Me voy a la bienal de Lima

 

¿Cómo se forma la identidad fotográfica de un país?. Se puede hablar de la “fotografía norteamericana”; se puede invocar el estilo tradicional de la fotografía francesa, por ejemplo. No tengo elementos para afirmar que hay una fotografía argentina. ¿A ustedes les pasa lo mismo?

El domingo que viene me voy a la primera Bienal de Fotografía de Lima. Conozco tan solo tres cosas de la fotografía peruana, a saber: 1) Martín Chambi, 2) Centro de la Imagen de Lima, y 3) Supay Fotos. Bien poco!

Asi que viajo supercontento. No siempre se tiene la oportunidad de zambullirse en la fotografía de otro país de un modo tan divertido como participar de un festival. Ya saben, a mi encantan los festivales. Son una manera de pulsar el estado de la fotografía del pais anfitrión, pero también es una oportunidad para conocer gente, discutir propuestas. Y claro, comparar con lo que hacemos aquí, para ver dónde estamos parados.

Esta bienal tiene para mí, un atractivo particular: el coloquio que tendrá lugar desde el inicio del evento contará con la participación de Joan Fontcuberta. Y desde El beso de Judas para acá, se me vienen acumulando las preguntas que tengo ganas de hacerle. ¿Me ayudan con el cuestionario?

A lo largo de esta semana comenzaré a compartir con ustedes todos los temas que intentaré cubrir a partir del Lunes 19 de marzo en Lima. Los invito a visitar el sitio oficial de la bienal y a sumar sus preguntas.

Foto encabezando este post: Javier Silva. La Risa. Ccatcca, Cusco. 1998

  • pablo

    Voy a improvisar, pero me parece que hay tres puntos: 1-La identidad se logra cuando los productores de sentido (fotógrafos) se atreven a mostrar. Es imposible decir que somos fotógrafos y tenemos las fotos escondidas debajo de la cama. Crecemos cuando nos ocupamos de problemas existenciales que poco a poco van definiendo a una tradición. Porque opinamos, compartimos y nos desnudamos al exhibir.
    Pero hay otro factor importante 2- que es el de los concursos. Es sumamente importante que la elección de jurados sea extremadamente diversa en los géneros que atraviesan a la fotografía. Generalmente se utilizan gente relacionada con la comunicación visual, por considerar a los fotógrafo de poca calificación intelectual.
    Ya que los jurados (por mas insignificante que sea el concurso) tienen en sus manos la dirección que tomara las nuevas miradas. Es cierto que muchas veces no hay material para juzgar. pero también muchas veces las menciones son incentivos para seguir participando y trabajando.
    y por ultimo 3- el apoyo cultural del estado que debe interesarse en muestras colectivas.
    y 4- No debemos regirnos por lo que muestran las galerías que tiene un objetivo claro que es el de vender.

  • rodrigo

    Hace unos años (2003 o 2004, no me acuerdo bien) vi por primera vez la obra de Chambi, muy convenientemente en una muestra en el museo Fernández Blanco. Increíble.
    En cuanto a la identidad fotográfica de un país, creo que se forma desde la influencia que generan muy pocos fotógrafos (uno o dos, quizás) y que tiene un efecto multiplicador. Acá pasa bastante con la estética de Marcos López, pero no creo que a esta altura de los tiempos alcance para generar lo que en otra época lograron individualidades como Cartier Bresson. Hay mucha variedad de miradas, muchos propósitos diferentes, mucha información, que proviene de muchos lados, como para que se genere algo tan uniforme que se convierta en identificatorio de un país.

  • Daniel Merle

    Los concursos no tuvieron nada que ver con las grandes corrientes de fotografía que formaron la identidad respectiva de algunos paises (Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Alemania, por hablar de los más importantes) Pero si influyó de una manera determinante el accionar de los museos y de diversas becas. Aqui también, el Fondo Nacional de las Artes y la municipalidad de Buenos Aires tuvieron gran influencia entre los años 30 y 60.
    Es cierto lo que dice Rodrigo, hoy hay tanta variedad de autores que es difícil encontrar una linea como en el siglo XX. Pablo dice una cosa importante: hay que atreverse a mostrar. En este pais hay miles de fotógrafos que no muestran!

  • Fede, el otro

    Buenas
    Para mí, esa pregunta implica empezar por definir qué es la “identidad” de un país, y ése es ya un buen problema.
    Mi aporte es desde la rama de las Cs. de la Comunicación, con unas pinceladas de antropología. Yo diría que no hay identidad que no se relacione con una otredad. Por ejemplo: somos argentinos porque no somos ingleses. La identidad, entonces, sería una serie de elementos que permiten reconocernos como un todo y distinguirnos respecto de un otro. ¿Respecto de qué otras identidades fotográficas se distinguiría la identidad argentina?
    Lo segundo que me animo a decir es que la identidad fotográfica argentina no es “estática”: sería un proceso de permanente cambio, donde hay elementos que vienen del pasado, elementos preponderantes en nuestra época, y elementos emergentes. Si hubiera una identidad fotográfica argentina, habría que pensar en estos tres elementos.
    Por otra parte, habría que diferenciar: cuando hablamos de identidad, ¿nos referimos a elementos estéticos, temáticos, técnicos, retóricos? La cosa se complejiza
    Finalmente, creo preguntarse por la identidad implica preguntarse qué sectores están en pugna por imponer su modo de ver la fotografía. La identidad es un espacio de batalla, y cualquier definición implica una selección, acotar. Simplifiquemos (o todo lo contrario) el asunto: la selección Argentina, ¿tiene una identidad futbolística? En general se dice que sí, a tontas y a locas, pero ¿sería la identidad de quién? ¿La del técnico de turno, la de cada uno de los jugadores, la de Maradona, la de Grondona -que es lo único que no cambia con el tiempo? ¿Existe una identidad musical argentina? ¿Una cinematográfica?

    No creo que la identidad esté ligada con los fotógrafos que no muestran. La identidad fotográfica -aquellas imágenes que representan al colectivo ante un otro- se dirime entre los que tienen legitimidad, entre los que son respetados y avalados por “el grupo”. Ahí sí podemos acotar (pero sólo un poco).

  • rodrigo

    De acuerdo con vos Fede, pero si acotamos según los criterios de respeto y aval de los pares, nos quedarían fotógrafos actuales, y los de siempre. No digo que no esté bien, pero en ese aspecto creo que la estética de Marcos López define y contesta la pregunta, y ahí entra en juego el peso específico que pueda hoy tener la identidad nacional.
    Es tan importante o significativa esa identidad, en una población con características tan diversas, o en un mundo con fronteras borrosas en muchos aspectos, y con culturas que interactúan y se retroalimentan?
    Igual que en futbol, tenis, música, cine etc., no solo acá sino en otros países también, lo que en algún momento los identificó, hoy no creo que permanezca. En Francia no sacan como Cartier Bresson, en EEUU no sacan como Weston; quizás sí como Eggleston, que influyó también en otros países, sin ir más lejos, en Alemania, casi como los Becher; la fotografía japonesa y china tienen todavía una fuerte identidad, pero también muchos elementos de otras fuentes.
    Además, sería injusto dejar afuera a Lestido, Travnik, Goldenstein, etc., que tienen miradas distintas pero no son “copiados” al nivel de López (cuyo mensaje también es identificatorio de buena parte de la sociedad).
    Y creo que el punto está ahí: no es solo el aval y el respeto del grupo, sino también factores extrafotográficos como la idiosincrasia. Hay que ver qué peso tiene, entonces, la identidad en un país con grupos que se ven representados con esa idiosincrasia, pero también grandes grupos que no. Por algo somos tan proclives a las antinomias: es más fácil tener una identidad francesa, japonesa o alemana, y en esos casos es verdaderamente representativo.