Hacía mucho que le daba vueltas al asunto y, finalmente, se concretó: Claude Murga (en la foto, con María Nieves) viajó a Pekín para dar clases de tango como parte de un proyecto de intercambio impulsado por Santiago Marino, agregado cultural de la embajada Argentina en aquel lejanísimo país. (antes había estado en Japón, de gira y también enseñando).
Buena noticia. Habiendo tantas milongas desparramadas en todo el planeta, sería bueno que las delegaciones diplomáticas que nos representan en cada destino se ocuparan de difundir lo básico de la danza a través de maestros argentinos, eso ayudaría a difundir la actividad de los bailarines profesionales, a estimular el turismo y, sobre todo, evitaría que, a falta de información de primera mano, los extranjeros aprendan a bailar mirando Youtube.
Hoy la mayoría de los maestros de tango viajan de su bolsillo, pero este proyecto marca un precedente interesante. Quise encontrar a Claude via Skype pero por la diferencia horaria me parece que debe estar descansando.
Leyendo las tremendas noticias locales justo encontré el cable de agencia que acá les relinkeo…y para Claude, éxitos desde Bs As… ah y si podés, ¡traé una bolsita de té blanco!…