La calle es el cielo

 

Está dicho hace tiempo: “toda fotografía miente”. Algunos fotógrafos sin embargo la utilizan como un modo de buscar la verdad. W. E. Smith fue, tal vez, uno de los mayores exponentes de esta corriente.

Ayer, escuchaba a Blake Stimson durante su conferencia de cierre del Coloquio “Más allá del documento”. Stimson hizo una mención al género Porn Ruin, muy de moda en estos tiempos que corren. Se preguntaba por qué encontramos belleza en la descripción de paisajes decrépitos, restos de huracanes, ambientes desvalijados por la violencia. ¿Por qué?

Y entonces pienso en los fotógrafos. La foto que encabeza este post describe algunas pertenencias personales del fotógrafo peruano Daniel Pajuelo, fallecido hace algunos años. Estos objetos están en exhibición en la gran muestra homenaje “La Calle es el Cielo” que tiene lugar en esta Bienal de Lima.

Seguramente Daniel Pajuelo no hubiera compartido el escepticismo crítico de Blake Stimson. Es evidente en sus fotos que él estaba sumergido en el paisaje que fotografiaba. Era arte y parte. Y la belleza que hay en sus imágenes poco tiene que ver con el distante perfeccionismo de Robert Polidori al que Stimson aludía.

Esta mañana, frente a algunas de las fotos de Pajuelo sentí la misma inquietud inexplicable que me provocó el trabajo de Milagros de la Torre ayer a la tarde.

“La fotografía aisla el tiempo y el espacio, desde un punto de vista”, decía Stimson en su conferencia. W. E. Smith, Robert Polidori, Daniel Pajuelo, Milagros de la Torre, y tantos otros expuestos o mencionados en esta Bienal de Lima, son ejemplos, más allá del documento, de una misma pulsión:  comprender el mundo en el que vivimos