Cuando la mejor publicidad es una idea ajena

 

En diciembre próximo se cumplirá una década desde que la revista TIME decidió impersonalizar su tradicional edición en la que elige a la persona del año. La compra de YouTube por parte de Google, anunciada en octubre de 2006 y concretada a través de adquisición de acciones por u$s 1.650 millones, consagraba la aparición de una red social que cambió la manera de consumir video en internet y que en menos de un año ya tenía unos 50 millones de usuarios alrededor del mundo.

Sí, vos. Vos controlás la Era de la Información. Bienvenido a tu mundo”.

Con un inteligente enfoque periodístico, TIME analizaba la realidad global de aquel año y el creciente poder del ciudadano común en los tiempos que corren. Casi 10 años después, con la industria publicitaria como uno más de los espacios jaqueados por el siempre cambiante mapa de la circulación de los contenidos, una idea de un usuario inquieta a los protagonistas de un negocio que, según recientes cálculos del gigante mundial de medios Carat, moverá unos u$s 538.000 millones este año.Se trata de John Wikstrom, de 25 años, egresado del College of Motion Picture Arts de la Universidad de Florida, que ya instalado en Los Angeles para impulsar su carrera de realizador, publicó un video en sus cuentas de YouTube y Vimeo y provocó una interesante reacción en Microsoft, el anunciante al que alude Wikstrom en su trabajo, bautizado “Player Two” (“Jugador 2″) y dedicado a contar una historia de amor alrededor de la consola de videojuegos Xbox de la compañía fundada por Bill Gates, sin participación alguna de la marca.

Tal como cuenta la pieza, el joven cineasta se inspiró en el comentario de un usuario en un video de YouTube cuyo título es: “Can Video Games Be a Spiritual Experience?” (“¿Pueden los videojuegos ser una experiencia espiritual?”). Tan conmovido quedó Wikstrom por la historia compartida por el usuario 00WARTHERAPY00 que decidió utillizar sus palabras sin alteraciones para este original comercial, que cuenta con la colaboración de otro realizador, Idan Menin, y protagónico del actor Zac Pullam.

Consultada por Adweek, Microsoft dio su opinión sobre esta inesperada campaña. “Es muy inspirador. Conectar jugadores a través del gaming es una de las mejores satisfacciones que genera crear videojuegos; historias como esta son siempre conmovedoras y nos inspiran a hacer mejor nuestro trabajo. Aplaudimos el coraje de este fan al compartir su historia y la mano del cineasta en darle vida”, afirma Aaron Greenberg, responsable de Marketing de Xbox.

Paradojas de la creación de contenidos, quizá la mejor idea que la multimillonaria Microsoft tenga este año no haya salido de sus oficinas.