Una creación dentro de la creación

 

¿Qué es un crítico?, de lo que sea, arte, fútbol, cocina, fotografía. Algunos dicen que son los frustrados, los que no llegaron a “hacerlo”, entonces se limitan a “criticarlo”. ¿Ustedes qué piensan?

Yo escribo y raras veces me pongo a criticar abiertamente. Y eso que cumplo sobradamente con la segunda parte de la hipótesis consignada más arriba. Así que, ¿por qué no dedicarme a la crítica?

Los artistas son los primeros que despotrican contra los críticos. Por que no los comprenden, o por que los juzgan ignorantes. O, precisamente, porque nunca pusieron las manos en la masa. Entonces, ¿quién puede decir “esto es bueno, esto es malo”? 

Decía Baudelaire: “Para ser justa, es decir, para tener su razón de ser, la crítica debe ser parcial, apasionada, política; esto es: debe adoptar un punto de vista exclusivo, pero un punto de vista exclusivo que abra al máximo los horizontes”. Y agregaba: “Creo sinceramente que la mejor crítica es la divertida y poética; no esa otra, fría y algebraica, que, con el el pretexto de explicarlo todo, carece de odio y de amor…”

Les propongo empezar con Chuck Close. Y les subo dos fotos. ¿Quién empieza?

Y desde la semana que viene, me empiezo a dedicar a la crítica… ¿Con cuál les gustaría comenzar?

Foto: Cindy Sherman. Por Chuck Close

  • Ruben Arteaga

    Alguien tiene que comenzar y por ello; he aquí un oportuno Kamikase. Ese título del presente post, nunca mejor puesto porque como bien se sabe, estamos ante el mundo recorriéndolo, pero recreando lo que él nos entrega en su portentosa inmensidad (no hay nada nuevo bajo el sol y lo comparto). ¿”Qué es un critico?. Bueno, una persona estudiosa y obsesiva de los pormenores y pormayores de un quehacer dado. Los hay de toda laya: los honestos con lo que ven o evalúan, los que no lo son y tienen objetivos claros que subyacen, y, por supuesto, no lo declaran abiertamente, pero quedan expuestos en la crítica que realizan, etc. Así es, hay muchos frustrados en una profesión dada que solo se sienten alcanzándola por intermedio de la crítica que efectúan y para la cual se preparan para escudriñarla en sus más pequeños detalles, que aún a un “hacedor” enfrascado en lo suyo, se le escapa. Cuánto por ejemplo en el foot-ball sin ir muy lejos, visualizadores del juego como pocos, puestos de técnicos y a entrenar jugadores se presentan sin logro alguno. No es lo mismo decir, por mejor dicho que sea, que hacer, aún, equivocándose. Siempre he pensado que de fotografía deben hablar quienes la hacen en primer lugar, así carezcan del talento de la palabra para decirla. Ellos son los únicos que elaboran y tienen la capacidad de solucionar todos los problemas que se puedan dar con el concreto hacer y no con el “salvador” hablar o escribir. Es cierto también que son los artistas quienes despotrican contra los críticos, pero cabría preguntarse: ¿ por qué se entregan a ellos entonces, qué persiguen haciéndolo, no pueden alcanzar al gran público sin ellos, concretamente con la propia obra?… Soy de los que cuando encuentro un FLORIPONDIO VERBAL redundate y meloso en un presentación pido a gritos que se “bajen los decibeles” porque muy bien, más allá de la intención de favorecerme en su visualización, la malogran. Esto está y pertenece en exclusividad a cada autor; él, no puede trasladar su responsabilidad. Ésto es bueno o malo creo que solo lo puede decir el contemplador. A él va dirigida una obra, con su poca o mucha sapiencia. No hay palabras escogidas que ameriten el reemplazo de ninguna de ellas; si así fuera, estamos ante un verdadero problema de jerarquía que el fotógrafo, aún y a pesar de esfuerzo no logró superar. La imagen, entiendo, debe necesariamente dejar sin habla a las palabras cuando éstas ocupan el lugar equivocado con su presencia. Comparto lo de Baudelaire. Hay personas empeñadas en explicar la expresión como si fuera un teorema a resolver. La poesía, a través de su buen decir, actuaría como un verdadero complemento a lo visual conformando un todo armónico poblado de comprensión y delicia, para la cual, creo, el ser humano, sin dudas, está más predispuesto

  • Bernardo Galmarini

    Toda obra de arte tiene algun aspecto oculto (simbolico, misterioso) que no puede ser conceptualizado, y ni siquiera pensado. Solo puede ser sentido, merodeado, pero sin nunca abarcarlo en su totalidad. Por eso, cualquier critica a una obra artistica es un intento vano desde el comienzo. Nadie deberia ser un critico, mas que como un intento de juego mental, un intento de señalar algo, de indicar que prestemos atencion sobre esto o aquello, pero nunca como un intento de “describir” o “Juzgar” porque no se puede. Si tal vez se pueda criticar aspectos tecnicos, o de estilo de una foto, pero como para compararla a otras tantas fotos similares o diferentes. Pero eso es matarle su aspecto mas interesante, que es el simbolico, el sensorial, el que escapa a las categorias. Por eso, no me gustan las criticas a una obra artistica, mas que como un mero señalador… En el ejemplo de la foto expuesta por Daniel (de Chuck Close), no me parece que tecnicamente sea algo sobresaliente, pero sin embargo logra que el ojo derecho de la mujer se transforme en un iman muy poderoso, y es dificil sacarle la vista de encima. Eso, sumado a la aparente inexpresion del rostro, hace que todo el mundo interior de aquella mujer se concentre en un solo punto, muy potente, pero se queda ahi, inmovil, sn poder salir al exterior. Este efecto inquietante de un ojo en un rostro es algo que no puedo explicar, y tal vez no se pueda hacer con conceptos, pero esta ahi, y se siente. Me gustaria saber que puede algun critico decir sobre esta imagen, que pueda abarcar lo misterioso, lo oculto que ahi se esboza.

    • Ruben Arteaga

      Dejé exprofeso para el final mi opinión sobre la fotografía expuesta, pensando que algún colega quizás, viera lo que yo veo en ella. Y no me equivoqué. Tú Bernardo has reparado en los mismos detalles de la imagen que yo y, que al fin de cuenta no son tantos y los cuales comparto. Si me llama la atención ese acentuado foco sobre una parte de la fotografía que remata en ese ojo en primer plano que nos penetra quedando el resto en un desvanecimiento, a mi entender, poco natural. Pregunto al respecto, ¿el ojo, en el desarrollo de su mirar actúa así, tan terminantemente, produciendo un corte tan notable de los planos? Personalmente me encanta disfrutar de una técnica determinada, pero que pase no desapercibida, pero sí que se muestre con toda la naturalidad que le sea posible (cuestión de gustos, nada más). Intuyo que se usó así porque los tonos de la vestimenta y el propio cabello podrían haber competido con el carácter del retrato, una verdadera joya de la mirada que encierra en si misma; lo que tú muy bien destacas: lo misterioso, lo oculto que en ella se esboza y da pie a las interpretaciones más diversas. En síntesis, esta imagen me gusta sobremanera porque no solo invita a verla, sino también, a tocarla. ¡Vaya logro!

  • http://esaspeqcosas.jimdo.com/ luis todino

    La critica por empezar tiene que ser lo que se dice muchas veces pero que no es frecuente observarla, “constructiva”. Si no para que sirve sino para alardear de conocimientos. (Se podria inventar un oficio de “critico de criticos”…?).
    Pasando a la propuesta de criticar las obras de Chuck Close. Si fuesen fotografias por ahi me animaria, pero al ser oleos, acrilicos y tapices, me faltan muchos mas elementos…
    Perdon por la falta de acentos, estoy usando el computer de un amigo que no los tiene.

  • Daniel Merle

    Yo me uno al pensamiento de Baudelaire: “con amor, con odio”. Asi, queda descartado de antemano la famosa excusa: “no puedo opinar, es muy subjetivo”. De eso se trata! Hay que examinar la obra desde un punto de vista exclusivo (el propio), pero que abra la puerta a nuevos horizontes. Y de esta manera sacamos del juego el remanido témino “crítica constructiva”

    • Vero

      Entonces somos todos criticos?

    • Ruben Arteaga

      …, ¿y si comenzamos con no tanto amor ni odio?. Quizás buscando, encontremos un punto medio; el de la quietud de la templanza, de la observación no exacerbada ni prejuiciosa, mucho de lo que la obra nos dice, nos grita, y que nosotros, nos negamos a escuchar…, ¿y por que no?, A DISFRUTAR

  • Vero

    Cuando el arte se intelectualiza deja de ser arte. ARTE ES SENTIR….No obstante siempre ayuda cuando se reseña al autor, se pone en contexto.Generalmente siempre me gusta tener una primer observacion intuitiva, luego concocer mas del autor, su obra y el contexto, y ahi vuelvo a observar y tengo otra perspectiva. Para ello necesito de aquellos que saben. Por lo tanto un “critico” a mi parecer deberia ser mas un informante objetivo y dejar que el observador realice su propio viaje.

    • Daniel Merle

      Diderot y Baudelaire fueron, tal vez, los primeros y más grandes críticos de arte de la historia. Seguidos de cerca (y después) por Oscar Wilde (a quien robé la frase del título de este post). No hay que desdeñar la crítica. Me parece que ayuda un montón para apreciar una obra, o a un autor. Creo que lo que sucede aquí es algo grave: no hay crítica. ¿Dónde leen ustedes alguna crítica?. Dónde se publica que la muestra de fulano era buena, pero al curador se le escaparon algunas ideas, o que el montaje, la iluminación etc. ¿Dónde?

      • Ruben Arteaga

        Mientras el crítico con todo su saber actúe como orientador de la mirada “reparador” de lo que pudo pasarse por alto, etc, está correcto. El problema se presenta cuando él, prácticamente, se coloca como creador de lo que describe o desmenuza. El verdadero faro de atracción. Lamentablemente son los más y su “decir” muchas veces inaccesible, los pone de manifiesto. En fotografía siempre preferí a los fotógrafos limitados verbalmente, que a los críticos munidos de ella. Así es, todos somos críticos, solo que algunos para lograrlo se tuvieron que sindicalizar, y sobre todo superarse con ese lenguaje que deslumbra.

  • Sol T

    Qué buena la definición de Baudelaire…. Después pensé en Stieglitz… y claro, era un fotógrafo crítico apasionado, obstinado (y complicado para sus contemporáneos), pero logró mostrar “otra cosa”. Pero es otra época. Ya que estamos ¿Cómo será el espíritu del crítico posmoderno?

    El retrato de Cindy Sherman por Close, ese desenfoque selectivo, el (¿procesado?) hiperrealista… es casi como si Sherman nos estuviera mirando a nosotros, con su mirada crítica, para parodiarnos.

    • Sol T

      Por las dudas, toda esa lectura que permite pararnos como lectores/espectadores no significa que lo hagamos en el proceso de producción. Es decir, no soy una buena fotógrafa, y ciertamente tampoco soy escritora, pero me conformo con intentar ser una lectora un poco menos ingenua, y tener algunas herramientas en mi informal aprendizaje fotográfico.

      • Daniel Merle

        Gracias Sol!
        No te olvides que los primeros críticos, allá por el siglo XVII eran más escritores que teóricos. Y a eso creo que se refiere Baudelaire. Igual, estoy con vos en esto. Y agrego: no hace falta ser fotógrafo para criticar fotografía, no?

        • Ruben Arteaga

          No, no hace falta. De la misma forma que en otras expresiones. Pero éste tiene algo que un crítico por más encumbrado que sea. no posee; el HACER con todas sus circunstancias; a no ser que este último sea fotógrafo; y allí si nos encontraríamos con alguien que abarca una especie de círculo virtuoso incomparable: el de hablar de ella y hacerla. Me interesan aquellos que me dicen no solo de qué manera, sino también, cómo. Creo que el maestro sin saberlo se comporta como tal y tiene los elementos de su enseñar: con la pluma (dibujando, fotografiando, esculpiendo,etc) y la palabra, la cual posee con ese inmenso talento de hacer llegar.

          • Sol T

            Ruben, lo tenés a Fontcuberta, que es fotógrafo y además teoriza, por ejemplo con el concepto de la pos-fotografía.

          • Ruben Arteaga

            Sí, recuerdo haber leído conceptos emitidos por este autor. No recuerdo sobre que temas y sí en su momento los compartí. Confieso que no soy un gran lector o interesado en estudiar a los estudiosos. No sé si hago bien o mal. Prefiero colocarme con toda la desnudez posible ante cualquier obra, con mi poco, medio o mucho saber y entender, lo que me ha entregado mi propio “hacer” a través de los años, sea herrando o acertando. Cuando miro o hago trato en lo posible que nada ni nadie interfiera con su supuesta sabiduría sobre lo que yo, he de encarar o llevar a cabo.De ser así, ésto, que para muchos puede ser de una gran ayuda, para mí, en lo personal y así lo entiendo, es una sobrecarga que limita. Necesito imperiosamente lo que incita; y estoy seguro que para encontrarlo, lo buscaré dentro de mi mismo, no en otros, por más peculiares ellos sean. En conclusión, prefiero que la equivocación si la hubiere, me pertenezca, y no repetir esperando acertar, con la que no lo sea.

        • Sol T

          Claro, las criticas venían de la mano de pasión del que escribía, y sin duda había algunas muy interesantes, pero eso era en el siglo XIX. En el siglo XX aparecen teoricos que empiezan a plantearse la posibilidad de realizar críticas dentro de las ciencias sociales. Surge la noción de relizar una crítica inmanente por ejemplo (es decir, realizar una crítica de lo que está adentro de la obra -literaria, o un cuadro-, sin recurrir a la biografía del autor o el psicoanálisis o la literatura para explicarla). Los formalistas rusos, la escuela de Frankfurt, el posestructuralismo y la deconstrucción y otras que parece que ya “superaron” todas estas anteriores.
          Ejemplifico (perdón por volver a la literatura): los formalistas rusos analizaron procedimientos narrativos internos de las obras y estructuras (Ej 1: analizaron que el Quijote es una sucesión de cuentos en estructura. Ej 2: Señalan la “extrañación” utilizada por algunos escritores, método por el cual logran que un texto te haga “extrañarte”/ tomar distancia de una situación cotidiana para pesarla de otra forma a través de la literatura.

          Respecto de si hace falta ser fotógrafo para se crítico de fotografía…. seguro que no. Roland Barthes, sin ser fotógrafo, realiza una crítica, y aporta a la fotografía los conceptos de “Punctum” y “Studium” en su ensayo “La Cámara Lúcida”.

          Finalmente, respecto de desdeñar toda teoría por sobre la técnica… Ayer me acordaba de algunas fotografías realizadas por fotógrafos en el marco del “Ni una menos”. La luz genial, la exposición perfecta, el posprocesado exacto… pero las mujeres aparecían en las típicas poses que las muestran bonitas y sumisas… no se había emponderado a la mujer (se la ponía en el mismo lugar)… Ése error teórico (y tenemos un marco conceptual muy concreto: el Ni una menos) convertía a las fotos en malas fotos.
          Entoces, me parece que aunque no citemos a Adorno o a Barthes, está buenísimo pensar algunos marcos mínimos teóricos en cuanto a lo que hacemos, para no caer en tecnicismos ingenuos.

  • Mariana Alexander

    … me preocupa cuando conversando con un artista veo que se siente condicionado o atento a la opinión de los críticos y el público porque …” necesita ” que su obra tenga el OK para trascender .
    Por otro lado encuentro que ” ya fue ” quien dice ser crítico porque se llena la boca de terminología ” impactante ” a modo de ejemplificar su fluído conocimiento … incomprensible para nosotros los mortales .
    Admiro el crítico constructivo , rápido , claro , sencillo … y sobre todo conocedor … que pueda debatir con altura y fundamento sus expresiones, sin querer imponer su opinión cual terminancia absoluta

    • Daniel Merle

      Gracias Mariana,
      Mencioname un crítico constructivo, rápido, claro, sencillo que conozcas

      • Mariana Alexander

        me diste con un estilete donde más duele , me retracto … estoy a mil mentalmente barriendo … y no tengo NI UN SOLO nombre para darte … lo mío fue expresión de deseo … existirá ?