
Es memorabilia. Sin dudas. Y por eso sigue viva. El avance tecnológico habrá mejorado la visualización con otras técnicas, pero nada como un buen cartel hecho con luces de neón. Su pertenencia al pasado lo ha convertido en objeto de deseo y no resulta extraño, entonces, que la publicidad, en su rescate emotivo, refleje ese status en la tanda actual.
Van dos ejemplos que pueden disfrutar actualmente y otras dos citas recientes.
El primer par lo componen “Neones”, el reciente spot de la agencia Lado C para Brancamenta (dirección general creativa de Santiago Sendón y Katu Castañares, producción/dirección de Ambar); y “David-Dumbo”, comercial de la campaña creada por Del Campo Nazca Saatchi & Saatchi para t.pop’s, golosina de Arcor, con dirección de Pablo Mensi para Casa Olga.
Y el segundo par de spots está integrado por un comercial de Santo para Lux, bautizado “Neon girl”, realizado por la agencia argentina para el mercado externo, con una impactante animación digital de Framestore; y por “Secretos”, de La Comunidad para Finca Las Moras.