Se mira y no se toca

 

Es sabido que en la mayoría de los museos… corrijo: en TODOS los museos está prohibido tocar las obras. Si todo el mundo anduviera acariciando a la bailarina de Rodin como si fueran los pies de San Cayetano, ¿qué sucedería?

“Lo visible es lo táctil”, dicen que dijo un gran pensador francés. En estos tiempos de virtualidad no es poca cosa esta declaración. Entonces mirar fotos en internet, no va. Porque lo que estoy mirando es lo que toco, y lo que toco es la pantalla de mi computadora. :)

Si me pongo complicado (más), diría que todo el universo de la fotografía digital se derrumbaría con solo soplar este castillo de naipes (virtuales). Sería un alivio. Habría mucho menos que ver. Una bendición del cielo!  Pero no se preocupen,  la teoría de nuestro amigo francés no es tan radical y tiene que ver más con una pregunta, y con una idea del vacío; un abismo que nos mira a su vez. ¿Quién de ustedes está al tanto de estas ideas? ¿Me lo escriben acá abajo?.

Yo tengo ganas de ir mañana a ver la gran retrospectiva de Vik Muñiz y tocar sus collages, ¿O son fotos? De lo que no tengo dudas es que se pueden tocar. Mucho más que la mayoría de las fotos hoy en día. Y son piezas únicas! Entonces tenemos que la fotografía sirve, igual que en sus inicios,  como “ayuda de cámara” de un arte superior, más sofisticado. El arte de la representación tiene que estar en manos de los artistas, y la documentación en la de los fotógrafos.

Estoy casi seguro de que los guardias de sala no me van a dejar tocar las obras de Vik Muñiz (aunque pienso que él si me dejaría). Ni siquiera la vista general de la avenida 9 de julio, que hizo especialmente para nosotros.

  • santiago

    Comprar libros de fotografía y disfrutar del placer de ver y tocar las fotos, para mi mejor que los museos. te dejo un collage a lo vik muñiz…..??? saludos Daniel.

    • Daniel Merle

      Gracias Santiago, pero no entiendo la idea que formulás

      • santiago

        Es simplemente un comentario sobre lo táctil y la virtualidad de las imágenes que consumimos. Personalmente disfruto poco viendo imágenes en internet y por el contrario siento esta experiencia se potencia cuando las veo impresas en un libro, no tengo dudas que este es el mejor soporte para las imágenes. Con respecto al trabajo de Vik Muñiz (los collages) pienso que sería interesante tocarlos pero como vos decís no creo que te dejen los de seguridad. (todo esto acompañado de la imagen de un collage berreta que empecé hoy sobre uno de mis libros) saludos

        • Daniel Merle

          Es verdad, los libros son para mi también el destino natural de las fotos. Pero también hay algo de ritual en ver una foto bien copiada colgada en la pared, o en un museo. Además, la obra es completa con el marco, todo su envoltorio la potencia (o la arruina). El enmarcado hace al objeto, no?

          • Ruben Arteaga

            Siempre digo: es la corbata o los calcetines en una buena vestimenta. Claro, están los que le adjudican la mayor preponderancia a esta ultima, sin tener en cuenta a quien se cobija con ella. También entiendo lo del habitat para otorgarle la solemnidad que se merece. Es decir, mostrar lo de uno con y en todo su esplendor, sin menoscabarlo en nada, por más barato que nos parezca al hacerlo.

          • santiago

            Claro, el ritual tiene que ver con la presencia del objeto y
            obviamente los detalles harán que esa experiencia se potencie o se arruine. Ya
            sea un libro o una muestra la elección del papel, la impresión, el marco, el
            montaje, el diseño o la edición harán
            que todo en su conjunto funcione o deje de funcionar. Nunca quise decir libros
            si, museos no, pero hablando de fotos siento que el libro es el soporte mas adecuado
            para contener a las imágenes y esto quizás sea porque para mi libros y fotos
            siempre estuvieron asociados al hecho de contar historias.

  • Ruben Arteaga

    Ésto de querer tocar toda fotografía que se exponga ante nuestra vista, es relativo. Claro, las hay de aquellas que según la utilización de la luz, muestran a los objetos sobre los que recae, con una sensación de tercera dimensión (tactil) y que lo bidimensional de ella, le niega. La notoria textura o estructura expuesta, es cierto, produce un “algo” dentro de nosotros que nos incita muchas veces a tocarlas; pero si lo hacemos, de seguro e inevitablemente nos encontraremos con nuestra desazón. Por cierto, hay otras expresiones donde el “tocar la obra” daría la impresión de agregarle una última sensación al contemplador y con la cual actuaría en su subconsciente al concretarla, de la completitud de su lectura. Hoy, donde lo virtual hace al casi todo de lo comunicacional que nos embarga, también nos pone muchas veces en situaciones similares a las citadas. Interactuamos sin siquiera conocernos y, ! oh curiosidad!, lo llevamos a cabo como si fuéramos amigos de la infancia. A cuantos se nos habrá pasado por la cabeza, el placer que nos produciría poder vernos, tocarnos, respirarnos y no solo escribirnos. Me pregunto, ésto, ¿ será lo mismo que nos sucede cuando estamos ante una obra; no importando de que tipo sea, pero si, ¿construida por nosotros mismos?. En sintesis, estaríamos en presencia ante lo permanente que nos falta y aqueja; en la búsqueda del encuentro con aquello que nos complete.

    • Daniel Merle

      Rubén, tenés toda la razón. Enfrentar una imágen es siempre la contemplación de una pérdida, irremediable. Algo que ya es otro, y no nos pertenece. Ese algo nos pregunta, nos interroga sin palabras.

      • Ruben Arteaga

        Creo que están las dos perdidas. Aquella de haber tenido y por esas circunstancias, haberla perdido; y la otra, la de no haberla poseído nunca y que actúa como si la hubiéramos perdido siempre.No recuerdo el o los autores que hablaban del origen del quehacer, a la pérdida de algo o el no haberlo encontrado jamás.

  • https://www.flickr.com/photos/forrest_talbot/sets/ Derek Miles Forrest Talbot

    Estimado Daniel:
    Lo de Vik Muñiz, lo tenía, y me gustan unos trabajos que hizo con la basura.
    Al respecto del tocar y no tocar.
    Partamos del principio de “obra de arte”- hemos ido con la billetera a una galería y hemos comprado una foto/impresión de Salgado y hemos pagado no mas de 200 pesos. La agarramos, la miramos y luego que hacemos?, la enmarcamos y la ponemos a la pared. Queda hermosa. Vienen los amigos, y les dices, todo acerca de la foto. La gente grande ni la toca, los chicos, le ponen el dedo, como a la pantalla de la compu.
    El pre-2000 Por otro lado: saqué fotos el fin de semana, el rollo tenia 24, las mandé a revelar y las pusieron en el albumcito 1,2,3,24, de marca Kodak o lo que sea.. Pero el reflejo del álbum no me la deja ver, y entonces la saco y las paso a mi señora, mis hijos, mi suegra y la miramos, la tocamos, la tiramos en la mesa. Pasamos a la otra, y así sucesivamente. Para el fin del álbum y quedaba todo desarmado( 3,4,15,23,1..)
    Chau, se guardaba en la caja.
    Digital. ( 100,200,300), compu, las vemos en la pantalla, los chicos apuntan, tocan la pantalla, hay que darla vuelta, y el programa sigue, unos de los chicos se aburrió, la esposa, se cansó y hay que hacer la comida.
    Se manda al disco rígido, y listo.
    Si volveríamos a Pre 2000, pero ahora, cuántas fotos imprimirías de las 200, 300?
    Por que no se imprimen en papel?,
    Total las tengo en el cel.. y las vemos..
    Antes era caro imprimirlas, y ahora también, si te pones a pensar.

    • Daniel Merle

      Siempre está lo táctil. En última instancia nuestra mirada se completa con el tacto. Y no hablo tan solo de un tacto real. “Esa imagen me tocó en lo personal” acostumbramos decir. Por algo es un dicho popular

      • https://www.flickr.com/photos/forrest_talbot/sets/ Derek Miles Forrest Talbot

        Si, vamos del dicho popular, creo que muchas hacen al tocar o estar o no ahí, Por eso la saturación de imágenes de paisajes caribeños, o Hermosas camas de hoteles, pero así también al horror de la guerra. Donde nos toca de una manera del no querer tocar y mirar para el otro lado. En cambio en fotografía de pedidos de donación, quedamos siempre sujetos a una estética de niño pobre, o madre.
        Las apelaciones se han ido estetizando, simplificando incluso inoculándose.
        Creo que cuando una foto es cruda y hace reaccionar, es tocar.

  • Ricardo Hernández (RADO)

    “El arte de la representación tiene que estar en manos de los artistas, y la documentación en la de los fotógrafos”., me parece que la fotografía va un paso más adelante de ser un simple documento, ésta, considero fue su misión cavernícola, pues impresionaba a extraños que por medio de las fotografías soñaban conocer sitios lejanos o sucesos que parecían insólitos. He visto fotos que se pueden tocar por la calle y poseen relieves y texturas, el sustrato de la fotografía en mi opinión esta llamado a cambiar, el campo de la experimentación fotográfica no se ha explorado mucho como si sucede con el campo documental hasta tal punto que la credibilidad en el testimonio fotográfico ha disminuido con la llegada de la tecnología, con todo respeto esto de tocar una fotografía o una obra ajena que esta en un museo es algo fetichista y un poco egoísta, pues es un sitio donde como sociedad hemos aceptado acuerdos para conservar en buen estado las obras.

    https://vivalalatina.files.wordpress.com/2013/04/calle-segovia.jpg

  • Bernardo Galmarini

    Creo que el deseo de tocar una obra de arte visual como una pintura o fotografia tiene que ver con algo primitivo, en lo que lo visual y conceptual no puede abarcar lo simbolico que puede esconderse en la obra, y tal vez apelamos al tacto, como un “acceso magico”, de solo sensacion pura, que nos conecte con aquello que las imagenes y conceptos no pueden penetrar, como buscano un rastro, una huella. Pero en mi opinion, no sirve… Lo sensorial, es tan limitado como lo visual y lo conceptual, y la conexion tal vez se produzca cuando el deseo de tocar y de entender se disuelven en un silencio interior, de placida expectación, sin buscar nada.

    • Daniel Merle

      Me gustó mucho tu escrito. Me parece que das en la tecla!

  • http://arielsubira.wix.com/arielsubira Ariel

    Lo que expone Vik Muñiz son las fotos hechas con una camara de placa de las obras que el produce con diferentes materiales

    • Daniel Merle

      Ariel! qué desiluición! yo pensé que íbamos a ver cosas para tocar como las de Berni..

    • Daniel Merle

      En serio? encima son reproducciones!

      • http://arielsubira.wix.com/arielsubira Ariel

        si, una pena. porque cada obra que el produce tiene tamaño diferente al tamaño de la foto expuesta. por ejemplo la obra del recilcador de basura esta hecha en el piso y debe ser de una superficie de 5×2 metro o mas. cada obra que realiza el tamaño final depende de los objeto que use para la misma no es lo mismo si usa diamentes, dulce de lecha o chatarra de fierro (biciclatas ixidadas, piesas de autos) o basura.
        Y para completar aca les dejo el documental:
        O documentário relata o trabalho do artista plástico brasileiro Vik Muniz com catadores de material reciclável em um dos maiores aterros controlados do mundo, localizado no Jardim Gramacho, bairro periférico de Duque de Caxias, Rio de Janeiro.
        http://www.youtube.com/watch?v=61eudaWpWb8

        P.D: la performance de revolcarse en duce de leche la dejamos para otra vez…

    • https://www.flickr.com/photos/forrest_talbot/sets/ Derek Miles Forrest Talbot

      https://www.youtube.com/watch?v=sBnatR06dDk
      un video corto de como hace el trabajo el Sr.Muñiz..

  • Mercedesherrera Joias

    No todas las obras nos invitan a tocar , existen algunas que nos desafían , que juegan con nosotros , que en cierta medida nos ponen a prueba . Texturas , collages , que son a su vez contrastes texturas que no lo son pero solo lo sabremos tocando , juegos ópticos . En fin aguantar … O trasgredir ..

    • Daniel Merle

      “Cuando vemos algo que nos toca, estamos ante la doble dimensión de la mirada, el mirar se convierte en un juego doble de lo cercano que vemos y el instante lejano que nos toca. Es la relación entre lo memorizado y su lugar de emergencia. De este modo, el aura resulta en una labor de la memoria, una protensión, en esa doble mirada, doble distancia en que el mirado mira al mirante”. Este texto es Indira Aguilera, curadora de artes visuales de Venezuela

  • https://www.facebook.com/marcoscouchh Marcos Couch

    Me dejaste pensando Daniel… como es costumbre !.. hablas de varias cosas, el tocar , lo tangible .. la fotografia como ” hija de la pintura “,, la obra de Vik Muñiz collage de basura,,, hay metafora ahi,,ironia,, la basura es algo bien actual,,un problema ademas,,,sigo pensando,,,,!

    • Daniel Merle

      Perdón, siempre se me mezclan montones de cosas cuando escribo. Te digo la verdad: la obra de Vick Muñiz me parece el trabajo de un oportunista. En el buen sentido de la palabra (si lo tuviera). Él encontró una manera de hacer sus obras que resulta muy rentable. Por otra parte, hay artistas en el mundo entero que han trabajado con deshechos, y trabajan actualmente, que no están taaaan cotizados. Sin ir más lejos, hace dos años murió Enio Iomi, un escultor grandioso que toda su vida trabajó con porquerías recogidas de la calle. Llegó al museo incluso, pero nunca al mercado. Berni! ahi tenés otro ejemplo.

      Y pasando a lo táctil, hay textos que empiezan a plantear que “el aura” maravillosa sensación que producía solamente la naturaleza, o la obra de arte táctil, física, también existe en una relación virtual con la imagen. Pero claro, esto no le conviene al criterio de unicidad que busca el mercado del arte

      • Ruben Arteaga

        Ésto siempre ha sido así, en todos los ámbitos y con todas las expresiones. Y cuántos con gran talento merodean por el mundo todo, sin que nadie se percate de ellos. Pasarán y lamentablemente, no quedarán. Antes, para sentir todas esas sensaciones que una obra promueve y provoca, había que estar allí, en una sala de exposiciones, museo, o, ante reproducciones de gran calidad, libros muy bien ilustrados, etc. Hoy, ya no hace falta. Hay visitas por internet que realizan un paseo para ver obras de arte, en tres dimensiones, de una calidad excepcional. Las pantallas no han perdido por el solo hecho de pertenecer a las nuevas generaciones en tecnologías, ese halo, aura, sensación tactil, etc que las imágenes llevan consigo. Decir ésto y afirmalo tan tajantemente, me parece por lo menos, temerario. Claro, no voy a poner en duda el significado que tiene estar en presencia de la propia obra. Eso es incomparable, pero siempre que tampoco me la pongan tras un vidrio y menos que me permitan apreciarla a veinte metros de ella, por decir algo. Para el deleite, tienen que estar presentes todas esas sensaciones a la cual el hombre asiste, y si no están, él las ha de imaginar, porque necesita completar ese todo que se le ofrece; y se vale para ello, de su intelecto, el cual se pone a prueba ante lo magnífico.

      • https://www.facebook.com/marcoscouchh Marcos Couch

        recuerdo hace años vi una serie de Berni patagonica,,,me recordaba mucho a la ruta 40,,, collage,,,uso metal para simular el cielo gris y no recuerdo que material era el coiron,,pasto amarillo,,,arte y mercado,,,,otro tema !!!!,,

  • Ruben Arteaga

    Algunas fotos que invitan a ser tocadas; pues entonces…

    ” ¡a tocar!”

  • Ruben Arteaga

    Las mieles

  • http://www.flickr.com/photos/juandiprospero/ Juan_Di_Prospero

    Se hizo extenso, disculpen. “Bernardo Galmarini” lo hizo mucho más simple y directo (están avisados) :-) !!

    ¿Nunca les pasó que al escuchar una obra musical (en sus casas) llegan a un momento de relax en el cuál se dejaron llevar a tal punto que fueron “”transportados”" a una sensación de satisfacción por la contemplación de la melodía? Dicho de otra forma: esa música que les permitió cortar con el día cargado de “sociedad” que traían y de pronto en companía de una copa de vino, mate, café o un té les permitió dejarse ir, fugar con las notas, con las letras o con ambas. El relax los llevo hasta -quizás- la plena sensación del amor en su más pura expresión: el aislamiento del mundo por aquello que contemplamos y
    admiramos frente a nosotros, ese ida y vuelta de energía inexplicable que nos
    devuelve satisfacción plena…seguramente si llegaron allí, han sumado a la
    experiencia, un libro con fotografías de un autor que les guste y les produzca
    algo similar a lo que describí con la música. Al sumarlo a la experiencia la satisfacción -llamémosla- cognitiva, perceptual, significativa, artística, debe haber sido plena (si nunca lo hicieron, tarea para el hogar).

    Al contemplar las fotografías -en el clima creado- vamos a generarnos preguntas sobre lo que vemos ¿qué me quiere contar y porqué?. Incluso podemos animarnos a jugar imaginativamente: ¿qué hubiéramos hechos nosotros en esa situación? Digo jugar porque estar conectados a ese nivel de introspección con la imagen de alguna manera creo que nos conecta con la libertad e indiferencia del acto lúdico de un niño con su “aventura” sin importar más aquello que lo rodea. Bueno para mí, aquí “”"tocamos”"” la imagen, la música, la obra de teatro, el film, etc…la plena sensación de satisfacción que nos produce una obra. Ya sea
    como interpreto lo mencionado por Didi huberman (en el link que puso Daniel M.)
    “La puesta en funcionamiento de una concepción dialéctica de la
    percepción” Por un lado, lo evidente. Por el otro lo que mi interpretación de esa evidencia -organizada por el autor- me dice. Pero no termina aquí, puesto que al hacerlo cargo de sentido con mis experiencias. Inevitablemente hay una retroalimentación de esa fotografía porque me conectó y así yo con ella. Debo indagar qué de sí misma me atrapa para poder sumergirme en esa sensación de intriga y suspenso, cuando lo sepa volverá la calma pero la foto no será nunca la misma que vi antes de sentirla. Ese “punctum” transformó la foto en un significado en mi memoria. No es más virtual (por más que sea en papel o enmarcada en una pared) ni pasajera, ahora es algo en mi ser. Ya no puedo ser ajeno a su presencia, existe conmigo (¿y si el punctum me tocó se considera tacto en sentido figurado?).

    Siguiendo con mi interpretación del artículo: ¿El tacto físico es realmente sinónimos de cercanía y la foto en el monitor o en el libro integran la lejanía? (también podríamos preguntar: ¿es más lejano el monitor que el libro de fotos si cuando las miro estoy pensando en que voy hacer dentro de 10 minutos?).

    Si basamos la posibilidad de significar solamente en el hecho de estar cerca de lo material y por lo tanto le doy más peso que lo virtual, diría que sí. Pero ¿puedo contemplar la obra, su crítica, la lectura entre líneas y la sensación de aprehender; la satisfacción y el encanto a través de lo que a mi mente, mi alma y a mi corazón llegó si solo la toco? Realmente lo dudo. Estas cuestiones integran más lo psicológico y/o cognitivo que lo material, por lo tanto -me parece-, la distancia verdadera con la obra es la perteneciente al mundo de las ideas. Será virtual lo que miro si no lo pienso. Al hacerlo ideas y mirada existen en mí, y así legitiman la presencia de la obra con la mía. Existimos, más que con el simple hecho de tocar.

    Tuve la posibilidad de estar frente al David, pude mirarlo, lo pensé, lo sentí y observé a Miguel Ángel.

    Para la próxima busco el ensayo de Didi Huberman “Lo que vemos, lo que nos mira” y vemos q pasa.

    • Ruben Arteaga

      Antes que nada gracias Juan por promover el pensamiento. Compartiendo tu opinión digo: esa tarea para el hogar a la cual aludes siempre está conmigo y de ella, jamás me privo. El ingreso de todo ese bagaje que conforman las expresiones en general, entre ellas la fotografía, están o tendrían que estarlo, dirigidas a esas profundas capas de la percepción humana que constantemente enriquecidas, explosionan y la trascienden. Cuando ésto ocurre estamos ciertamente en una especie de limbo o estadío, de sopor y deleite que en definitiva embriaga. Es, en ese lugar “maravilloso” donde TOCAMOS recibiendo, sea lo que escuchamos, leemos o miramos. Decía, el tocar o su sensación es como completar por nosotros mismos, lo que nos ha sido entregado. Sería allí donde asistiendo nos damos cuenta, en qué lugar se construye la verdadera simbiosis (autor- receptor). Ahora, de no darse, lo incompleto prevalecerá porque no se produjo ese encuentro ineludible, de experiencias mutuas entre autor y receptor. Cualquier objeto de índole diverso, siempre produce aunque sea poca, mucha o demasiada experiencia en quien lo ve o asiste. De ese grado de intensidad dependerá que perdure o no en nuestros recuerdos. No deseo explayarme más sobre algo de lo cual no me siento autoridad alguna. Solo creo ser un simple y cotidiano elucubrador que se anima y a quien lo asiste posiblemente lo erróneo de una bella aventura humana…, la de pensar.

      • http://www.flickr.com/photos/juandiprospero/ Juan_Di_Prospero

        Eso mismo, lo
        humano, el pensar. Tal vez el gusto aparece cuando no sabemos que pensar sobre
        eso qué estamos viendo. Quizás sea este el disparador y porque no lo podemos
        catalogar caemos seducidos por su encanto “maravilloso” -no creo q podamos rechazarlo directamente
        sin pensarlo, pero si lo
        contrario-. Entonces elegimos ese juego
        y ahí lo revalorizamos, pq decidimos que pase y ya no somos los mismos, ahora
        lo tengo que criticar y si sostiene mi crítica lo voy a elevar a “arte
        frente a mis ojo”, pq de nada serviría que alguien me diga: “esto es
        arte” si al examinarlo a mi mirada y pensamiento, no lo catalogo como tal,
        por lo tanto, no quedará en mi memoria y no habrá aportado ningún tipo de
        placer o displacer. Entonces pasó como una imagen más.

    • Bernardo Galmarini

      Muy interesante Juan! Yendo al tema de la percepcion del mundo, y mas en particular a la de una obra fotografica: Cual es nuestra relacion con la obra? Que pasa cuando observamos una obra de arte? Solo podemos estar seguros de que hay algo (una presencia si se quiere) que es consciente de estar viendo una imagen. Tambien esa presencia es consciente de sentir un cuerpo, de oir sonidos, de observar imagenes y voces mentales (pensamientos), todo ello al mismo tiempo, y/o en una sucesion. Entonces, se podria decir que a partir de la percepcion visual de una obra se disparan miles de otras percepciones en la conciencia, que determinan una sucesion frenetica de pensamientos y sensaciones, que no son la imagen misma. Entonces, el disfrute de una obra de arte, no es solamente el fluir de esas imagenes mentales quer se disparan sin control? En ese caso, la imagen no seria solo un disparador para que la mente genere este disfrute, casi automaticamente, segun nuestro condicionamiento pasado?
      Y la obra: no se completa con la sucesion de imagenes y sensaciones dentro de cada uno de nosotros? A donde voy con esto? Nunca se pusieron a pensar que diferencia una imagen cualquiera (foto, por ejemplo) de una obra de arte? Hay alguna variante en nuestra cadena de imagenes mentales y snsaciones, al ver una y la otra? O sera que la obra de arte genera algo mas, algun punto de quiebre de esa cadena, donde ya nada surge, y donde, de ese lapso de silencio, se produce una paz que podriamos llamar “goce”, o disfrute de la obra de arte? O solo se diferencian en que una genera una cadena mas interesante de pensamientos e imagenes que la otra, y nada mas? Me encantaria saber si alguien pudo ver claramente este proceso interior, y tal vez ahi si nos acerquemos bastante a poder discernir entre una “obra de arte” a una mera “imagen”..

      • http://www.flickr.com/photos/juandiprospero/ Juan_Di_Prospero

        Nunca estamos aislado de la significación de nuestro entorno. Cuando buscamos interiorizarnos en un tema empezamos a cuestionarlo buscando más respuestas, así vamos perdiendo la inocencia frente al mismo. En el mar de imágenes somos conscientes que todos esos signos fueron puestos allí por alguien para algo. Dependerá de nuestro análisis determinar si ese algo se repite en la serie de imágenes fotográficas, si es así podemos ver a ese sujeto como un ser que intenta simbolizar -o sea- cargar
        de significado esas fotos para trasmitirlo con una finalidad. Por lo tanto, el círculo se cierra con nosotros. Somos los espectadores los que determinamos si eso va a entrar en nuestro espacio visual.
        Ahora, si al mismo tiempo somos espectadores que buscamos formarnos crítica, conscientemente somos responsables
        de lo que vemos y tenemos que catalogarlo como arte o no arte…pero hay algo más, el gusto. Ese “goce” que comentás y que está presente en toda obra, pero…todo obra o imagen (aun no
        catalogada) vuelve a nacer con cada espectador, y será la subjetividad de cada uno de nosotros lo que la determine como tal (más allá que esté en una galería, un museo, un libro, etc…) Así el arte se legitima como una actividad puramente humana, simbólicamente cargada de sentido y significado, pero esto no
        necesariamente significa que todos vamos a encontrar lo mismo en esa obra al verla. Insisto, si quién la realizó pensó en dar indicios de aquello que quiere significar, que quiere “incrustar” -como dice Danto-, en la obra, es probable que un espectador consciente de “ser” espectador los encuentre (en definitiva, el autor es el primero de todos).

        La fotografía es bicho muy raro, ya que estamos limitados a
        nuestros referentes, a la huella de lo que allí estuvo. Obviando la fotografía publicitaria, ¿cómo cargo de sentido algo qué ya existe, qué ya significa por si mismo? ¿cómo lo “revalorizo” con mi mirada para ponerlo a la mirada de los demás espectadores y encima trasmita aquello que me fascinó, en primer lugar, para que haga una fotografía de ello? Supongo que la respuesta a esto está en “mí carga significativa”. Aprender a usar las técnicas del medio fotográfico, cuestionar al medio como tal, cuestionar a la
        fotografía, su historia. Buscar a los autores que más me llaman la atención, cuestionarlo ¿por qué me gusta o porqué no me gusta? ¿qué me trasmite? hacerle ver esa foto que tanto me llama a otra persona y escuchar que le llama la atención (si es que lo hace). Luego, hacer fotos tratando de “incrustarle” mi punto de vista de esa situación: Quiero que veas aquello que estuvo adelante de mí como -yo- quise que lo veas. y volver a preguntarme ¿por
        qué quiero que lo veas así?

        Sonó todo como un juego, pero como decís, en nuestro presente está la carga de nuestro pasado: lo que conocemos y aprendimos. También lo que no sabemos que conocemos, registramos
        y descansa en el océano de nuestro lado inconsciente. Tal vez es esto último lo que nos derive en el gusto o haga que nos llame la atención tal o cuál cosa, pero una vez hecho, creo que ya somos nosotros conscientes los que debemos tomar partido crítico sobre el pq eso me gustó -el “goce”- o no.
        Bueno, para más info llamemos a algún profesional de la psicología.

        • Bernardo Galmarini

          Interesante Juan… Decis: “La fotografía es bicho muy raro, ya que estamos limitados a nuestros referentes, a la huella de lo que allí estuvo…”. Claro, eso es lo atractivo (para mi) de la fotografía! Debemos “moldear” una porción de realidad que de por si no es moldeable, salvo como percepción. Y en el encuadre (recorte) y la ubicación del fotógrafo, entre otras herramientas es que se produce la “magia”… Se crea un orden aparente en un mundo caótico y espontaneo, y ese “orden” o “armonía” (mejor) nos habla de una búsqueda (consciente e inconsciente) del fotógrafo, de una visión del mundo mas amigable, mas “prolijo”… Pero la pregunta que me surge es: Por que las “buenas” fotografías en general son sintéticas, armónicas, ordenadas, si la realidad que vemos no lo es? Por que nuestro ideal de mundo (que buscamos representar en nuestras fotos) es ordenado, simple, armonioso, si el mundo que vemos a diario no lo es? Sera solo una necesidad de nuestro ego de tener cierto control, de perpetuar una paz aparente en una fotografía, para sentir que esa eternidad y esa armonía que no acepta cambios (en la imagen) pueda traspolarse a una realidad y un mundo donde el cambio y la disolución (muerte) deje de avasallarnos todo el tiempo? La respuesta,… no la tengo, claro :-) .

          • http://www.flickr.com/photos/juandiprospero/ Juan_Di_Prospero

            Entonces, buscamos la inmortalidad con nuestras diversas maneras de ver el mundo y también lo queremos imponer frente a las demás miradas que necesitan inmortalizarse…
            la sigo en el post nuevo:

            blogs.lanacion.com.ar/merle/diario-de-un-fotografo-general/a-las-puertas-de-la-percepcion/

    • Daniel Merle

      Gracias Juan, me tengo que tomar un buen tiempo para leer tu escrito!
      En breve mi respuesta

  • Bernardo Galmarini

    “Usar guantes para tocar”

    • Ruben Arteaga

      Se sienten sus exagonales cabezas, su frío contacto, su grasitud, sus roscas que hieren, en fin…Para describir y hablar en plenitud, no creo que haya algo superior a una muy buena fotografía.

      • Bernardo Galmarini

        Si, Ruben. Creo que en este caso, la imagen llama a “meter la mano” como cuando de chicos sentiamos deseos de meter la mano en el canto rodado, o la arena… Por ahi lo asocio a una necesidad del cuerpo de liberar tensiones (masaje?), y eso mismo sumado al hecho de que los tornillos y roscas son creaciones del hombre con bases bien matematicas y abstractas, se crea una mezcla intresante de una especie de “ripio” caotico hecho de objetos geometricos casi perfectos en su forma… Esta interseccion de lo conceptual/geometrico con lo primitivo y caotico de los elementos de la tierra crea una sensacion extraña, que atrae, pero no se bien por que… Alguna idea?

    • Daniel Merle

      No tiene gracia Bernardo. ¿Por qué no te sumás a la conversación?

      • Bernardo Galmarini

        Tenes razon Daniel. Es que no quiero arruinar lo que Juan, Ruben y el resto expusieron tan profundamente, y tan en detalle acerca del tema!
        Creo que en casi todos los temas de tu blog, Daniel, de alguna forma u otra llegamos a la gran barrera de: ¿Qué es el arte fotografico, y Cómo se relaciona con cada uno? Creo que cuando la respuesta se nos escapa en cada intento, solo nos quedan nuestras fotos (de todos los participantes aqui), las que nos dan pistas, y nos señalan con una gran fuerza hacia algo mas alla de los conceptos, aunque sinceramente no se donde! :-) Pero en todo caso, disfruto mucho de estas charlas con colegas :)

        • Daniel Merle

          Gracias Bernardo, y disculpá mi exabrupto. A veces, algunos comentaristas lo único que buscan es mostrar sus fotos. Y yo te confundí. La idea del blog no es solamente postear una excusa para mostrar las fotos propias. La idea es crear un ámbito de conversación y crecimiento. Fijate en el próximo post, y ahi la seguimos:

          http://blogs.lanacion.com.ar/merle/diario-de-un-fotografo-general/a-las-puertas-de-la-percepcion/

          • Bernardo Galmarini

            No hay nada que disculpar Daniel! Pero aviso de antemano que hay veces que siento ganas de postear sobre un tema, y otras veces, o no tengo ganas, o no tengo tiempo! Hay temas que son demasiado amplios y me exceden… Pero bueno, el tema nuevo se ve interesante!