Ojos bien abiertos

 

Son tantas las fotos que veo por día (que todos vemos) que casi no me detengo en ninguna. Tampoco leo los textos que las acompañan. Ni siquiera me puedo acordar bien de dónde las vi!. Bueno, esto me pasa si no estoy trabajando, claro.

Me detengo frente a una foto por un instante. Una mirada al aspecto de las cosas, del paisaje o de la persona, y ya! Paso a otra, y a otra, y a otra. Muchas veces, miro sin querer mirar. Quiero decir: las imágenes vienen a mi por distintos canales y no  puedo evitar toparme con ellas. A todos nos pasa lo mismo hoy en día.

Todo bien. No hay por qué alarmarse. Pero… “Algo en mi forma de estar bien no está bien”… dice Andrea Stefanoni desde su personaje Sofi, en “Tiene que ver con la furia”. Y asi como mirar fotos a tontas y a locas no está mal, tampoco quiere decir que esté del todo bien! Entonces, vienen los autores y nos muestran qué se puede hacer con dos o tres variaciones sobre una simple foto carnet y logran captar nuestra atención.

Encabezando este post, una de las fotos de la serie Paisajes, de Eduardo Gil. Más abajo, el autorretrato más famoso del gran Richard Avedon. Y aquí arribita nomás, el trabajo que Mathieu Pernot hizo rescatando los archivos de un campo de concentración en Francia y buscando a los que sobrevivieron (abajo)…

Los tres ejemplos que aquí expongo (Gil, Avedon, y Pernot) son, de alguna manera, variantes de la foto carnet. Los invito a marcar las diferencias entre estos trabajos. Yo empiezo! La serie de Eduardo Gil no es acerca de las personas que retrata. Y el autorretrato de Avedon está mal editado!

  • Noelia

    No es una diferencia pero si me sorprendiò la similitud de la boca de la foto de Gil y la de Avedon, no?

  • Noelia

    No es una diferencia pero si una similitud que em sorprendiò entre la boca de la foto de Gil y la Avedon, no?

  • zythun

    ….a ver si sale ahora….

    Gil:

    ¿La uniformidad en la diferencia o la diferencia en la uniformidad? Gil, hace una serie de fotos carnet (técnicamente, todas iguales), las personas también las trata con poses “iguales”. Si la cita dice que “La mirada es el espejo del alma”, abstraerse de la misma (en una fotografía) ¿no genera ya un caos?

    Tal vez la mirada del autor, sea reflexionar sobre la inmensidad de los seres humanos en su pura existencia. Estas personas, complejas como cualquiera, se presentan sin aquello que a primera vista iríamos a buscar (su mirada).

    Con la misma expresión facial, pero diferentes todos ellos. La boca cerrada, los ojos cerrados…son humanos en la misma pausa, y sin embargo, siguen siendo inmensos, expectantes, como una instantánea de un paisaje pero para contemplarnos, contrario a la foto carnet que busca el reconocimiento instantáneo del individuo sin pasar a mayores: individuo = número.

    Denoto en Gil la idea de despersonalizar para humanizar, contrastar ese ser ausente que está en presencia física pero no “anímica” (foto carnet) con el ser que está en presencia física y al mismo tiempo se lo presenta como similar a la anterior -foto carnet- para que el espectador cierre el juego de percepciones. Ese espacio que no se cuenta seduce a las reflexiones por parte del espectador y allí comenzamos a cuestionar la falta de identificación con la persona en particular pero al mismo tiempo aumenta la identificación con la humanidad en general, y más aun viendo las demás fotografías de su serie.

    Avedon:

    ¿Mal editada en función de qué finalidad?
    Tal vez esos brazos con registro de movimiento sea la manera de expresarnos que es una persona dubitativa en lo que respecta a la toma de decisiones sobre que retrato elegir de los que hace de cada modelo. Pq al fin y al cabo, ahora habla sobre sí mismo.
    Si bien tiene retratos con registro de movimiento, no son la mayoría (o por lo menos por las fotos q observé). Ese “error” y el plano medio largo, para con respecto a la mirada y pose de carnet creo que marcan la dicotomía con la uniformidad del otro registro. Al agregar más información de la persona, sus gustos al vestir, accesorios, ahí también está contando a pesar de mantener características uniformes con sus otros retratos.
    …claro, AVEDON es un MAESTRO, aclaro con respecto al post anterior.

    Pernot:

    Me imagino: tanto la imagen de Demetrio joven como la del adulto están contando algo terrorífico, pero desde dos experiencias diferentes: El joven Demetrio se muestra con un número, el del registro de su ingreso al campo de concentración. Lo percibo indiferente, aguerrido, creyendo tener las fuerzas para pasar esa situación (aquella de ser prisionero o mejor dicho, aquello que se imaginó que podría llegar a ser, el “ser prisionero”) así inconscientemente -supongo- el niño se llena de coraje para permanecer indiferente a sus captores y así también a su temor. Seguramente el joven Demetrio ni cerca estuvo de pensar lo que vivió.

    Demetrio adulto recordó, y percibo en sus gestos faciales la imposibilidad de ser indiferente a lo vivido. Seguramente Pernot le debe haber mostrado las fotos de su juventud y tal vez, Demetrio quiso evocar ese coraje pero no pudo pq ya había estado allí, su vida cambió y esa indiferencia también pq conoció el temor y sabe que no puede hacer nada para evitar ese recuerdo.

    Saludos.

    pd:

    Al margen con la contrastación de fotos que citan a la foto carnet, me gustaría mencionar otra que genera la publicación de Cartie-Bresson con el retrato del Che y otro de Martin Luther King (ambos publicados en Tête a Tête -perdón no encuentro la tilde-).
    Estas personalidades, cuya similitud de pensamiento enfrentaron a grandes Estatus-quo, que lucharon por los derechos de personas que estaban catalogadas de “gammas”, “deltas” y “épsilon” también tenían sus diferencias. Una de ellas, la manera en la que consiguieron decir su mensaje. Contrastar esos dos retratos (para mí) deja muy claro, las vicisitudes, los anhelos, las gratificaciones pero por sobre todo la diferencia que planteó cada uno de los caminos elegidos y las responsabilidades de dicha elección…no digo q una persona sea mejor q otra, ni nada menos, sólo encuentro en el retrato al Che los espacios de aparente paz que pudo
    encontrar en su caos, contrastados con la constante preocupación de querer contar la cosas de una manera no violenta, buscando primero ser escuchado y luego convencer a esa audiencia de animarse a discernir para vivir con ello. Ese es el mensaje que me deja…y quizás este tipo de contrastaciones sean las que nos permitan pisar el embrague al dinámico manejo de imágenes fotográficas en la que nos movemos.
    Volviendo a la historia lamentablemente tanto el Che como Luther King también compartieron el tener verdugos (y quizás los mismos). Independientemente de los caminos elegidos, el temor de los poderes de turno y en especial del apoyo al ese temor, fue más grande.

  • zythun

    fe de errata: Statu-quo