Con los deditos, no; y con los lugares comunes, tampoco

 

Hay categorías de producto en las que, por pereza o falta de talento, la creatividad queda, más que nunca, presa de los estereotipos y las ideas originales resultan una verdadera excepción. Con anunciantes conservadores y agencias que no quieren correr riesgos o que prefieren dosificar esfuerzos por motivos de negocio, los lugares comunes se presentan como una solución más que razonable para sacar una campaña adelante.

En la industria de la cosmética, hay un rubro que siempre ha evidenciado una contundente ausencia de innovación. Es casi imposible recordar un comercial de productos anti acné que escape a la fórmula del antes y el después protagonizada por adolescentes.

Por eso el último trabajo de Droga5 para Clearasil impacta por su búsqueda y por la ejecución:

“We know acne, we don’t know teens”, declama desde el título esta pieza pensada por la agencia fundada por David Droga en 2006 para la marca de Reckitt Benckiser. Una interesante propuesta que, con sutil ironía, revaloriza el producto por encima de los estereotipos y refuerza el posicionamiento de especialista de la marca.