POTAJE DE POROTOS ROJOS CON ÑOQUIS DE MASA…COMO LOS HACIA MI MAMA

 

Los llamaba “teiglach mit  fasoles” en idisch, su idioma cotidiano

Es una receta de la cocina centroeuropea ruso-rumana, que nunca faltaba en los inviernos de mi niñez.

La humeante y abundante cacerola esperaba los platos hondos mientras al regreso de la escuela, su inconfundible aroma preanunciaba el almuerzo de esos mediodías.

Es económica, muy nutritiva y si seguis éstos pasos, vas a descubrir que las legumbres, bien rehidratadas, nunca caen mal.

En la actualidad, podes sorprender a tus amigos sirviéndola como plato único.

Acercales el pimentero para que cada uno lo condimente, a gusto.

Comenzá el convite con una picada y terminá con un postre fresco.

Comprá ½ kg de porotos rojos y dejalos 24 horas en remojo, cambiando el agua una o dos veces en el día.

Potaje de porotos rojos

(para 6 porciones)

½ kg de porotos rojos rehidratados durante 24 horas)
1 puerro picado
3 cdas de aceite
2 a 3 litros de caldo
Sal, a gusto

Ñoquis de masa

1 huevo
1 taza de agua
Harina leudante, lo que absorba la mezcla líquida.

Preparación

Calentar un poco el aceite y rehogar el puerro picado hasta que se tiernice. Agregar los porotos rehidratados, el caldo, mezclar y cocinar a fuego suave, revolviendo cada tanto para que los porotos no se asienten en la base de la cacerola.

Cocinar una hora y media, incorporando más caldo cuando se note que se fue consumiendo. Continuar la cocción revolviendo cada tanto.

Espeso o caldoso

A mí me gusta espeso. Hacia el final, presiono un poco con el prensa puré, para que las legumbres suelten su fécula.

Ñoquis de masa

Se hacen al final, cuando el potaje-sopa está listo.

Mezclar el huevo + el agua + sal y harina leudante necesaria como para obtener una masa que se pueda moldear entre las manos.

Hacer cilindros alargados, cortar pequeños trocitos como ñoquis, hervir en agua con sal y retirarlos con espumadera no bien suben a la superficie.

Cómo servir el potaje

Distribuir en platos o cazuelas profundas, bien caliente y acompañar con unos ñoquis.

Llevar los ñoquis restantes a la mesa, calientes (rociados con aceite para que no se peguen), para que cada uno agregue más, a gusto.

DELICIOSO – NUTRITIVO – ECONOMICO – MUY FACIL

LOS ESPERO EN MI MURO DE FACEBOOK

El blog de Miriam Becker – la cocina de todos los días

SEGUIME EN TWITTER @MB_MiriamBecker