Situarnos frente a la historia

 

Dice Stephen Bann que “al situarnos frente a una imagen nos situamos frente a la historia”.

Aunque de desde un punto de vista teórico sea así, no estoy seguro si podemos decir esto de todas las imágenes que vemos. Les recomiendo entonces, para educar el ojo y reavivar pasiones que visiten la muestra del periodismo gráfico argentino que organiza la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (A.R.G.R.A.) en el Palais de Glace.

La semana pasada se publicaron una cantidad de artículos para la inauguración. Yo fui ayer apenas abría la muestra, asi que pude recorrerla con no mucho público dando vueltas. Después, la multitud casi no deja ver las fotos, más allá de que, con gran acierto por parte de la organización, las que están en el círculo central del primer piso son gigantescas.

Les pido que se detengan en las mejores fotos, y en las más flojas también. Disfruten de la posiblidad de ver esas imágenes fuera del contexto en el que fueron publicadas. Este es uno de los motivos más importantes por los que esta exposición anual es tan importante para la sociedad argentina. Esas fotos están ahora expuestas con los epígrafes que los propios autores han escrito. Son el relato directo no mediatizado por editores ni intereses empresarios de lo que el reportero gráfico vio y registró.

Deténganse por unos instantes en la pequeña sala dedicada a la historia de Franco Villavicencio (encabezando este post), que fotografió Martín Zabala. El domingo pude conocer a sus padres porque Martín los acompañó a visitar la muestra. Como saben, las imágenes son testigos mudos de la historia que nos muestran. Es difícil traducir en palabras el testimonio que nos ofrecen. Pero ahí estaba Martín, la mamá de Franco, su pareja, la abuela y los hermanitos para completar el relato con su sola presencia. Les tomé una foto mientras trataba de contener las lágrimas (arriba). Un rato después, pasé nuevamente por la salita y vi cómo la mamá de Franco consoloba con un abrazo a su propia madre.

Me alejé rapidamente,  avergonzado, sabiendo que me perdía una foto para esta historia pero resguardaba la dulce tristeza de ese momento de intimidad. Prefiero contárselas y agradecer a Martín por este inmenso trabajo que ha realizado.

Vayan a la muestra de A.R.G.R.A.. Situénse frente a la historia, y saquen sus conclusiones.

 

 

  • Silvia I. Sanchez Puch

    Las imágenes sirven para testimoniar el paso de esos pequeños ángeles por nuestras vidas. Tengo que ir a ver la muestra….y lo haré.

  • Ruben Ricardo Arteaga

    Es posible que estemos en presencia; qué duda cabe, del conmover al hombre por el hombre mismo, sin artilugios ni intermediarios de ninguna índole, que a menudo y en general, tanto mal le hacen a cualquier relato genuino. He aquí quizás, cuando lo insustituible se impone sin más, y del cual nuestro oportuno”invitante” con su sentir. no queda ni puede estar ajeno.