Diario de Lima 02

 

Me desperté sobresaltado pesando en la última frase que dijo Luis Príamo anoche, cuando estábamos llegando al hotel: “la realidad imprime”. Habíamos charlado largo rato con Julieta Escardó y Eugenia Rodeyro sobre la conferencia de Joan Fontcuberta, su obra y la cantidad de ejemplos de lo que el denominó “la conspiración de la imágenes”.

Según Joan, hay una cantidad de autores que se zambullen en el imparable streaming de fotos que vomita diariamente internet, y rescatan imágenes. Las ordenan y las exhiben en otro contexto. Les dan un significado. Las aislan del pantano y producen una reflexión,  irónica la más de las veces.

Penélope Umbrico,  Jean Gabriel Periot, Corin Vionnet, Pavel Smejkal, Michael Wolf, Jaques Pugin, entre otros muchos, producen piezas de arte, sin tener que aproximarse a la realidad que muestran las fotos que utilizan. Ellos solo las manipulan y nos dicen algo, nos llaman la atención, acerca del sunami de imágenes que todos nosotros, con nuestro pequeño aporte diario en FB, Flickr y demás, contribuimos a fortalecer.

Recién venía de ver las muestras que inauguraron ayer y casi no pude ver. Cruzando la Plaza de Armas me topé con un numeroso grupo de turistas y curiosos, fotografíando ávidos a una banda militar muy afinada que se paseaba por el patio principal de la Casa de Gobierno. Hice algunas fotos que aquí les muestro.

Volví a mi cuarto, y sigo pensando en el dicho de Luis: “la realidad imprime”

  • rodrigo

    Creo que lo que hacen estos autores es reflexión y reflejo de lo que está pasando también en otros estamentos: lo que hacemos es crear sentido, el medio (o los medios) sirven para esa acción, que hoy es casi individual. De hecho, muchas de las imágenes que usan para esto, si bien tienen un autor, podrían ser anónimas porque son fungibles, como las fotos del sol de Umbrico, y fueron tomadas sin intención de generar sentido.
    Aunque es una parte, novedosa (o de moda), pero no la única: se siguen sacando fotos en las que el fotógrafo es importante y es quien otorga sentido.
    Pero me parece que está bueno que las dos (o más) variantes convivan, mientras lleven a la reflexión.