Pequeña muerte asistida después

 

A finales de los años 20 y principios de los 30 se puso de moda en los estudios de fotografos profesionales europeos, el uso de espejos en las sesiones de retrato. El espejo se ubicaba justo enfrente del retratado, al lado del fotógrafo. Este sistema le permitía al cliente controlar su propio gesto, y practicamente construir su imagen sin necesidad de la indicaciones del retratista.

El recurso, además de tranquilizar al modelo, transfería gran parte de la responsabilidad sobre el resultado final al propio retratado. Se dice que siguiendo esta tendencia, el mismísimo Walker Evans (abajo) sugería a sus sujetos que ellos mismos armaran la escena de su retrato como mejor les pareciera.

Yo me pregunto cómo hace sus retratos Rineke Dijkstra (abajo), por citar una autora actual y prominente. ¿Del mismo modo que August Sander?

Si me fijo en los grandes retratistas de hoy, me atrevo a decir que “la no intervención” por parte del autor, está de moda. No así la técnica. Alejandro Chaskielberg utiliza luz de luna y exposiciones larguísimas. Marcos López, la manipulación posterior; por citar dos ejemplos argentinos, aunque no sean específicamente retratistas.  Humberto Rivas (encabezando este post) fue tal vez el mejor exponente de la no intervención, y junto con Juan Travnik uno de los más dedicados al retrato posado.

Recién preguntaba en FB ¿Qué es el arte sin artificio?. Tal vez se trate de lograr la menor intervención posible en una toma, y que el arte esté en el sujeto mismo que fotografiamos. Para lograrlo totalmente,  ¿Deberíamos hacerlo extensivo también a la posproducción?

Y si lo logramos, las fotos resultantes no pueden ser mortalmente aburridas.

 

  • poli

    algo parecido hizo andy goldstein con gente en su casa, verdad? los retratados elegian el lugar, como posar y el vestuario. andy se limitaba al punto de vista y la velocidad de exposición.

    quizas habria que definir artificio. donde nos encuentra el aritifcio en el momento del click :)

    dentro del marco de la postproduccion, los retratos de erwin olaf, nos resultan aburridos? quizas despues de un rato, si. … no? o generan cierta inquietud?

  • zythun

    no estoy de acuerdo. no creo que sea una cuestión de mucho o poco artificio: pre o post…paara mí pasa por el ¿pq tomamos esas decisiones?, ¿qué es lo que nos lleva a elegir tal o cuál camino en base a comunicar lo que sentimos?….creo que la ganancia está en usar la razón para aprender cuantas técnicas haya
    en lo que nos gusta, usar la razón para articular los contenidos en busca de simbolizar nuestras ideas en fotos que las cuenten y dejarle al mundo de la pasión, al amor la acción completa de juzgarnos a nosotros mismos entre lo que somos y lo que hemos hecho, dejarnos sorprender por lo que queremos contar de la manera
    que más nos mueva, a pesar que a priori no nos convenza…y dejarlo madurar…insisto, si el artificio no está puesto al servicio del arte -creo- sólo haremos una linda publicidad mediocre.
    Tal vez así podemos hablar del trabajo de Marcos López y sus retratados con los de Rivas, y ambos con Travnik (y muchísimos más que supiero interpretarse a sí mismos)…..lo taxonómico a mí me sirve para aprender, pero sólo produzco pasión que comunica sentido y amor cuando la última palabra la toma el corazón…sonó muy meloso, pero si no es así no me conecto…siento que siempre le falta algo…