Las mujeres en el tango, una mayoría con poco voto

 

(Del muro de FB de Ramon Gomez, milonguero): “Me gustaria poner algo a consideración de Uds.- Una opinión solo para debatir no para discutir.- Estoy viendo en algunas milongas que hay más mujeres que hombres, por lo tanto algunas chicas se quedan sin bailar algunas tandas.- Y eso es feo.- Se me ocurre para que eso no suceda, hacer las tandas de dos tangos, de ese modo hay mucha rotación de las parejas y quedarse sin bailar una tanda de dos tangos no sería tan problemático. Yo lo he probado y me ha gustado esa situación. Espero leer opiniones enriquecedoras”.

Podríamos ser un ejército. Todavía debe ser cierto ese lugar común que dice que por cada hombre hay siete mujeres en el mundo. Somos mayoría en la vida, o por lo menos en la milonga se nota cada vez más. No obstante las cifras, y si bien eso alimenta el crecimiento del circuito asegurando el porvenir de esta danza divina, ser multitud es un arma de doble filo porque, aunque te esmeres en bailar mejor, mientras más seamos más plancharemos. He escuchado a algunos conocidos decir que quedarse sentada en la milonga es responsabilidad de cada uno, cosa que no comparto, habida cuenta de que el protocolo del ambiente no ve con buenos ojos que una mujer invite a un hombre a la pista. De lo contrario sí sería responsabilidad de cada quién tomar o no la iniciativa de encontrar compañero para la tanda. Pero la postal aquí y afuera muestra incluso a reconocidas profesionales sentadas en la mesa toda la noche sin que nadie las saque, o bailando menos de lo que desearían. Y a veces hasta cambiando de rol con tal de pisar la pista.

 Ph gza Semeon Kukormin

Esto demuestra que en el tango, pese a ser presencia masiva, seguimos siendo lo que una minoría sin voto. Y lo digo recordando un texto firmado por Franco Garnero publicado tiempo atrás en el sitio de origen italiano “Tango y Gotan“, y en el que el autor cuestiona el “predominio” femenino en el ámbito de la enseñanza del tango. El texto, pese a su contemporaneidad, no esconde resabios de ese sexismo prosaico que creíamos superado en el siglo XXI. Sabemos que si hay más docentes solas al frente de una clase no siempre es por elección. Muchas no encontraron un compañero de trabajo capaz de compartir en forma igualitaria la responsabilidad que exige conducir un grupo de alumnos.

 Ph gza Semeon Kukormin

En fin que la situación es una paradoja cruel, un oxímoron tanguero: hay más mujeres dando clases, mejores bailarinas en la milonga y más mujeres planchando. Por eso tomo la buena voluntad de Ramón Gómez, no solo por hacerse cargo de su parte en la situación, sino por hacerlo público.

  • Yuri

    Otra vez el remanido tema. Espero que a algun gobernante no se le ocurra la idea de que para ir a una milonga es obligacion sacar a todas las mujeres y no a las que uno quiera. Con respecto al tema de la enseñanza, dudo razonablemente de que una mujer sola pueda dar buenas clases, si se largan sin un compañero, me parecen poco serias. Lo de las milongas es un poco cruel pero es asi, lo de las tandas cortas puede ser buena idea, pero eso no va a hacer que todas las mujeres bailen mas. Cuando se acaben las mujeres que prefiero no voy a sacar a otra solo por que esta ahi, o no bailo mas o saco de vuelta a otra.

    • Maxi

      Yo tuve una profesora de tango sin compañero masculino y aprendí mucho más que en clases de pares. Todo depende de que profesor te toca, que tipo de clases de, y, sobre todo, lo que uno busca aprender.

  • Max

    A mi en particular me encanta que una mujer me saque a bailar, así como en la vida me gusta que una mujer se anime a hablar, se anime a encarar, se anime a lo que sea. Son códigos que tienen que romper ellas mismas, y, si bien hay lugares donde está mal visto, ¿eligen bailar ahí? ¿y somos sexistas nosotros?
    Tienen infinidad de lugares relajados que son un posible punto de inicio de esta “revolución”. Ahora ¿en esos lugares los hombres bailan mal? A tomar una decisión sobre que es más importante, muchachas!
    A animarse que si bien hay algún boludo, la mayoría piensa distinto.

  • Gayatri Dasi

    No voy mucho a milongas pero cuando fui Planché mucho (quizá no tenga aspecto de bailar tango) siempre me sacaron mis compañeros,generalmente baile una sola tanda,y cuando me sacó un desconocido ERA UN EXTRANJERO ,como profesora siempre considere que la solución es que si la mujer quiere bailar que baile aunque sea con otra mujer,por eso consideró que se deberían enseñar ambos roles.Se que ahora en muchas milongas es “mal visto” pero si se empieza desde ahora quizá en 20 años nadie ha a planchar y todos van a poder disfrutar del tango…

  • Guille el zorba

    Para
    mi hay muchos aspectos a considerar. algunos inmediatos: las milongas
    deberian contratar taxis dancers para que bailen a las mujeres solas y
    dejar entrar gratis a los hombres que bailan bien con la condicion de
    que “saquen a las nenas”-

    A largo plazo, el tango se debe enseñar en la educaion pública . Cantos más seamos mas bailaremos.

    Aprender
    el rol masculino es mucho más difícil que el femenino, por eso muchos
    hombres tiran la toalla, pêro si de niños se baila tango todp se ira
    equilbrabdo en unos 10 años.

  • Georges

    El maestro Copes lo explica muy bien..” bailar en serio- y esto no es
    referido a pasos y figuras sino al sentimiento- es una comunion
    maravillosa que no tiene que ver con lo sexual, si no con algo profundo,
    esencial, que puede ocurrir con un hombre y una mujer en sintonia con
    una musica y una letra”
    Muchachos, bailar tango no es solo mover las piernas al compas de la música. El que cree esto no aprendio nada o todavia tiene poco tiempo en la milonga. Nadie te puede obligar a bailar con otra persona si no tenes onda con ella. El que no entienda esto y solo quiere mover el esqueleto, puede ir a bailar samba, bachata o chacarera