Olga Besio, homenajeada en el Festival de San Telmo

 

Hace muchos años, con el retorno de la democracia y el consecuente florecimiento de los centros culturales en la ciudad, floreció el tango, que por entonces estaba medio mustio, secándose de a poco en los viejos salones de barrio. En esos años febriles abrió el primer taller de tango gratuito en el San Martín y gracias al impulso de Olga Besio, una mujer con vocación de maestra que supo cultivar en aquellos alumnos (venidos de otras danzas, vidas y profesiones) el interés por esa danza que ella misma había aprendido a amar desde muy chica, cuando pasaba horas con la oreja pegada a la radio de su casa paterna, esperando escuchar la voz de Carlos Gardel.

 Gentileza Album FB Olga Besio

Olga hoy lleva casi 30 años dedicada al tango, a enseñarlo. Es egresada de la Escuela de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón, tiene una larguísima trayectoria como docente, creó los primeros talleres de tango para niños y es, además, madre de dos grandes bailarines, quizá los mejores de su generación. A fines de los 80 también estuvo en la “fundación” del mítico Cochabamba, el salón del Club Social y Deportivo General Belgrano, en Cochabamba 444, sede y cuna de muchos talentos de esta danza popular. Como ella misma lo describe, de puño y letra, y con fina ironía, en la carta de invitación al homenaje que le harán hoy: Cocha fue sin duda un hito fundamental, donde transcurrió gran parte de la historia reciente del tango bailado. Ahí estuvimos desde que Pepito Avellaneda nos dejó su lugar para comenzar a viajar por el mundo. Después vinieron otros… y muchos años transcurrieron desde entonces, un cuarto de siglo más o menos… Por aquellos años nacieron mis hijos, y también por aquellos años se dieron a conocer nuevos pensamientos acerca del tango, pensamientos que no se gestaron precisamente en aquellos momentos, como muchos creen, sino mucho antes; mucho antes del “laboratorio” del que algunos hablanPero fueron muchos los bailarines maravillosos que se formaron en “Cocha”, y muchos también los que frecuentaban o pasaron alguna vez por aquellas clases y prácticas y compartían su amor por el tango… Muchos ya no están; muchos otros andan por el mundo transmitiendo sus conocimientos, muchos desarrollaron gran parte de su trayectoria en Buenos Aires… muchos, simplemente aman el tango y aman bailar. Muchos guardarán sin duda en algún rincón de su alma las vivencias más intensas de Cochabamba…

Hoy a las 20.30, en el marco del Primer Festival de Tango de San Telmo, le rendirán a Olga un homenaje, sin dudas, el más merecido de todos. La entrada es libre y gratuita.

Salú, maestra!