Historia y estética del abrazo tanguero, en el ciclo de la Alianza Francesa

 

Si consideramos que según el diccionario de la Real Academia Española la palabra abrazo alude al acto de “ceñir con los brazos”, el término más aplicable a ese gesto elemental del tango bailado sería “enlace”, tal como observa Marcelo Castelo en su ponencia sobre el origen de este rasgo distintivo de la danza rioplatense y que ha tenido una larga y singular evolución. Ceñir significa apretar, ajustar, comprimir, y nada más lejos hoy de la imagen que tenemos del tango de salón. Esas cuestiones semánticas, y mucho más, inspiran la próxima charla del ciclo propuesto por la Alianza Francesa en su espacio dedicado al tango. La cita de este miércoles 17 de mayo propone un recorrido iconográfico por la historia del enlace de las danzas modernas, desde 1801 hasta 1915, a través de más de 40 imágenes y 5 cortos producidos entre el siglo XIX y XX. ”Uno de ellos es de 1883 y muestra a una pareja bailando vals con abrazo cerrado. Esta es muy bien recibida por el público, ya que se trata de información que no se encuentra en ningún libro, y el material audiovisual es casi desconocido para la mayoría” cuenta Marcelo Castelo, un apasionado y estudioso del baile porteño a cargo de este nuevo encuentro (con entrada libre y gratuita) que tendrá lugar a las 19 en la sede central de la Alianza Francesa de Buenos Aires, Av Córdoba 946.

esquivando el sombrero Foto Marcelo Castelo FB

“Si bien hablo de ‘origen’ en el título de la ponencia, en realidad prefiero hablar de procedencia. El abrazo en el tango es un proceso que se inicia con el vals y que luego recibe aporte de otras danzas como la polka y la mazurca. Un proceso que duró muchas décadas hasta tomar identidad. Justamente veremos ese recorrido apoyados en documentos originales del período que va desde 1801 hasta 1915” agrega Castelo.

Qué representa el abrazo dentro de la danza?

Hay dos formas de verlo. Desde el punto de vista de la emotividad, no soy yo el más indicado para definirlo, pero desde el punto de vista de la historia el enlace, que no es lo mismo que abrazo, representa los cambios de paradigma. Tomemos en cuenta que nace en forma incipiente allá por 1790, en plena Revolución Francesa, cuando termina la época moderna para dar paso a la contemporánea. Las mujeres alcanzan un protagonismo nunca antes visto, se produce un rechazo al Clero y en consecuencia se confronta a sus designios. En fin, un gran número de razones que convergen en un cambio de paradigma social y la danza no fue ajeno.

¿Cuáles fueron los puntos de inflexión que impulsaron el paso del enlace al abrazo tal como lo conocemos hoy, en el baile? ¿fueron los espacios físicos donde se practicaba (prostíbulos, tabernas, salones, clubes, cabarets etc.) o el cambio de las costumbres porteñas?

Efectivamente el abrazo comienza siendo un enlace, para luego ir acercando los cuerpos. Es muy difícil saber las circunstancias exactas de este cambio, máxime tomando en cuenta que el abrazo se registra en las clases populares, mientras que el enlace se conserva en los altos círculos sociales. Entonces, tomando en consideración que la gran mayoría de los escritos de la época, fueron redactados por y para las clases dominantes, es difícil encontrar documentación que nos arroje luz sobre este tema. Posteriormente en el siglo XX, el abrazo va sufriendo modificaciones por los motivos que mencionas en la pregunta… También según la idiosincrasia de los bailarines y de sus respectivas zonas geográficas.

¿Hay un abrazo para cada estilo de baile?

Hay diferentes estilos de baile para cada persona, por ende también cambia el abrazo. En el Tango escenario el abrazo es más abierto, en el salón se cierra y en el milonguero se aprieta. Además se han inventado algunos estilos nuevos, como el Canyengue Moderno (que nada tiene que ver con el canyengue antiguo) que tiene un estilo de abrazo muy particular, con el lado abierto a la cintura. Desde luego que cada bailarín le agrega su impronta personal y eso es lo mejor que puede suceder, puesto que si se estandariza demasiado, se corre el riesgo de uniformar la danza y perder parte de lo que es la esencia del Tango.

abrazo abierto Foto Pinterest

¿Que ha motivado tu interés y tus ganas de investigar a fondo el tango?

Qué pregunta…. En ocasiones te vas involucrando en las cosas sin darte cuenta. Comenzamos por leer un libro, luego otro, mirás un documental, escuchas anécdotas de los abuelos y de pronto uno comienza a dudar, a creer, a imaginar. La curiosidad va ganando un espacio que nos motiva a indagar, a contrastar información y por último a investigar. Y es así que sin darnos cuenta, estamos hundidos hasta la coronilla en el estudio de la historia del Tango. Disfruto de la investigación, de descubrir lo que nunca antes se supo, de encontrar esa figurita difícil que permite completar al álbum o esa foto que te remonta a tus ancestros, ese dato estadístico que ayuda a entender los hechos. Quizás también una cuota de rebeldía que nos impulsa a no aceptar lo que no está documentado. Todo esto produce emociones y es en ellas donde encuentro placer. Y no solo eso, también me permite encontrarme con mis orígenes, con mi identidad, porque el Tango es parte de nuestra identidad aunque no se encuentre entre nuestras presencias musicales o dancísticas.