Fútbol y cerveza, un combo que puede alejarse del estereotipo

 

La alianza de Heineken con la Champions League, vigente con carácter de patrocinio oficial desde 2006, ha entregado variados enfoques creativos durante esta década, con un denominador común: siempre fueron campañas de neta perspectiva masculina.

La más reciente, “El dilema”, es prueba de ello:

Con creatividad de Publicis Italia y todo el arsenal que una buena acción no tradicional debe tener, la pieza trabaja la amistad como insight y aporta una idea atractiva sin alejarse de lo que ya estamos acostumbrados a ver en este tipo de campañas prefabricadas: una historia verosímil protagonizada por actores y no simples consumidores de la marca.

El nuevo trabajo de la misma red pero de su oficina brasileña sigue los mismos pasos como si fuera una fórmula infalible que, en ciertos aspectos –como su impacto viral– lo es. Sin embargo, en este caso la idea no deja un gusto del todo agridulce gracias a un remate que sorprende. Aquí “El cliché”:

Con realización de la productora Hungry Man, la pieza consigue ese balance que se aprecia en este tipo de trabajos casi siempre orientados a provocar clicks masivos y viralización a través de las redes sociales. Es truchísima por donde se la mire pero efectiva en el objetivo clave que debe alcanzar cualquier publicidad: entretener.