La dulzura del comienzo

 

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Una cortesana dijo a un mandarín: seré tuya si esperas cien noches bajo mi ventana.Y el mandarín esperó, hasta la nonagésimo novena noche, en que tomó el taburete y se fue.

Entre esos ojos tan bonitos que veo a unos metros y la posibilidad de confrontarlos en una conversación, media un lapso de tiempo. Aunque más no sea, es necesario caminar esos pocos pasos hasta la chica en cuestión (en el caso de que la aproximación fuera tan sencilla). Cualquiera sea el caso, hay que saber esperar. La espera forma parte indisoluble del deseo. Cuánto más espero, más deseo!

Estoy en crisis amigos, amigas. Ya les conté en un post y no me dieron bolilla. Ahora les propongo que me escriban la nota completa. Mi problema es que “ya no espero” Y hace poco que me dí cuenta de esta pérdida amorosa. Saben de qué les hablo. ¿No?. Bueno, les cuento:

Tengo varias cámaras digitales (Canon XTi, Canon G11, Canon 5D [del diarioÇ]). Y varias cámaras analógicas: Kónica Hexar (secuestrada), 2 Rollei (una secuestrada), una Leica point & shot, una Nikon D90. La única que llevo en el bolso es la G11. Y hasta hace poco tiempo la empuñaba todo el tiempo. En la mano la tenía, si señores! Y mi Flickr rebosaba de carpetas y colecciones.

No me dí cuenta  que dentro mío se gestaba esta sensación de pérdida. Ya no espero. Las fotos que hago las miro de inmediato, las edito, las borro, las pierdo, lo que sea que  haya que hacer, no tengo que esperar nada. Y cuanto menos espero más impaciente me vuelvo. Y más inseguro cuando estoy obligado a esperar.

Me remito a la ilustración que inicia este post: para mi, el resultado de la evolución de lo analógico a lo digital, cuando de la ESPERA se trata, es un vaso medio vacío GRANDE y al mismo tiempo un vaso medio lleno pequeñito.  Entonces pregunto:

1. ¿Están de acuerdo conmigo?. ¿O el tamaño de los vasos debería cambiar?

2. ¿Cómo reemplazamos hoy aquella espera entre la toma y la copia final de la era analógica?

3. Aquellos amigos, amigas, que no han conocido el sofisticado deleite de la espera, ¿con qué sufren?

4. “La espera es por sí misma una felicidad” dice Leopold Schaeffer, anticipándose a Roland Barthes, y a Joan Fontcuberta, y a mi!. ¿En qué parte del proceso fotográfico de hoy encontrarmos una felicidad parecida?

5. Si ya no espero, no encuentro reemplazos. El video es otra cosa; maravilloso, pero tan distinto… El cine, “todo lo que se mueve” no es como la fotografía.

6. Concluyo como bien bruto que soy: la fotografía digital no es fotografía. Y no digo esto para resultar escandaloso, ni sucitar peleas, ni volver a debates pasados.

7. Me encanta la fotografía digital, pero me cuesta “acercarme a esos ojos”, dar los pasos correctos. Entender los caminos de la seducción…

Nota: sigan mandando “mi primera foto” a dmerle@lanacion.com.ar

  • Dedalus

    Bien, qué bueno que hayas vuelto! Tengo que pensar, luego escribiré.

  • Ariel

    Iba a empezar con un “voy a intentar ser breve”, pero para que mentir/me.
    Voy a reformular tu punto 6: “la fotografía digital no es fotografía analógica”.
    Te la traslado a otro ámbito: “el cine en casa (VHS, mediados de los ’80) no es cine”.
    Nadie dice que tengas que hacer el proceso de pasar a digital. La fotografía analógica sigue y seguirá viva. La Konica Hexar es tan bella y sutil como la Leica M6, nada te impide llevarla en lugar de la G11.
    Yo me pasé a digital hace 4 años. No quise hacerlo antes porque consideré que la tecnología no estaba lo suficientemente madura, y hoy pienso que tal vez me apuré un poco.
    Cerré mi laboratorio blanco y negro después de miles de horas de aspirar químicos (Ilford 100%) y me pasé al Photoshop. Nunca, ni siquiera ahora, volví a sentir la misma sensación de ver la foto aparecer en el revelador. O de desperdigar las diapos en la caja del luz del laboratorio. Es más, no me gusta la fotografía digital. No me gustan las fotos cuando las veo en la compu. No al menos como me gustaban mis copias, mis diapos, no tienen la misma magia, y eso que ni hablo de la espera por verlas, hablo más del resultado.
    Pero la espera es fundamental en la fotografía digital también. Entiendo tu frustración, la inmediatez confunde.
    Mis fotos duermen una siesta larga en el disco antes de que vuelva a verlas. Larga es larga, un par de años, hasta cuatro también. Recién después de un tiempo largo puedo verlas de otra manera, empezar a apreciarlas, elegirlas, retocarlas. No es un proceso claro, es un proceso que apenas va tomando forma. Tal vez no funcione igual para vos, o para el resto, pero funciona así para mí. Y no sé como ni donde termina.
    Como lo del cine en casa… hoy difícilmente alguien se cuestione si está bien o no ver una peli en casa. La tecnología nos da más y mejores posibilidades hoy que en los ’80, y ya no nos lo cuestionamos tanto.
    Dale tiempo, date tiempo. Es una novia nueva, no va a entender los códigos implícitos que tenías con la vieja…

  • Pesimista

    Estimado Daniel, te noto demasiado nostálgico… no te habrás digitalizado demasiado?

    Respecto a la dulce espera de lo analógico que haces referencia… Creo que tal vez esa sea la diferencia emotiva más notoria con lo digital, porque luego el paso de la ilusión a la frustración o el encanto, es el mismo con ambas cámaras.
    Aunque esta apreciación es muy personal, y en términos subjetivos, la espera puede pasar de ser encantadora a insoportable. Y esto dependiendo del grado neurosis que esté experimentando el individuo en ese momento en particular.

    O con matices diferentes, tal vez esa ansiedad incontrolable de ver rápidamente nuestro trabajo, sea un signo saludable de la llama interna para seguir disparando una y otra vez. En sentido opuesto, la espera de lo analógico puede convertir el acto de fotografiar en un proceso rutinario y tedioso. Abrazo.

  • rodrigo

    Depende de si uno se centra en el sufrimiento o en el disfrute. Yo insisto siempre con lo mismo, pero es porque creo que ahí hay respuestas: lo que antes llevaba tiempo de espera hoy se convirtió en una mayor cantidad de fotos a bajar a la pc. Aparentemente los dos elementos de esta relación no tienen nada que ver, pero yo no veo diferencia en esperar para ver 36 fotos y no esperar para no “ver” niguna. Creo que el punto no está ahí, sino en los momentos de la toma y de la selección. Porque ahí es donde puede haber conexión, disfrute, intuición, decisión y conciencia; no en la espera tortuosa ni en la cantidad que nos da fiaca hasta bajarlas de la cámara.
    Cuando uno no saca por sacar, sino que lo hace con una idea o con una búsqueda, lo demás pierde peso. El tiempo, que antes era de espera, hoy sería el tiempo que uno se toma en bajar las fotos de la cámara a la pc. Son características del medio, pero yo prefiero quedarme con el proceso y, de todas las imágenes que pueda llegar a hacer, con encontrarme con las que realmente son “mías”.

  • Leandro Aliano

    ESPERA UN POCO!
    Por el post de hace unos dias me fui a comprar Fontcuberta pensando en estas cuestiones. Lo leo y vuelvo.

  • rodrigo

    Creo que los caminos de la seducción, no sólo en fotografía sino en muchos otros medios (música, diarios, tv, etc), tienden a alejarse de lo técnico y de lo tecnológico, que cada vez es más accesible, simple, popular y práctico, para despojarse de lo pasajero del recurso y centrarse en lo que importa, que es la expresión. Claro que la contracara es que cualquiera expresa cualquier cosa. Pero eso fue siempre igual, más allá de las diferentes cantidades.

  • Mariano

    A ver si volvemos a tener un pájaro en mano, por favor.
    La minilux o la hexar te van a hacer esperar, como esa novia que parecía que nunca llegaba ¡pero cuando llegó, ahhh!
    Probá la pasta de la nonna nuevamente, Daniel.
    “A todo el mundo” le gusta Mac, es “barato, rico, rápido”, pero…
    La nonna te espero y te dice:
    piano piano, si va lontano
    Correr es de cobarde.
    Muchachos y muchachas, no le den tanta pelota al mundo veloz que la luz sigue viajando a la misma velocidad de siempre.
    saludos

  • isidoro zang

    Daniel, en el mundo actual no se disfruta de ninguna espera.
    Todo tiende a ser rápido, veloz, más rápido mas veloz y de esto no queda casi nada por no decir absolutamente nada.
    Los goces de hoy no son los de hace unos años.
    No solo en lo nuestro, la fotografía, suceden estas cosas, suceden en el “amor”, en la relaciones humanas, en la vida cotidiana.
    Todo es ya y esto, en mi pensamiento, es inconducente.
    Un abrazo.

  • martin mazzoncini (aka +on)

    “El medio es el mensaje”

  • Daniela

    Yo diría “la fotografía digital, no es fotografía analógica”
    Quiero seguir creyendo que lo que define es el OJO, las sensaciones y los sentimientos, y no el método mecánico…

  • Florencia

    Hola, siempre leo el blog, pero nunca comento. Hoy me voy a animar.
    Descubri el mundo de la fotografia hace poco y gracias a un amigo saco siempre en analogico. La experiencia del laboratorio no la cambio por nada.
    La verdad, no creo que pueda cambiar los quimicos por la pantalla. Y a la hora del disparo, tampoco es lo mismo.

  • manu

    lo del ejemplo del vaso, no lo entiendo. entiendo si que hay dos modos y costumbres distintos entre lo que es fotografia desde un soporte digital y un soporte de emulsión fotosensible. procesos. dos caminos distintos que incluyen la eleccion del soporte que voy a usar. como que es algo premeditado que no lo tenemos en cuenta.

    es decir optamos el modo de tomar fotografias y eso hace que tengamos que recorrer distintos caminos entre un “modo” a otro (o sea, hay diferencias y hubo que optar. siempre es decidir…) desde el momento de la “toma o captura” a la “publicacion”. sea en papel o en la pantalla de una computadora, o vaya uno a saber que otra cosa. uno define el proceso por conveniencia.

    suponer que no hay espera por el proceso es justificarse. es como decir “yo no pienso porque en digital todo es más rápido y más práctico” o algo asi… o sea, algo que no se sostiene. si uno no piensa es por otras cosas…

    cuando se dice; “Estoy en crisis amigos, amigas. Ya les conté en un post y no me dieron bolilla. Ahora les propongo que me escriban la nota completa. Mi problema es que “ya no espero” Y hace poco que me dí cuenta de esta pérdida amorosa. Saben de qué les hablo. ¿No?. Bueno, les cuento:

    Tengo varias cámaras digitales (Canon XTi, Canon G11, Canon 5D [del diarioÇ]). Y varias cámaras analógicas: Kónica Hexar (secuestrada), 2 Rollei (una secuestrada), una Leica point & shot, una Nikon D90. La única que llevo en el bolso es la G11. Y hasta hace poco tiempo la empuñaba todo el tiempo. En la mano la tenía, si señores! Y mi Flickr rebosaba de carpetas y colecciones.”

    creo que no se está viendo que en el hacer fotografias -como en cualquier otra cosa- lo primordial es tener algo que decir para despues hacer. eso es prioritario. y despues de haber hecho, pensar en lo que uno hizo. y luego reflexionar sobre si lo que uno hizo alcanza para evidenciar lo que uno pensó o piensa… acá es evidente que, para sacar fotos hace falta algo más que “tener una cámara”. y enfocarse en algo ausente (eso de “en digital no hay espera”) es hecharle mi culpa a un fantasma. si no hay espera es porque yo no la permito. y permitir “espera” es dedicarle tiempo…
    reemplazar algo que está al alcance de la mano me parece absurdo. uno decide el modo porque es más práctico a lo que hace. uno podria trabajar con pelicula y emulsion tranquilamente, y luego podria digitalizarlo para su publicacion, si es que la publicacion admite solo la digitalizacion. los tiempos son otros. más extensos. pero forma parte del costo que implica tomar el camino menos práctico.

    y ahi la “espera” es otra. es una espera mucho menos interesante, agrego. porque es como la espera de los trámites que no nos interesan. y no la espera que incluye la reflexion de la accion concluida. reflexion de la acción concluida que incluye la angustia de lo que hice, dejé de hacer o tendria que haber hecho de otra forma sumado a la autoconvecimiento/justificativo de que es lo unico que quedó de esa accion momentánea… que creo que es de lo que estabamos hablando.

    y agrego otra cosa más, la espera es “algo que uno decide hacer”. uno decide esperar o no. si no hay espera, es porque nos negamos a hacerla. la espera trae consigo la reflexion, la imaginación y otras cosas además del deseo… es una cuestion de asumir o no una conducta y no de un formato, soporte, proceso etc. el deseo no tiene objeto…

    “No me dí cuenta que dentro mío se gestaba esta sensación de pérdida. Ya no espero. Las fotos que hago las miro de inmediato, las edito, las borro, las pierdo, lo que sea que haya que hacer, no tengo que esperar nada. Y cuanto menos espero más impaciente me vuelvo. Y más inseguro cuando estoy obligado a esperar.” eso es más para un analista, que para un blog. de todas formas en el problema está el germen de su solucion.

    supongo que lo que hay que hacer es abordar y afrontar esa sensacion de inseguridad. porque es todo se reduce a una cuestión de decidir entre la impaciencia y la inseguridad en un momento determinado como es éste que se plantea…

    la impaciencia que está antes de la ansiedad. y la inseguridad genera cuestionamientos. y los cuestionamientos llevan a buen puerto, digo…

    vuelvo y replanteo. el deseo no tiene objeto… pero la fuente del deseo parece que si. y es algo que hay que reconocer. y cuando uno lo reconoce tambien tiene que ver que hay que superar ciertos obstáculos. si es que los hay. en este caso una sensacion de inseguridad.

    o sea, la fuente del deseo es la espera. la disyuntiva es entre la inseguridad y la impaciencia. y los obstaculos, los cuestionamientos y la voluntad…

  • Daniel Merle

    Manu, gracias! Hace un buen tiempo, cuando ni siquiera sabía exponer bien una diapo, la espera era dolorosa, insoportable!. Después de algunos años y rollos quemados, y con un mejor manejo de la técnica, la espera se transformo en un cierto regocijo previo. Juntaba ganas para festejar los aciertos, y hasta los errores. Y en el momento que sentí que “la tenía dominada”, la espera era una fiesta. Y hasta me daba el gusto de prolongarla. Ahora no tengo estos pequeños puntos de referencia que te menciono. Pero no desespero! simplemente pregunto ¿cuáles son esos ingénuos goces y dulces sufrimientos qen la era digital? Particularmente estoy más cerca de los comentarios de Rodrigo.. ¿ustedes?

  • No sé lo que quiero pero lo quiero ya!

    La espera Vs la inmediatez

    La espera fue infectada de fastidio con la llegada de la inmediatez, el viaje de transitar entre el acto de fotografiar, copiar, esperar que se seque el papel en el caso de los de fibra “mucho tiempo” para poder llevar las fotos a algún lado para mostrarlas quedo solo en un buen recuerdo, hoy me sucede algo parecido a vos Daniel, hago muchísimas fotos pero al momento no las edito, saco y saco, pero en cuanto me siento no puedo evitar repasar todas las fotos que tenga en las tarjetas, después bajo las tarjetas y acto seguido las edito, después paso al Photochopp y empiezo con niveles y contrastes, se me hacen las 4 de la mañana, me desconecto porque 5, 6 hr me gusta dormir y al otro día disfruto de ver y pensar varios minutos con cada una de las fotos editadas, quizás antes de desconectarme me doy una nueva vuelta por las que quedaron afuera.

  • pramundo

    Me atacó la nostalgia estos días. Me acuerdo cuando salía a la calle con la Nikon a tirar unos tiros casi todos los días, qué bien la pasaba. Después de cierto tiempo de usarla, dejabas de creer en lo que aparecía en el LCD y esperabas a verlas en el monitor. No volvía con muchas fotos, unas 100 los días buenos, y no 24 horas de video (si me escucha mi sobrino decir “video” em mata) como ahora. Me hacía un café, ponía algo de música, conectaba la cámara a mi computadora y las bajaba. Las veía una por una, descartaba las que no se podían usar y separaba las “feítas pero con pontencial”, algo en lo que me convertí un verdadero experto, más que en hacer las fotos. Si estaba inspirado me ponía a editarlas, recortarlas, acomodarles el brillo y el contraste, trabajo artesanal, a puro teclado (teclado!). Cuando viajaba estaba días sin siquiera poder bajarlas, me tenía que conformar con revisarlas una y otra vez en el nefasto LCD, que aunque años mas tarde lo fueron mejorando, no era lo ideal. Y como no tenía guita como para comprar 10 memorias, esos 0.004Tb los exprimía al máximo.
    El día que la primer dSLR implementó un emisor neuronal sentí que se estaba terminando una era. Las cosas nunca fueron las mismas. En el laburo a nadie se le ocurre perder el tiempo en prender una computadora cuando en un par de pestañeos estaba en la cabeza de todos los que estuvieran suscriptos. No me acostumbro a no tener ese rato para pensar al apretar el disparador, ver mi trabajo, apreciarlo con calma, con el café (o un fernet) y apretar Supr todo lo necesario.
    Ahora los chicos andan con esos colgantes para todos lados, sin medir un momento lo que muestran a sus amigos, o a cualquiera que pueda meterse en mindnet. Aún así, de vez en cuando la uso. No puedo verla arrumbandose en el armario año tras año. Tuve que levantarme e ir a verla, negra, enorme, con sus botones y perillas. Al lado un par químicas. No, no tengo los maléficamente tóxicos químicos para revelar, señores inspectores, solo las cámaras. A quién se le ocurre sacarlos del mercado? Bueh, tinta para otra entrada.

    [Pedro Ramundo, 23 de septiembre, 2052]

  • Gato

    Yo también estoy de acuerdo con Rodrigo, y además no creo que la espera sea la arista nostálgica de contraste entre lo analógico y lo digital.
    Pienso centradamente en que la fotografía es un invento. Un invento por medio del cual se desarrollan cualidades artísticas del hombre, entre otras, pero no es el desarrollo de un arte natural, como la danza o la música, o “el mirar”, sino un invento. Es pura tecnología. Ciencia. Es un instrumento. Y como tal, ha variado en forma contínua desde hace casi 200 años. Entre otros cambios, los tiempos de espera fueron siempre reduciéndose en todos sus procedimientos intermedios, creo que todos los sabemos, debemos pensar entonces que esta evolución dejó en su camino un reguero de melancólicos abrazados a la anteúltima novedad?
    Saludos.

  • manu

    esos ingenuos goces y dulces sufrimientos en la era digital creo que vienen del mismo lugar que los goces y dulces sufrimientos de antes. cuya fuente es la reflexion, el analisis y el constante hábito de corregirse para lograr lo que más se acerque a lo que queremos decir, expresar, referenciar o dejar en claro. en este caso en la accion de fotografiar.

    la diferencia está en que en la era digital se pierde eso de “imagen latente”. uno se encuentra con la imagen y en el soporte despues un proceso. todo lo que imaginamos es deductivo en ese lapso de tiempo. surge de la deduccion. siempre hablamos de antes de la era digital…

    “expectativa” -supongo- es la palabra. el nivel de expectativa cambia y hace el cambio. pero no creo que haga a la cosa, pienso..

    en la era digital no hay imagen latente. hay “imagen inmediata”. las camaras digitales tienen procesadores que nos traducen un archivo que nos muestra… es cierto que está la posibilidad de obviar “la visualizacion de la lectura del archivo en forma inmediata”. encontrarse con la imagen inmediata para más adelante, es cambiar de lugar el punto de encuentro con la novedad. con lo novedoso. pienso que es solamente eso. tendrá sus costos y sus beneficios.

    tengo una amiga que en la reflex digital desactivó la pantalla. y entonces la máquina de fotos no muestra la fotografia que recien acaba de hacer. habria que ver, no?…

    los pequeños goces de antes eran algo que estaba basado en la deduccion y ahora lo podemos hacer con una imagen en la cámara y que podemos ver o visualizar. como que hay un poco más de certezas…

    en cuanto a los dulces sufrimientos creo que son lo mismos. son los errores repetitivos que cometemos y no corregimos endulzados por el hecho de que la foto está. independientemente del momento en que nos encontramos con esas torpezas cometidas, o vaya a saber que otra cosa…

    yo tambien coincido con lo que dice rodrigo:

    Creo que los caminos de la seducción,(…) tienden a alejarse de lo técnico y de lo tecnológico, que cada vez es más accesible, simple, popular y práctico, para despojarse de lo pasajero del recurso y centrarse en lo que importa, que es la expresión. Claro que la contracara es que cualquiera expresa cualquier cosa. Pero eso fue siempre igual, más allá de las diferentes cantidades.

    agregaria que el asombro de la contracara (eso de que “es que cualquiera expresa cualquier cosa”) nos distrae de que la fuente del goce está ahi en el tiempo para pensar en lo que expresa.

  • rodrigo

    Jaja, muy bueno pramundo! Sobre todo me quedo tranquilo que va a seguir habiendo fernet!
    Yo pensé ayer en escribir algo similar, pero sobre el cambio de daguerrotipo, placa de vidrio, etc. al 35mm. Siempre va a pasar esto de la resistencia al cambio y la nostalgia por lo “más artesanal” del pasado, porque la fotografía es un medio tecnológico, y a la vez es un buen signo de los tiempos. Y me acuerdo del comentario de Doc Brown en Volver al Futuro, cuando ve la foto en la que se borran los hermanos de Marty (“un trabajo mediocre”).
    Y gracias Daniel, veo que de a poco recupero la frescura!
    A mí no me afectó tanto el cambio, supongo, porque saco a color y sólo hice laboratorio byn cuando estudiaba (que no me deslumbraba). Tampoco me encanta(ba?) llevar los rollos e ir a buscar las muestras varios días después, porque BA Color me quedaba a trasmano (hoy más que no vivo en Capital, ja!). Pero principalmente, creo que pasa por cómo uno entiende a la fotografía. Yo estoy en un momento en el que no saco tantas fotos, quizás esté “entre proyectos”, pero más me parece que estoy tratando de afinar la puntería, quizás como reacción a la necesidad de sacar por sacar aprovechando que se puede. Me parece que hay mejores formas de sacarle el jugo a la tecnología digital, que usarla para no tener que pensar. Y cuando ya se le haya sacado casi todo el jugo a lo que hay hoy, habrán nuevas tecnologías contra las cuales despotricar. Y seguiremos sin usar los medios como medios sino como fines, porque “no aprendemos más”.

  • rodrigo

    Manu y Gato, gracias, cuando escribí mi comentario anterior no ví los de Uds. Yo también coincido con lo que escribieron, y está bueno eso de los errores, que hoy se pueden “corregir”, pero que en algunos casos impiden la belleza de lo imperfecto.
    Me parece que sí se pierde algo importante, que deja de venir como consecuencia de la inmediatez: no nos damos tiempo a digerir, a procesar, a que una foto adquiera contexto a través de elementos extrafotográficos; porque en el momento en que la vemos y la borramos (o la pasamos rápido para ver las otras) pierde ese “cobrar vida”, esa interrelación con el resto del mundo y esa capacidad de entrar en nuestro mundo. Por eso decía que está bueno tener una idea previa (incluso cuando sacamos por sacar, sin idea previa, que eso también sea por una decisión): porque nos ayuda a tomar conciencia, y creo que ése puede ser un aporte positivo del mundo digital, que nos permite no tener que preocuparnos tanto por aspectos técnicos y centrarnos más en la mirada. Aunque, como siempre, esto requiere un ejercicio mental, emocional o lo que sea, pero ejercicio conciente al fin.

  • Daniel Merle

    Yo veo al uso del display como una de las grandes ventajas de las cámaras digitales. Está bien amigos, no voy a seguir llorando por la pérdida de la “imagen latente” y coincido con Rodrigo, Manu, Gato.
    Pero quiero ir a lo práctico. Aqui les suelto una lista de “malos hábitos digitales” que lo único que hacen es acrecentar nuestra ansiedad y empeorar nuestras fotos. Ahi va:

    1. NO editar en cámara
    2. NO tener la puñetera costumbre de mirar de inmediato la toma que hicimos
    3. NO olvidar la técnica. El uso de RAW es una mala excusa
    4. NO olvidarse de la luz! (no porque se haya reducido el “ruido” en las cámaras más pro, se justifica disparar con cualquier luz de mierda)
    5. NO olvidarse de que la EDICIÓN tiene ahora un rol mucho más importante que antes
    6. No quejarse
    7. NO dejar de fotografiar

  • Mariano

    0. NO abusar de los 8gb de memoria

    es saludable mirar como un franco tirador y no como un soldado asustado con la ametralladora.

  • Lucas Ricart

    NO dejar de fotografiar a conciencia y por placer!

  • santie Troppoli

    que bueno esto “Muchachos y muchachas, no le den tanta pelota al mundo veloz que la luz sigue viajando a la misma velocidad de siempre”