Tango, del ghetto a la milonga, en la AMIA

 

Injustamente relegados, casi siempre escondidos detrás de un seudónimo o perdidos entre la fila de instrumentos, la mayoría de los músicos de origen judío no alcanzó a brillar con luz propia en el ambiente tanguero local pese a que, tal como contaba Julio Nudler en su libro Tango judío (del ghetto a la milonga), en el circuito había menos antisemitas que en la sociedad argentina de aquellos años, entre 1910 y 1960. Sea por olvido o prejuicio, su ausencia fue notable entre los cantores y directores de orquesta, los cargos más relevantes de entonces. “Si querés cantar tango no podes llamarte León ni Zucker” dicen que le aconsejó el poeta Celedonio Flores al hermano mayor del fallecido actor Marcos Zucker, que debió rebautizarse como “Roberto Beltrán” para poder trabajar.

guapos de una única patria, el tango

En las últimas décadas hubo sendas publicaciones, como la de Nudler, además de peliculas y documentales de televisión que intentaron revertir aquel doloroso descuido rescatando la contribución de los inmigrantes judíos a la formación y crecimiento del género musical en Argentina. Pero nunca será suficiente, por eso mismo este jueves 29 de junio dentro del programa de actividades de difusión que lleva adelante el Instituto Argentino del Tango, y con el auspicio de la AMIA (Asociación Mutual Israelita Argentina) habrá una conferencia abierta para recordar y honrar a esas figuras olvidadas del tango.

Conducida por el historiador y escritor Ángel Herreros, durante el encuentro se repasará la historia del tango desde sus orígenes hasta la actualidad, exponiendo el aporte de los inmigrantes judíos y sus descendientes, revisando su desempeño empresarial y también artístico mediante la trayectoria de autores, compositores e intérpretes judíos. La cita es el jueves a las 19 en microcine de la AMIA, Pasteur 633. La entrada es libre y gratuita, hasta agotar la capacidad de la sala, antes escribir a cursos@amia.org.ar