Convertibles, relojes de oro y pantallas 4K: la computación móvil en la IFA (y un poquito más)

 

Esta semana, los ojos de la industria y de los aficionados a los celulares estuvieron en Berlín, donde se celebró otra edición de la feria IFA. Técnicamente no terminó, pero ya se hicieron -en teoría- todos los grandes anuncios. En esta IFA hubo varios y muy buenos en lo que refiere a smartphones, aun con la ausencia en ese rubro de Samsung (que venía presentando el Galaxy Note en esta feria). Algunos más modestos, como la nueva línea POP y GO de Alcatel, otra compañía que se suma a los equipos con múltiples colores y materiales para la tapa de la batería, y también con un modelo resistente al agua y al polvo.( ABC) A propósito, Alcatel vendió 33,7 millones de celulares entre junio de 2014 y de 2015, de los cuales 19,7 millones son smartphones, un 31% más que en el año anterior (TCL). Mientras, Lenovo estuvo mostrando su… ¿smartphone? de 6,8 pulgadas, el PHAB Plus. Nada para comentar, más allá de que es para el mercado chino y que como tendencia la tableta que hace llamadas será, para mí, cada vez más normal. (GSMArena)

Pero el plato fuerte lo dieron tres compañías, cada una a su modo, con tres estrategias tradicionales: Sony apuntando al anuncio clásico (tener un ítem de hardware que, en los papeles, es el mejor del mundo), Acer a la promesa futurista (ser el primero en presentar algo inédito pero sin decir cuándo estará disponible), Huawei a la función extravagante. 

Acer: el Jade Primo es el primer teléfono en hacer uso de Continuum y del resto de las características unificadas de Windows 10 para tener un teléfono que, con una base, se transforma en una PC moderna, sin restricciones más allá de la capacidad de su hardware. ¿Cuándo sale? 2016, al parecer, así que es probable que la propia Microsoft se adelante en este punto con un anuncio posterior (en octubre), pero una disponibilidad anterior (teléfonos con esta función antes de fin de año).
Huawei: el Mate S tiene una pantalla capacitiva capaz de medir presión, como el Force Touch de Apple. La mayor presión dispara acciones en el equipo, pero al no ser parte nativa del sistema operativo estarán más limitadas. Como la presión se mide en kilogramos por centímetro cuadrado… Huawei incluyó una balanza. Apoyás algo en la pantalla del teléfono, te dice cuánto pesa. No sabemos con qué precisión, cuál es la capacidad, etcétera. Para la bolsa de papas no servirá, no sabemos si para algo de pocos gramos.

Una nota del Wall Street Journal rescata el buen momento que está teniendo Huawei, tercero del mundo en ventas de smartphones; el dato clave, para mí, es que mejoró sus ganancias, no solo las ventas (recuerden, los únicos que realmente hacen dinero con la venta de teléfonos son Apple y, en menor medida, Samsung).
A propósito de esto, Vlad Savov hace un buen perfil de la compañía y, sobre todo, un buen argumento sobre su trayectoria actual: es el nuevo Samsung, en el sentido de tomar concepto de los demás y ser extremadamente veloz y eficiente al llevarlos al mercado. (The Verge)

Sony: el Xperia Z5 Premium tiene una pantalla 4K en 5,5 pulgadas. Dije que era inútil, me extralimité: como bien me marcaron, para realidad virtual (donde tenés la pantalla cerca) esos 800 pixeles por pulgada sirven para mantener la calidad de imagen. ¿Se notarán respecto de una pantalla QHD, o incluso un buen Full HD? Yo creo que no, y los comentarios de los que vieron la pantalla en la IFA abonan mi prejuicio (porque el ojo humano no puede resolver -es decir, distinguir entre dos puntos contiguos- a menos de 350 ppp a una distancia de uso convencional de un celular). La razón la da la misma Sony: el Xperia Z5 de 5,5 pulgadas tiene una pantalla 4K (800 ppp) pero el de 5,2 pulgadas (es decir, un tamaño muy cercano) tiene una pantalla… Full HD. Algo más de 400 ppp. Le podrían haber puesto una pantalla QHD al de 5,2 pulgadas y listo (como el Xperia Z4v). Da igual: la pantalla seguro es excelente (y tampoco hay manera de cambiarla si uno cree que es una resolución superflua) y los primeros comentarios destacan el brillo y los colores. Pero siempre hay que recordar que, como los megapixeles de las cámaras, la resolución no lo es todo, y son muchas las cosas que influyen en la calidad de imagen de una pantalla.  De lo contrario, las pantallas que usan Apple o HTC serían peores que las del LG G3 o el Nexus 6 -ambas QHD- y no es así.

En Berlín Samsung tuvo una presencia importante con su reloj, el Gear S2, que tiene algunas características interesantes y, sobre todo, aspecto de reloj pulsera (y uno lindo, además, algo difícil de decir de sus diseños anteriores). La mejor: el bisel giratorio como sistema de control (permite una buena precisión, es un gesto muy natural, no hay -en principio- oclusión de la pantalla al operarla). También es clave -y marca la admisión, por parte de Samsung, de que no espera dominar el mundo Android como antes- que use Tizen y no Android Wear, y que sea compatible con cualquier modelo con KitKat. Saldrá a la venta (en el hemisferio norte) el mes que viene.

Otro que estuvo presentando sus nuevos relojes fue Motorola, con su segunda generación de Moto 360, que responden a una de las limitaciones que tenía el primer modelo (no había versión más pequeña para damas) y aportan un aspecto más refinado, que incluye la misma banda negra que antes en la pantalla; con una versión adicional, todavía no disponible, apuntará al segmento de usuarios deportistas.

La presentación se hizo unos días después de que Google confirmara que ahora Android Wear es compatible con iOS. Google dice que sólo los modelos más nuevos funcionan, pero las pruebas indican que cualquiera con Wear 1.3 sirve. La duda es cómo hará Google para sumar funciones -no puede ofrecer las aplicaciones para el reloj porque Apple no lo permite- y cuál es el argumento de venta más allá de la diversidad de modelos y -en algunos casos- un precio menor; el Apple Watch siempre será superior en interacción porque tiene acceso a funciones del sistema operativo que es poco probable que vayan a estar disponibles para Google.

Otras noticias que publicamos en Tecnología: demostraron que los celulares pueden usarse como forma de detectar vectores de propagación de un contagio, porque ofrecen información mucho más precisa del derrotero de sus dueños.

Se conoció el virus KeyRaider: ataca a los iPhone con jailbreak (y que instalaron ciertas aplicaciones infectadas), y está dirigido sobre todo a los usuarios chinos, pero parece haber capturado los datos de al menos 225.000 cuentas de usuarios de Apple.

Nexbit Robin es un concepto interesante: un smartphone con “almacenamiento ilimitado”. En la nube, claro, por lo que no tiene grandes ventajas por sobre los demás con acceso a Dropbox o similares. Sí es más interesante cómo está planteado: todo se sincroniza, incluyendo las aplicaciones; si el teléfono está corto de almacenamiento local borra la aplicación menos usada, pero deja un icono por si alguna vez se usa. Pero como argumento de venta (sobre todo teniendo en cuenta que Android M, por ejemplo, incorpora algunas de estas mismas características) parece un tanto endeble.

El LG G4 finalmente llega al país; tanto Personal como Movistar lo pusieron en venta, a un precio bastante competitivo respecto del Samsung Galaxy S6 (entre 8000 y 85000 pesos, contra 12.000 en promedio del S6). Claro todavía no anunció el precio.

Más noticias del mundo móvil

Cómo le fue a los grandes fabricantes de smartphones en el segundo trimestre del año. Charles Arthur repite el muy buen análisis que viene haciendo en trimestres anteriores. La síntesis: todo el mercado de Android se contrajo, y lograr una ganancia -incluso en alta gama- es fenomenalmente difícil. El problema (clásico en las PC) es que a futuro la perspectiva es la misma: un mercado de alto volumen y cero margen, y en el que Apple sigue llevándose a los clientes más caros -y por lo tanto más redituables. (The Overspill)

Google prepara una vuelta a China con una versión especial de su tienda de aplicaciones y servicios para Android. Hay que frenar AOSP y sus derivaciones, muy populares en el mayor mercado de móviles del mundo, cortesía de Xiaomi y otras marcas locales. Es, también, una estrategia de más largo alcance pero con un concepto similar al de Android One (The Information)

Ya que hablamos de Xiaomi: podría meterse en el negocio de las computadoras portátiles. Raro que entre en un terreno tan disputado, de márgenes mínimos (y con tan poco movimiento). A la vez, sería una forma de ampliar el “universo Xiaomi” (que ya tiene cargadores, routers, etcétera) para sus clientes más fieles. Alternativa: que esté apuntando a algo tipo Continuum/Motorola Webtop/Asus Padfone. (Bloomberg)

Si tenés un iPhone y sos amante del navegador Firefox, ya podés probar la beta. Sólo está disponible en Nueva Zelanda por ahora, pero eventualmente estará disponible para el resto del planeta. ¿Qué tiene de interesante? Podés hacer una búsqueda en múltiples fuentes de información (¿se acuerdan de los metabuscadores?) y, obviamente, sincronizar todo tu historial de navegación, contraseñas, etc. (Mozilla)

BlackBerry compró Good Technologies. Pagó 425 millones de dólares por su eterno rival (los ejecutivos de ambas compañías eran afectos a insultarse públicamente con estilo). Good Technologies fue propiedad de Motorola entre 2006 y 2009, cuando implementó su plataforma de transmisión “inteligente” de comunicaciones conocida como Motoblur. Además de su tecnología (tiene mejor presencia que BES en iOS, opr ejemplo, y certificaciones de seguridad de las que BlackBerry carece), lo que parece estar comprando BB es su presencia corporativa, alternativa a la propia (VentureBeat)

El 29 de este mes habrá nuevos Nexus (de Huawei y LG) y Android M, según los últimos rumores (CNet)