Polémica por la restauración de la Casa Museo Carlos Gardel

 

Varias semanas atrás quedó inaugurada formalmente la puesta en valor de la Casa Museo Carlos Gardel, ubicado en la vivienda que el cantor le regaló a su madre Berta Gardes, en el barrio del Abasto, a principios del siglo XX. El notable y sorpresivo cambio que experimentó la propiedad de la calle Jean Jaurés al 700 alentó largas discusiones, cartas de lectores y críticas en los foros de proteccionistas y en las redes sociales, donde nadie parece estar conforme con el criterio aplicado en la intervención.

El cambio de aspecto es notable, sí, pero cierto es también que de la propiedad original quedaba poco y nada desde hacia décadas, solo la planta de esa tipologia “chorizo”, tan porteña. La primera gran transformación fue en 1973, cuando allí abrió una tangueria y los dueños de entonces no tuvieron peor idea que tirar abajo las paredes interiores para convertir el espacio en un único salón.

Carlos Gardel la había adquirido el 9 de junio de 1926. Ya era una estrella consagrada. Allí vivía su madre en forma permanente y él cuando estaba en Buenos Aires. Tras el accidente de Medellín, su madre siguió ocupándola hasta que falleció. Más tarde se vendió, y luego en 1973 alojó a la mencionada tanguería.

El Gobierno porteño se hizo cargo en 2000 para inaugurarla como museo en 2003, y hoy, 14 años después, la actual Dirección General de Museos decidió recuperar el edificio y adaptar su patrimonio a los estándares museológicos del siglo XXI.

 

Además de un nuevo sistema de iluminación por led en las salas de exposiciones, se la dotó de seguridad electrónica, cámaras, sensores de humo y alarmas, cloacas nuevas, se acondicionaron muros, el cielo raso y las carpinterías del acceso, además de los solados y la puerta de entrada. Pero sin dudas la novedad es el guión curatorial que ofrece otras aproximaciones a la obra de Gardel, ya que hace foco en los momentos de su carrera que coinciden con su paso por la casa, cuando había llegado al punto más alto y era un artista internacional.

foto FB Patrimonio de Buenos Aires

El patrimonio se distribuyó en cuatro salas de exhibiciones permanentes. Además de imágenes y objetos que le pertenecieron, se sumaron audios y proyecciones inéditas que los verdaderos fans sabrán valorar. De hecho los visitantes pueden escuchar la versión digitalizada de las más de 800 grabaciones que dejó y que permiten apreciar la progresión de su voz, también hay audios con las canciones de cuna que su madre le cantaba, aquí interpretadas por una soprano elegida por el parecido con su tono de voz. La sala de funerales emociona hasta las lágrimas. En la habitación casi a oscuras se proyecta un video inédito sobre los últimos momentos de su vida, cuando se despide de los amigos en el aeropuerto de Medellín y sube al avión que lo devolvería a Buenos Aires, luego, su multitudinario entierro en la Chacarita.

La casa ya no es la misma, claro. Más bien parece el lobby de un hotel boutique. Pero a algunos nos bastará con ver su divina sonrisa en el mural del acceso para hacer el ejercicio de abstracción y disfrutar lo que Carlitos nos dejó, su inimitable voz. Los miércoles de 11 a 18 hay entrada gratuita. No dejen de ir.

  • Gonzalo Orihuela

    Lindo artículo Marina

  • Edith Sconza Beraldi

    Junto con los reclamos presentados antes de que hagan esta reforma desastrosa, ofrecimos las copias de los planos originales para recrear la casa, tal cual el año 1927, cuando Gardel fue a vivir en ella. No es justificación que la casa ya había sido reformada ya que debieron restaurarla y conservar este Lugar Histórico !!!

  • Edith Sconza Beraldi

    Quien vaya ahora a visitar este museo (que ya no es casa porque aniquilaron la cocina, la sala de planchado, el baño original y el patio antiguo, jamás podrá imaginar que Carlos Gardel y su madre vivieron en este lugar. Hubiesen hecho un museo moderno en otro lado y haber conservado la reliquia que era esta casa. Imperdonable !!! Nos dejaron sin pasado…