No podía fallar: tributo a Bowie en la tanda del Super Bowl

 

El próximo 7 febrero, este domingo, uno de los eventos de consumo multiplataforma más convocantes del mundo atraerá la atención de alrededor de 120 millones de norteamericanos que, a través de las 36 cámaras que ubicará la CBS en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, podrán seguir el Super Bowl 50, la final de la National Football League (NFL) entre Denver Broncos y Carolina Panthers, mientras devoran unas 4.000 toneladas de pochoclo, 3,7 millones de kilos de guacamole con 14.500 toneladas de papas fritas y lo bajan (si es que eso fuera posible) con unos 1.235 millones de litros de cerveza.

Lady Gaga, que cantará el himno norteamericano, y Coldplay con Beyoncé, que se presentarán durante el entretiempo, intentarán hacer explotar Twitter mientras unos 75.000 espectadores podrán observarlos en persona, luego de pagar un promedio de 6.350 dólares la entrada. Sin embargo, el mayor movimiento de dinero se producirá gracias a la otra estrella de la noche más importante del año del fútbol americano, la tanda.

Cuarenta anunciantes, entre ellos la propia NFL, hicieron subir más de un 11% la inversión publicitaria, pagando algunos de ellos 5 millones de dólares por apenas 30 segundos de atención. Como es costumbre, algunas marcas hace algunas semanas que ya empezaron a difundir los comerciales y este miércoles 3 fue el turno de la filial norteamericana de Audi, que eligió comunicar el R8 V10 Plus, el auto más rápido de su historia: llega a casi 330 km/h en 3,2 segundos.Y será esta pieza, creada por Venables Bell & Partners y dirigida por Craig Gillespie para la productora MJZ, la responsable de un tributo que, teniendo en cuenta las dimensiones del acontecimiento, no podía faltar. El paralelismo trazado por el guión de “Commander” llega a su clímax con el inicio de “Starman”, una de las canciones más populares de David Bowie, incluida en el disco The rise and fall of Ziggy Stardust and the spiders from Mars, editado en 1972.

Recientemente, el tema del británico fallecido a los 69 años el pasado 10 de enero, ha sido utilizado por el director Ridley Scott en su película Misión rescate (The Martian), protagonizada por Matt Damon, y también en política, como parte de la campaña del precandidato presidencial demócrata Bernie Sanders.