2 millones).

Mientras, Motorola anunció un llavero Bluetooth, Keylink, que está lejos de ser el primero, pero  aprovecha una función de Lollipop para desbloquear el equipo en la cercanía de dispositivos Bluetooth “seguros”.

Hablando de seguridad: las conversaciones de Whatsapp ahora son, según la compañía, casi inviolables, gracias al uso de una herramienta de encriptación de código abierto que cifra el contenido para todos menos para los participantes de la conversación. Mientras, Facebook develó Grupos, otra aplicación que parece fragmentar su servicio pero que en realidad facilita el ingreso; si antes había una sola entrada al edificio Facebook (la aplicación principal) ahora tiene varias puertas específicas, y cada uno accede por donde más le conviene.

¿Se acuerdan de Quam, la segunda marca de Movistar apuntada a un público joven? Ahora se llama Tuenti, al igual que en el resto del mundo (en España también es una red social para veinteañeros).

Dos noticias relacionadas con las pantallas: por un lado, Gorilla Glass 4, que estará disponible el año próximo, y que según Corning -su fabricante- ahora es muchísimo más resistente a las caídas; por otro, Samsung (para los productos de su marca) y Nextbit (para, por ahora, Cyanogen) presentaron herramientas que conceptualmente son similares a Continuity, la herramienta de Apple que, grosso modo, permite transferir tareas activas entre sus dispositivos.

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Meizu, el primero -antes que Xiaomi- en marcar la nueva línea de smartphones chinos y en ser acusado de copiar al iPhone anunció su nuevo modelo, el MX4 Pro. Tiene una pantalla de 5,5 pulgadas y resolución de 2560 x 1536 pixeles (546 pixeles por pulgada); el panel es de NEGA LCD, que aparentemente es de muy bajo consumo energético, y le suma un chip Samsung Exynos 5430 de ocho núcleos (cuatro núcleos A15 a 2 GHz, cuatro A7 a 1,5 GHz), 3 GB de RAM, batería de 3350 mAh, cámara Sony de 20,7 megapixeles y frontal de 5 megapixeles, un Android 4.4.4 modificado (Flyme 4.1), que usa algo llamado SmartTouch: un botón virtual que según cómo lo muevas permite abrir el panel de notificaciones, saltar entre aplicaciones o ir al inicio, para ayudar a usar la interfaz en una pantalla de ese tamaño. Tiene, además, un procesador de audio de alta calidad y sensor biométrico de un solo toque, al estilo del iPhone; otros equipos que tienen un sensor así son el Oppo N3 y el Huawei Mate 7. (Engadget)

Apple liberó la actualización 8.1.1 de iOS. En teoría, mejora la performance del sistema operativo en los equipos más antiguos, como el iPhone 4S y el iPad 2. En la práctica: a veces sí, a veces no. (ArsTechnica)

El crecimiento de Android AOSP (el que no tiene los servicios de Google) se frena: estiman que crecerá el 18% en 2015, contra el 93% en 2014. Razones: la presencia de Android One en India (que apunta al mismo mercado de equipos baratos, pero con la venia de Google) y una desaceleración general del mercado chino (ABI Research).

Hablando de Android One: tendrá Lollipop en enero, confirmando la propuesta de valor original, es decir, Android de Google apoyado por Google y no por el fabricante del hardware (Android Guys).

Ya hablamos aquí muchas veces de MediaTek, el fabricante de chips chino que pasó de ser un ignoto jugador a tener un peso cada vez mayor gracias a que, como Qualcomm, se ocupa no sólo de hacer procesadores sino de dar diseños de referencia, un esqueleto prediseñado que permite hacer un smartphone genérico con mucha velocidad y bajo costo. Un dato grafica su crecimiento: vendió 10 millones de chipsets en 2011. Para 2014 estima que serán 350 millones (Reuters).

Intel, por su parte, unificará sus divisiones de microprocesadores para PC (Core) y para dispositivos móviles (Atom), con mucha lógica: las diferencias entre unos y otros son cada vez menores. La división de móviles perdió muchísimo dinero en el último tiempo, en parte porque le paga a los fabricantes para que usen sus chips en las tabletas (como los flamantes modelos de Nokia y Jolla), aunque espera que esas pérdidas se reduzcan en el corto plazo. (PCWorld)

Micromax, exitoso fabricante indio de equipos, deberá pagarle a Ericsson dinero por patentes que exige la firma sueca. Casi el 1% del precio de venta por equipo, lo que representa un quinto de las ganancias de la compañía (por equipo). Según la nota, en China, por ley, las regalías por licenciamiento de patentes no pueden superar el 0,017 por ciento del valor del equipo, lo que le permite a las firmas chinas mantener sus precios competitivos. (India Economic Times)

Samsung, como Nokia en su mejor momento, hace muchísimos teléfonos (y tabletas). Tantos, que a veces es difícil encontrar una diferencia entre algunos de ellos. En 2013 llegó a anunciar uno por semana durante la primera mitad del año. Esto tiene costos: de diseño, de logística, etc. Y la compañía no está pasando un buen momento comercial, así que parece que, con buen tino, reducirá el número de equipos para hacer más eficiente su diseño, fabricación y venta, y tener una oferta menos confusa. (WSJ vía Phonescoop).

Parte de la apuesta de Samsung estará en usar Tizen como sistema operativo para equipos de gama baja. Me alegro por Tizen, pero me cuesta creer que algo así pueda ser más popular/económicamente eficiente que un Android One de Samsung. Y en rigor es el mismo problema que enfrenta Firefox, por más que haya logrado un nivel de precios notablemente más bajo (CNet). Así se ve la versión 2.3 para móviles (recuerden, Tizen abarca mucho más), según publica GSMArena.

Microsoft reduce lastre: Opera se hará cargo de la operación de las tiendas de software de todas las líneas de la exNokia que no son Windows Phone; es decir, Symbian, Asha, etcétera. Ya lo hacía con Nokia X. (Opera)

Y ya dijo que planea reducir su presencia en el menguante mercado de feature phones (donde reinó Asha). Samsung y firmas chinas de marca blanca se disputan un mercado que se calcula mueve 10 a 15 millones de dispositivos al mes (Digitimes).

Claro presentó, en el país, abonos de datos específicos para tabletas (aunque dudo que eso impida usarlos en un smartphone para alguien que prefiere no hacer llamadas)