Fronteras en conflicto, la mejor cancha de fútbol para palpitar el Mundial

 

Faltan apenas más de 40 días para que comience Brasil 2014, el evento deportivo más trascendente para el mundo, y las marcas buscan su lugar bien cerca del acontecimiento, sean o no patrocinadores oficiales de la competencia. Esta vez desde “el otro lado”, es Carlsberg la que utiliza al fútbol como vehículo de sus mensaje.

Con creatividad de la agencia belga Duval Guillaume, esta cerveza de origen danés profundiza su vínculo con el fútbol (es actualmente uno de los cuartos sponsors oficiales de la Barclays Premier League de Inglaterra) e intenta asociarse a este deporte muy pocas semanas antes de que se inicie el Mundial. La campaña se llama Border football (fútbol de frontera) y se desarrolló en Belfast (Irlanda del Norte), Kosovo (en los Balcanes) y Nicosia (Chipre), todos espacios territorialmente conflictivos.

Aquí el spot:

Muchas veces arriesgada en su comunicación publicitaria, Carlsberg se aprovecha del espíritu conservador que suele atrapar a la creatividad de las etiquetas oficiales (Budweiser es la cerveza asociada a FIFA) y encara este año futbolero con una idea que no escapa a esa corrección política del fútbol como lenguaje universal que nos une a todos sin distinguir nacionalidades, clases sociales ni religiones, pero que apuesta por un enfoque diferente al que se adueña habitualmente de las publicidades mundialistas.

Ambush marketing es la definición que eligen algunos para referirse a casos como este: anunciantes que, sin ser sponsor formal, se suben a eventos de gran interés para aprovechar su alcance y llegar con su comunicación a más gente. Sin logos ni palabras que son marca registrada, se hacen un lugar para estar en primera fila de la platea, al menos en la mente de los consumidores.