iPhone X, Note8 y todo lo demás

 
Un iPhone X entre el iPhone 8 Plus (izq.) y el iPhone 8 (der.). FOTO: Reuters

Un iPhone X entre el iPhone 8 Plus (izq.) y el iPhone 8 (der.). FOTO: Reuters

Esta semana estuvo signada, al menos en el mundo móvil, por el paso del huracán X: este año Apple dio luz a un trío: los dos sucesores directos del iPhone 8 y el X, aunque este un poco demorado. Como siempre, la empresa genera un caudal de información y, sobre todo, de discusión, que es inigualable. Te gusten o no sus equipos, su capacidad para marcar el ritmo de la industria sigue intacto. En este caso, con lo que probablemente es su mayor apuesta en estos diez años, el iPhone X, en el que llegan a esta plataforma algunas ideas muy interesantes (y del que ya hay mil veredictos antes de que el teléfono esté en la calle).

Fiel a su historia, combina ideas y tecnologías que ya están en el mercado (instaladas o apareciendo en forma prematura) con otras a las que agrega su particular -y por lo general excelente- tratamiento. Todos los años en los que la compañía trae algo nuevo a su ecosistema nos encargamos de marcar los precedentes. El contexto siempre es fundamental; recordar la historia nos pone en un marco para entender mejor el flujo de tecnología, y para no caer en las trampas del marketing (que aplican todas las compañías) y creer que esto que no conocíamos es nuevo. No lo es, pero Apple tiene una enorme capacidad para hacer que sus clientes se enteren, y al hacerlo, mueve al resto de la industria. 

Pantallas OLED sin bordes, carga inalámbrica, gestos para interactuar con los teléfonos cuando no hay botones, conectividad 4G en el reloj: no es nuevo. Pero para la gente que no está todo el día siguiendo las noticias de tecnología -la mayoría- sí lo será, sobre todo porque Apple tiene la capacidad de hacer conocidos los gestos en pantalla como Palm, Nokia o BlackBerry nunca pudieron (esta última fue la que más lejos llegó con el BB10). Apple tiene los usuarios que más dinero tienden a gastar (es un dato estadístico) y por lo tanto “colgarse” de la marca es muy rentable; el sistema de carga inalámbrica que usa es un estándar -Qi- pero ahora habrá un esfuerzo renovado para ofrecerlo en todos lados (cafeterías, típicamente), sobre todo en Estados Unidos, de donde además surgen muchos de los nuevos servicios que luego van al mundo (no estoy descubriendo nada nuevo con esto).

Lo mismo con los relojes: ¿no hay ya, con 3G o 4G? Varios. Apple esperó hasta el momento adecuado, y poder meter esa antena en el equipo sin que afectara al tamaño general (el modelo de 38 mm también tiene 4G…) y eso es valiosísimo. ¿No podrían haber hecho las otras compañías lo mismo, cuyos relojes celulares eran un poco más grandes que los demás? Sin duda; y está claro que lo harán también. Pero a veces, en el afán de la prioridad, queman una idea que después es difícil recuperar.

Como sea, también es importante marcar las enormes novedades que trae el iPhone X: la intervención en las selfies, el flash de cuatro tonos, la cámara lenta Full HD a 240 cuadros por segundo, la pantalla True Tone… hay varias novedades innegables. (Phone Arena

Una de ellas es Face ID, el sistema de reconocimiento facial 3D… que el año próximo tendrá, parece, su correlato en Android. Face ID realmente es una novedad en el mercado, y ofrece diferencias con todo lo disponible hasta ahora (como destaca el propio Craig Federighi).

Es probable que veamos esa tecnología en el Galaxy S9. Y más adelante en el primer teléfono de la compañía con pantalla plegable, que Samsung dice que podría tener en el mercado el año próximo y que se llamaría… Galaxy X.

Hablando de Samsung: estuve probando, una vez más, el Galaxy Note8, un equipo excelente como tercer compañero de la familia S8. En teoría estará en el país a fin de año y coincidirá con el iPhone X en ser carísimo.

Hablando de precios: el comentario de “me sale más barato ir a EE.UU. y traerlo que comprarlo acá” lo tomamos como exclusivo de la Argentina, donde la electrónica suele salir el doble que en EEUU, pero en Europa pasa lo mismo con el iPhone X. La diferencia de precio es menor, pero lo es también el precio del pasaje. (The Guardian)

Otra compañía que está por renovar su oferta es Google con los Pixel 2 y Pixel 2 XL (o Pixel XL 2). No se sabe mucho de ellos, salvo que HTC y LG están detrás, que el modelo pequeño mantiene el diseño del anterior. El 4 de octubre sabremos más (si no se filtra la información antes). Y que, como dijimos antes, Google podría comprar HTC para asegurar la subsistencia de su proveedor.

Un día antes del iPhone X, Xiaomi presentó la segunda versión de su pionero Mi Mix 2 (un equipo todo pantalla). El teléfono tiene todo lo que requiere un equipo de alta gama con Android en 2017, una versión con todo el cuerpo de cerámica y compatibilidad con las redes locales; es lo que en otra época se llamaba un “teléfono mundial”. El teléfono lleva el diseño de Philippe Starck, quien nota que para un diseñador estos dispositivos que son todo pantalla requieren un diseño… que haga desaparecer el diseño (dematerializarlo, dice Starck). (The Verge)

No me quería olvidar de BlueBorne, un agujero de seguridad en Bluetooth que afecta a prácticamente todos los dispositivos con Bluetooth del mundo; es una vulnerabilidad que aprovecha el hecho de que la antena Bluetooth se la pasa buscando conexiones para tomar el control de cualquier dispositivo. Y cuando digo cualquier dispositivo, hablo de 8000  millones de potenciales afectados, usen Windows Vista o más nuevo, Android salvo que funcionen en modo LE, Linux (si usa una versión antigua de BlueZ) o iOS 9 o anterior. Apple ya publicó un parche para dispositivos con iOS 10; Google ya lo hizo para Android, pero depende de cada fabricante. (Slashgear)