Otras fotografías, esas!

 

La primera Bienal de Fotografía de Lima fue una experiencia reveladora para mí. Una semana en contacto con teóricos, fotógrafos, editores y artistas de varios paises de América Latina siempre es enriquecedor. Y si además hay buen pisco… es una maravilla. Pero lo que más me impresionó de este festival fue su gran coherencia. Confieso que viajé a Lima un poco desconfiado. Leí el texto introductorio del curador general Gustavo Buntinx varias veces! y confieso que no podía darme cuenta de que iba la cosa!

Una vez en Lima, salí del hotel a las once de la noche. Caminé dos cuadras hacia la Plaza de Armas, desorientado y hambriento. Vi una galería donde parecía que estaban montando una muestra. Entré y al toque me salió al paso un señor muy afable y despeinado, que resoplaba un poco mientras dirigía la colgada de las fotos. Me pidió que no hiciera ninguna foto del proceso. Por “pudor” dijo. Ahi no más le pregunté quién era: “Gustavo Buntinx” respondió.

En los días sucesivos me fui dando cuenta de qué iba este festival. Todas las muestras que vi, las charlas del coloquio, los artistas invitados, todo todo confluía en una idea madre: “la otra fotografía”. Hasta tuvieron el arrojo de no darle una muestra al gran Martín Chambí, prócer de la fotografía peruana.

Y qué es la “otra fotografía”. Sin googlear les digo: la fotografía anónima, la fotografía familiar, la obra colectiva de autores ignotos, la fotografía utilizada junto a otras disciplinas visuales, etc.

De vuelta en Buenos Aires, primer fin de semana en la ciudad y voy al MalBA ver “Bye Bye American Pie”. Un gran fresco sobre la decadencia norteamericana curado por Philip Larratt-Smith. A la salida compré el catálogo. Esta mañana, leyendo el primer texto de los varios que lo integran, me di cuenta, más allá del horror que me causan las conclusiones de del joven curador norteamericano, de la enorme importancia del catálogo en una muestra. Creo que es imprescindible comprarlo. Me molestó de entrada que todos los artículos estuvieran impresos en blanco sobre negro. Pero al rato me di cuenta que los contenidos de los escritos son tan oscuros, tan pesimistas, que el negro es el único marco que podían tener. La misma sensación de incomodidad mezclada con desasosiego sentí al entrar en la muestra, y toparme sin ningún preaviso con las fotos originales de “TULSA”  de Larry Clark,  una de las muestras que integran la propuesta de Larrat-Smith.

Pienso en el titánico trabajo de Gustavo Buntinx en la primera Bienal de Fotografía de Lima. Y luego de “sufrir” la impecable muestra desplegada por Larratt-Smith me parece evidente que el rol de los curadores hoy en día resulta, en muchos casos, imprescindible para darle una dirección al trabajo de grandes artistas, o incluso utilizarlos para emitir un mensaje propio, complejo, innovador.

En un mundo plagado de imágenes, el sentido se va atragantando en la correntada. El papel del curador emerge como el del artista, que encuentra el orden en medio del caos, y nos ayuda en la tarea de entender otras fotografías. Esas, que nos hablan del futuro que nos espera.

 

Fotos: Encabezando este post, Gustavo Buntinx y Roberto Huarcaya durante la inauguración del coloquio en la Bienal de Fotografía de Lima. Segunda foto: Philip Larratt-Smith, fotografiado por Marcelo Gómez para LN. Y por último:  George Bush and the seven dwarves. Paul McCarthy

 

 

  • Martin Castillo Morales

    Que casualidad leer sobre la otra fotografía minutos después de haber escuchado estas reflexiones de Fontcuberta: http://vimeo.com/34226838