El regreso irónico de Van Damme

 

En los últimos años, la ironía se ha consagrado como uno de los recursos más utilizados en publicidad. Humor de sabor ácido, se ha convertido en un puente amable para desembarcar en la mente de los consumidores con mayor eficacia. Otra tendencia recurrente que invadió la tanda en épocas recientes es la que apuesta por el rescate emotivo de consumos culturales pasados, algo que me animé a definir como marketing de la nostalgia.

Un ejemplo emblemático de esta búsqueda vintage es la aparición protagónica de Jean-Claude Van Damme en tres campañas trascendentes, en un lapso apenas menor a un año. Quizá la mayoría recuerde en primer término el comercial de Volvo, donde Van Damme pone su emblemática apertura de piernas al servicio de los camiones de la marca sueca, en una impactante idea pensada por la agencia local Forsman & Bodenfors:

Al momento de publicar este posteo, el video oficial de Volvo registraba casi 75 millones de visitas. A los 53 años, Jean-Claude Camille François Van Varenberg sigue recolectando los frutos de una densa trayectoria cinematográfica que lo posicionó como una de las estrellas de Hollywood en el rubro artes marciales.

No sorprendió, entonces, que Van Damme fuera convocado por la agencia británica VCCP para la campaña que promociona el bar de hielo sponsoreado por la cerveza Coors Light. En línea con ese espíritu que une sarcasmo y mirada retro, el belga protagoniza una pieza cuyas escenas remiten a ese tipo de humor que popularizaron películas como “Top Secret” (1984):

Para el final guardé el spot que la oficina neoyorquina de la agencia Deutsch Inc. creó para GoDaddy.com –compañía dedicada al registro de dominios de internet–, precursor de este trío de ideas que apelaron a la figura noventosa de Van Damme para ganar recordación en el público: