Sharapova, más dulce imposible

 

Falta menos de una semana para el inicio del U.S. Open y parece que Maria Sharapova nuevamente será tema de conversación más allá de su desempeño deportivo. Es que la tenista solicitó a la Corte Suprema del estado de Florida –donde reside– que le permita cambiar su nombre mientras dure su participación en el cuarto Grand Slam del año.

Las estrategias de marketing deportivo han llegado lejos: la rusa, de 26 años, quiere ser Maria Sugarpova mientras juegue el torneo, así su apellido coincide con la marca premium de dulces y caramelos que creó hace exactamente un año con una inversión de 350.000 euros. Sugarpova es el más reciente negocio generado por la tenista a partir de su éxito en los courts, lo que la convirtió, de acuerdo con la revista Forbes, en la deportista mejor paga del mundo, con ingresos anuales estimados en 29 millones de dólares.

Aquí un video que cuenta la cocina del lanzamiento de Sugarpova:

Desde la creación de su marca de dulces, Sharapova ha impulsado la marca en cada torneo en los que participó. En la última edición del Mutua Madrid Open, incluso, firmó “Sugarpova” sobre la lente de la cámara que se acercó luego de uno de sus triunfos.

Además de modificar su apellido, durante el U.S. Open la rusa utilizará indumentaria Nike que llevará el logo de Sugarpova, unos labios rojos. Además de la autorización judicial, la tenista siberiana necesita también el aval del comité del torneo. Habrá que ver si finalmente se lo permiten.

Hay un antecedente. Durante el mundial de rugby de Francia en 2007, el tongano Epeli Taione cambió su nombre a Paddy Power, sólo como parte de un acuerdo con la firma de apuestas.