Los robots invaden Finlandia (o Nokia, al menos)

 

¿A quién no le gustan los robots? Desde que Karel Capek usó la palabra en un contexto tecnológico (en rigor, robota significa trabajo, en checo) en 1920 cambió por completo la idea que tenemos de los autómatas. Y las cosas siguen cambiando, más ahora que tenemos computadoras de razonable poder en los bolsillos de miles de millones de personas.

Hoy en Beta Labs (un portal donde Nokia comparte algunos sus desarrollos experimentales y prueba con los usuarios avanzados herramientas poco convencionales) presentaron Nokia Bots, que no es exactamente un robot, sino más bien una rutina de automatización, pero que igual está bueno. De qué se trata: una aplicacion que se instala y funciona escondida, monitoreando la actividad del usuario, para luego ofrecer algunas opciones.

  • Actualiza sin intervención del usuario los accesos directos en la pantalla de bienvenida del móvil en base a los programas más usados.
  • Sugiere crear una alarma a determinada hora en la mañana en función del momento en el que el teléfono dejar de estar en espera y se comienza a usar.
  • Recuerda, en la tarde, cargar la batería del móvil si es necesario; o cambia automátic amente el perfil del celular en función de diversas situaciones.

Ya había algunas aplicaciones que apuntan a esto, pero no oficiales ni tan automatizadas. Ya está disponible para descargar gratis; funciona sólo con N97 y N97 mini (aunque no veo por qué no debería andar con los otros móviles Nokia con pantalla táctil). Los que busquen algo similar para Nokias tradicionales (tipo N95 y demás) pueden probar con los Mobots, que son rutinas sencillas que pueden crear los usuarios, del estilo: “si llega tal mensaje, que suceda tal cosa”.

Les dejo el video oficial de Nokia Bots, que además de ser bastante claro muestra al simpático programador finlandés que (suponemos) tuvo la idea.

Pero, como siempre, hay más robots.

Así, unos chicos ingeniosos agarraron un Nokia N900 (que corre Maemo, la distribución de Linux precursora de MeeGo), le hicieron un cuerpo de Lego y lo conectaron a Twitter. El resultado (el robot Niko), en el video de acá abajo, que se puede controlar a través de su cuenta en Twitter.

Premio para los que llegaron hasta acá: disponible online en la revista Axxón, el cuento Horacio Kalibang o los autómatas, del argentino Eduardo Holmberg (más conocido por ser el primer director del Zoo porteño en 1888, y uno de los precursores de la ciencia ficción argentina).