¿Y la moto?

 

Cuando la publicidad moderna abandonó la descripción lisa y llana de los productos y servicios que comunicaba, la palabra libertad empezó a apoderarse de la categoría automóviles y afines de manera certera. Los comerciales de autos y motos, desde ese momento, comenzaron a maridar aire libre y rutas con las correspondientes tomas de producto.

Y aunque actualmente es extraño encontrar un spot de este tipo de marcas que no le dedique una buena porción de segundos al vehículo en cuestión, la evolución de la comunicación publicitaria ha acorralado este enfoque de la mano, entre otras cosas, de lo que ahora queda lindo llamar branded content y que antes cabía perfectamente en la categoría menos sofisticada de publicidad no tradicional.

Buen ejemplo de ello el cortometraje “Inner child” (léase “el chico que llevamos dentro”) que el director alemán Andreas Bruns realizó para Harley-Davidson:

“Lo que sea que llevás adentro, está ahí afuera”, remata el corto que cuenta con un premio muy trascendente en su haber: en junio pasado ganó como mejor film web de la competencia juvenil de Cannes Lions, el mundial de la publicidad.

Filmada por la Academia de Cine de Baden-Württemberg y la productora Tempomedia durante 10 días en locaciones en Almería, España, y en estudios en Hamburgo, la pieza construye un fuerte relato sin recurrir a diálogos, con un guión que exprime al máximo ese atributo de libertad tan presente en la comunicación publicitaria de etiquetas de autos o motos.

¿Y la moto? Muy de lejos, en un plano general. Al fin y al cabo, ya nadie se enamora de una Harley por sus prestaciones técnicas.