José Garófalo celebra tres décadas de tango

 

Aunque son días de profunda extrañeza en el Hemisferio Norte, no todas son malas noticias para la gran comunidad milonguera de los Estados Unidos. Este 2017 uno de los grandes maestros de tango argentino celebrará sus tres décadas dedicado a enseñar, bailar y producir espectáculos con una gira memorable y memoriosa por el país que consagró la “internacionalidad” de la danza rioplatense, allá a fines de los 80, cuando llegó a Brodway el célebre espectáculo de Claudio Segovia. “Este es un viaje de reencuentros con colegas, ex alumnos devenidos en grandes amistades, un tour por las experiencias que a lo largo de estos 30 años he desarrollado como tanguero y artista plástico, intentando unir puentes y diluir las divisiones de los encasillamientos artísticos” cuenta un nostalgioso José Garófalo.

Provocador multifacético (pintor, actor, docente, performer, bailarín, coreógrafo), José es uno de los principales protagonistas de la historia reciente del tango bailado. Formó parte de ese privilegiado grupo de artistas emergentes que tras el retorno de democracia se acercó a los clubes y salones de barrio para aprender el baile de los grandes milongueros, ponerlo en valor, agregarle pedagogía y luego trasmitirlo a todo el mundo, además fue co organizador de la Milonga Porteño y Bailarín, que durante más de diez años fue reducto obligado para la élite del ambiente. También es uno de los fundadores del Taller de Tango de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA, un espacio cultural impensado que ya lleva 20 años de feliz resistencia. La gira que arranca en marzo abarca las ciudades de Nueva York, Austin, Aspen, Miami, Boston y Portland, entre otras, donde además de dar clases y mostrar su obra pictórica, Garófalo compartirá la pista con bailarinas que fueron significativas en su largo recorrido por el tango.

Teatro, tango y poesia en Intimos, la obra que protagonizó con Eladia Córdoba 

“Algunas de las ideas y obsesiones que me han seguido y que he investigado, desarrollado como bailarín, artista plástico, docente, director y coreógrafo comienzan a juntarse en un todo. Es así como volveré a bailar con Mariela Franganillo, con quien hice las primeras presentaciones de Los Tangueros en el Teatro Cervantes, el viejo Parakultural, en el Centro Cultural Recoleta y muchos otros espacios. Con Valeria Solomonoff nos encontramos en la misma búsqueda, abrir la improvisación usando el tema del rol en la danza como un diálogo abierto, más allá del género y a un público sin experiencia en este baile. Con Rebecca Shulman volveremos a encontrarnos en el placer de improvisar libremente. Todo esto sucederá en NYC pero también visitaré ciudades en las que no estuve, como Miami y Austin. Como dije, es un viaje plagado de reencuentros, amistades y Tango, después de 30 años” cuenta con entusiasmo.

En el circuito su nombre está asociado a momentos entrañables. Además de ser alguien muy querido, fue siempre un provocador profesional. Entre las actuaciones que particularmente recuerdo, fue el único que se calzó tacos altos para ironizar con gracia sobre el rol femenino en el baile (ver video). Las noches interminables en Porteño y Bailarín, y las exhibiciones que hacía con Stassi perduran en la memoria de quienes transitaron aquellos salones suspendidos en la neblina del cigarrillo. Ojalá los milongueros de Estados Unidos aprecien y disfruten su visita y sus clases, ahora que tanta falta les hace un abrazo verdadero….