Control parental en Android, Swatch cree que llegó su hora, el problema del contrabando

 

Esta semana escribí sobre Family Link, la herramienta de control parental de Google para Android. Se pone a tono del resto: podés definir a qué aplicaciones accede la cuenta “infantil”, cuánto tiempo usa la tableta y en qué horario, bloquearla cuando es hora de ir a comer y no quiere, etcétera. El servicio es gratis, pero sumar cada nuevo nene o nena, como en la vida real, tiene un costo (de 30 centavos de dólar por chiquitín).

Publicamos una nota también sobre la billetera móvil en la Argentina, con desarrollos como Vale y Todo Pago, a los que se suman otras plataformas como Vinti, EcoPago o Mercado Pago, que comienzan a tener el entorno regulatorio necesario para funcionar en el país. Falta el pago con tarjetas por contacto (tipo SUBE, y como tienen las tarjetas de crédito afuera) y estamos para usar el teléfono con el Posnet.

No es novedad, pero es un tema que persiste y que con los celulares, por ahora, no tiene solución a la vista: en el país los smartphones y el resto de la electrónica de consumo tienen un precio que es el doble del estadounidense. Hay varios motivos: el de EEUU es un mercado competitivo en extremo, con márgenes muy bajos y un volumen enorme; aquí se pagan muchos más impuestos y el costo de la logística de terminar el equipo en Tierra del Fuego tiene un impacto ineludible. Cambiará eso, en teoría, con las notebooks a fin de marzo; con los celulares (sobre los que hay montada una inversión muy grande en la isla) no hay noticias por ahora. 

Swatch dice que no quiere usar Android Wear y desarrolló su propio sistema operativo para relojes (creado, en rigor, en el Centro Suizo de Electrónica y Microtecnología). Un futuro difícil, como demuestran Pebble, Fitbit y otros: no hay discusión sobre la capacidad de Swatch para hacer un buen diseño, pero la clave de un smartwatch (como en cualquier computadora) está en lo que puede hacer más allá de la relojería; en las aplicaciones de terceros. A la vez, Swatch parece estar apuntando primero a un reloj conectado (tipo Withings) antes que inteligente, donde la extensión de funciones es menos importante. Veremos recién en 2018. 

No es el camino que tomaron Montblanc (que también tiene un reloj con Android Wear, el Summit) ni Tag Heuer, que renovó su oferta de relojes ingeligentes con un segundo modelo con Android Wear y un precio bastante alto (1500 euros). La compañía dice que es modular; en la práctica, podés elegir el material de la caja, los enganches, las correas, las hebillas, etcétera. Pero no podés elegir el hardware (salvo pasarte a un reloj analógico tradicional con el mismo diseño) ni sumarle nuevas funciones, que sería lo que define a un dispositivo como modular.

Más noticias del mundo móvil 

En 2015 el volumen del mercado nacional de celulares fue de 11,8 millones de equipos ensamblados en Tierra del Fuego, a los que hay que sumar otros 2 millones que ingresaron como contrabando. 2016 cerró con 9 millones producidos y 2,5 millones de contrabando (una doble contracción, si se quiere). Las perspectivas para 2017 son, en el mejor de los casos, similares a las de 2016. (Enrique Carrier 

Fiel a su estilo, Huawei presentó una versión económica de su equipo estrella. El P10 Lite tiene un panel de 5,2 pulgadas (Full HD), un chip Kirin 658, 4 GB de RAM, batería de 3000 mAh y una única cámara trasera de 12 megapixeles; para este modelo la compañía eligió ubicar el sensor de huellas digitales en el dorso, como los modelos anteriores, pero diferenciándose del P10, que tiene un sensor frontal. Corre Android Nougat. El precio internacional es de 300 dólares y estará en venta a fin de mes. ¿Llegará al país? En febrero en la Argentina presentaron el P9 Lite -su antecesor- así que es poco probable que aparezca en 2017. (El Androide Libre)

A principios de esta semana los españoles se desayunaron con una campaña de promoción del Huawei P10 (que está a un año de llegar a nuestro país) en los grandes diarios de ese país. ¿Vale una inversión tan alta? Sí: España es, después de China, el segundo mercado más importante de Huawei. Interesante.

Hace un par de semanas escribí que en la segunda mitad de este año veremos teléfonos con sensores de huellas digitales invisibles (escondidos detrás de la pantalla), algo de lo que se viene hablando hace ya un par de años. Parece que el Galaxy S8 iba a usar algo así, pero Synaptics (el proveedor de la tecnología) no llegó a terminar el desarrollo de ese componente, lo que obligó a la compañía a ubicarlo junto a la cámara. Al menos, según los rumores. La buena noticia: deberíamos verlo en forma masiva en 2018 (PhoneArena

Mucha gente emocionada porque los próximos Nokia podrían tener, una vez más, lentes Carl Zeiss. ¿Está bueno? Claro que sí -es un componente muy importante- pero como en otros ámbitos de la informática pesa cada vez más el software que el hardware, que es cada vez más estándar; Nokia puede tener los lentes más cristalinos y el sensor de Sony más avanzado, pero si sus algoritmos de tratamiento de imágenes no son buenos, esa aparente ventaja se diluye. Y ya estamos hablando desde el vamos , con la calidad de imagen que tienen hoy los smartphones modernos, de un diferencial muy sutil. (Nokia Power User)

Ahora que los paneles OLED son más baratos que el LCD (algo que sucedió a mediados del año pasado) todos los fabricantes van pasándose a esta tecnología. El resultado: de los cinco fabricantes más grandes, tres están comprando casi toda la producción (Samsung, Oppo, Vivo), otro podría quedarse con el resto (Apple), lo que deja a Huawei complicado para obtener paneles de este tipo (8 por ciento de los 75 millones de paneles OLED que se fabricarán este año). (Xataka Móvil)

Dueños de LG G4 y V10 demandaron a la compañía en Estados Unidos por el problema del bootloop (los equipos tienen un problema de fabricación y con el tiempo se dañan al punto de que se afloja un chip, se reinician y quedan inutilizados). Aunque LG reconoció el problema en enero de 2016, sólo reemplazó los equipos en garantía, y siguió fabricándolos con el defecto. (ArsTechnica)

Qualcomm ahora considera Snapdragon una plataforma antes que un procesador; en la medida en que es cada vez más un SoC, un conjunto de chips que funcionan como una microcomputadora, y que le suma más y más herramientas de software para sacarle jugo a ese hardware. Marketing, más que nada. (CNet)

El gobierno ruso multó a Apple por considerar que hubo colusión con vendedores para fijar un precio del iPhone (5 a 6S) y no permitir que lo promocionaran con descuento. Apple ahora podrá apelar; si no lo hace -y gana- deberá pagar hasta el 15% de su facturación en ese país. (The Verge)