Breve edición pre MWC 2017

 

El lunes comienza en Barcelona la edición 2017 del Mobile World Congress; el congreso mundial de móviles que nació como una muestra del poderío del mercado europeo en el sector y en donde las empresas asiáticas son hoy las dominantes (como en el resto del mundo, claro, más allá de Google y de Apple, que además nunca participa en estos eventos).

Será un MWC interesante: aunque Samsung deja para fin de marzo la presentación del Galaxy S8, y LG llega a presentar el G6 teniendo que levantar cabeza tras el fiasco del G5, hay más novedades de los otrora reyes del mercado.

Este fin de semana serán todas las presentaciones; BlackBerry dará los últimos detalles hoy, de la mano de TCL, del Mercury, su smartphone con teclado Qwerty a la vieja usanza. Es una movida correcta: la compañía hace tiempo que es de nicho, y en un mar de equipos Android el teclado es un diferencial (por poco popular que pueda ser). Del otro lado, vuelve Nokia, que como BlackBerry está atada a lo que hace Google con Android y, por lo tanto, tiene poco margen para diferenciarse; y es difícil imaginar que con los limitadísimos recursos que tiene HMD (la firma que compró la marca para smartphones) pueda hacer algo mejor que, por ejemplo, OnePlus.

Mañana domingo será el turno de LG con su G6, Huawei con el P9, Lenovo con (quizás) el Moto G5, Samsung con la tableta/convertible Galaxy Tab S3. El lunes será el turno de Sony y de Alcatel; en el medio, como siempre, habrá novedades de ZTE, algún equipo de Xiaomi (y el probable debut de un procesador ARM de diseño propio, Pinecone), y lo que puede ser una propuesta interesante de parte de DJI, el fabricante de drones.

Van a encontrar toda la cobertura que hagamos en La Nación en este link.

Mientras, en estas dos semanas hubo algunas novedades no relacionadas con el MWC, así que las dejo por acá. 

Kantar Worldpanel vuelve a medir participación de mercado de plataformas móviles en la Argentina; agregó los datos de los últimos trimestres de 2016, aunque no estuvieron disponibles desde el año pasado. Como fuere, la evolución es clara (Kantar Woldpanel):

También son ilustrativos, como siempre, los datos de Scientia, otra consultora que mide popularidad de modelos en las diferentes regiones, su evolución a lo largo del tiempo, el precio de los equipos, etcétera. En este caso, del último trimestre del año pasado (Scientia Mobile, PDF)

La Asociación GSM publicó su primer Indice Global de Interacción Móvil (Global Mobile Engagement Index). El dato fundamental: el 47% de la población adulta con teléfono lo usa sólo para llamadas y SMS. La Asociación diferencia entre cuatro segmentos (aficionados -los usuarios más intensivos-, pragmáticos, en redes y habladores); el último refiere a los que usan el dispositivo -no importa cuán sofisticado sea- como un teléfono celular de principios de siglo; ese número bajará al 29 por ciento en 2030 -según estima la GSMA- a medida que van llegando otros usuarios para los que el chat y las redes sociales son una parte fundamental del uso de un dispositivo móvil. (GSMA)

El 35% de los smartphones vendidos en el mundo ya tienen 3 GB de RAM o más; el promedio mundial a diciembre de 2016 era de 2,4 GB de RAM. (CounterPoint)

El estándar que se conoce informalmente como 5G todavía no está terminado (aunque debe estar operativo para 2020), pero la Unión Internacional de Telecomunicaciones ya publicó el primer borrador, en el que indica que las torres que brinden servicio deberían tener 20 Gbps de capacidad, para ofrecer a cada usuario conectado -en condiciones normales, sin nubes y con viento a favor- unos 100 Mbps de bajada y 50 Mpbs de subida, con latencia de 1 ms (4 ms máximo) y hasta 1 millón de dispositivos conectados por kilómetro cuadrado. Ojalá. (UIT)

HTC, como hizo Sony, abandonará la gama baja para concentrarse en menos equipos pero que le dejen un margen mayor de ganancias. Tendrá “solo” media docena este año. (Phonescoop)

Google parece haber establecido una suerte de calificación para procesadores ARM de Chromebooks. La idea, por lo que se ve, es establecer un parámetro que asegure cierta previsibilidad en el rendimiento del equipo, algo con lo que Microsoft lidió históricamente tanto en PC como en su versión móvil y que la evolución del hardware se ocupó de eliminar como problema (hoy cualquier PC moderna o teléfono corre más o menos bien Windows 10 o Android). En el caso del Chrome OS (sobre todo, ahora que incluye aplicaciones de Android) esto no está tan claro, y por eso esa nomenclatura (OP1, según detectó The Verge). Es interesante también, en este caso, que Samsung use en uno de sus equipos un chip Rockchip -y no un Exynos propio, como hizo en otras ocasiones- y que Google abstraiga el dato de la vista del usuario: no importa qué procesador tienen la Chromebook Plus, salvo que es uno “clase OP1″. (The Verge)