La publicidad británica nos tiene acostumbrados a impecables ejecuciones. Por algo su creatividad está en el podio global.
Chequeen si no el último spot realizado por la agencia Bartle Bogle Hegarty (BBH) para la tarjeta Barclaycard, de la compañía británica Barclays.
Con la misma tecnología utilizada por Columbia Pictures para que Spiderman pueda desplazarse con absoluto realismo entre los rascacielos, los creativos de BBH recurrieron a CGI (Computer Generated Imagery) para generar esta montaña rusa que atraviesa la ciudad, basada en una real de poco más de 12 metros de longitud.
De esta manera, con “Rollecoaster” lograron una excelente secuela de “Waterslide”, comercial de la misma marca que en 2008 ya había provocado fanatismo en los consumidores, gracias a la aplicación de iPhone que los usuarios podían bajarse gratuitamente. Hubo 8,5 millones de descargas.
La aplicación de “Rollercoaster” para iPhone estára disponible desde mayo. Con estas campañas ligadas al disfrute lúdico y a una apelación a la infancia, Barclays intenta reconstruir la confianza perdida en el sistema financiero, algo que cuesta, como se ve, muchísimo dinero.