Una milonga china cumplió 10 años de existencia

 

Japón fue uno de los primeros países del Oriente que abrazó el tango, pero en los últimos años la población china a duplicado sus cuadros milongueros, de hecho una de las milongas tradicionales de Beijing acaba de cumplir 10 años de existencia. Esta linda nota realizada en la lejana ciudad asiática por Leticia Pogoriles, de la agencia Télam, da cuenta de como el 2×4 pegó fuerte en culturas tan distintas donde incluso muchos bailan sin saber exactamente qué dicen las letras. Aún así crece la cantidad de parejas chinas que se presentan en festivales y certámenes de todo el mundo, o que abren salones e inauguran academias en ciudades importantes. En las milongas de Buenos Aires ya no son noticia. Es natural ver a los orientales abrazados circulando al ritmo de Caló con Berón, por ejemplo, con los ojos cerrados y escuchando la música como pocos bailarines locales.

“La primera milonga fundada en China, el Club Ater, cumplió diez años y lo celebró el sábado por la noche en Beijing con una gran pista de baile, donde un centenar de personas demostró que el ritmo del 2×4 está más vivo que nunca y que cada vez más chinos se enamoran de la cultura del tango. Para celebrar este aniversario, la milonga -que funciona en Zi Zhuqiao, un barrio al oeste de la capital- se trasladó para esta ocasión al salón de un importante hotel de Beijing, donde las parejas, abrazadas, se movían circularmente por una pista, muy iluminada y cercada por espejos; otros, a la espera de su turno, se abanicaban mitigando el calor o tomaban vino mendocino, la bebida que le dio otra nota argentina a la velada “ dice la nota, que cuyas partes más sobresalientes compartimos más abajo:

Shirley Xu, la milonguera estrella de China

“El tango en China arrancó fuerte hace unos años, pero crece muy rápido”, contó a Télam, Ou Zhanming, conocido como “Gaviota”, periodista chino que vivió varios años en Argentina y es miembro de la Academia Nacional del Tango. “En 2013, cuando Beijing fue sede del Mundial de Tango, participaron una veintena de parejas chinas y, este año, en las semifinales, en Nanjing, fueron 110 y sigue creciendo. En 2011, sólo en tres ciudades chinas había clubes de tango y ahora hay milongas todas las semanas en 32 ciudades”, detalló.

El club Ater -Argentina Tango Dancers-, fundado en 2007, es el primero que se inauguró en China y actualmente organiza milongas dos veces por semana en Beijing a la que acuden, por noche, un promedio de 60 personas. Su fundadora es Daidai Li, una ex profesora de Química de secundario que un día, hace más de una década, conoció, de pura casualidad, a unos alemanes que bailaban tango. Gracias a esta globalizada triangulación, el flechazo fue instantáneo. “El tango me cambió la vida, mi pensamiento, todo fue mucho más positivo y quise compartir esto con los demás”, explicó Daidai, sobre el germen de su milonga, que hoy, además, es una “escuela en todo el país con muchísimos alumnos”.

“La fascinación china por el tango es el baile, el abrazo, es tocarse. En China, fuera del tango, no pasa, porque tenemos un espíritu muy tradicional y la gente no se toca, especialmente los solteros. Acá, una china soltera y linda abrazada a un desconocido sería increíble, excepto por el tango, que es una historia de amor de tres minutos”, definió Zhanming. Además, explicó el investigador, las canciones “son una ventana de la cultura argentina para conocer más a los porteños, las calles de Buenos Aires y su pensamiento. La gente se da cuenta que es una cultura y los chinos quieren saber qué están bailando”.

Gza Club Ater

“El consejero de Cultura de la embajada argentina en China, Juan Manuel Cortelletti, felicitó a la milonga por “difundir el tango” y entregó un certificado de apoyo que “acredita la trayectoria del club, la experiencia y la capacidad para enseñar el tengo de manera adecuada y tradicional”. “La escuela realiza una extraordinaria contribución a la difusión de la cultura del tango en China, a través de cursos, exhibiciones e invitaciones a bailarines argentinos. Ater ha despertado la afición por el tango en miles de habitantes de China y enseña la tradicional danza argentina de manera adecuada y con alto profesionalismo”, certificó el embajador en China, Diego Guelar, a través de un documento que se le entregó a su fundadora. 

La dupla Carreño-Ramírez, que baila en espacios porteños como Señor Tango y Esquina Carlos Gardel, son pioneros en hacer pie en China y, desde hace varios años, giran por los mejores escenarios del gigante asiático. “Vinimos en 2009 y veo que cada vez hay más gente que baila y más estudios que se abren. La gente se enamora de la música, de la danza, del abrazo, de la cultura y de la conexión y lo hacen propio”, contó él. Otra de las presentes fue Shirley Xu, célebre bailarina que salió tercera en el Mundial de 2014 y es una de las promotoras y activistas más potentes de esta danza en su país. Ex bailarina de ballroom, Xu, risueña, contó a Télam que su romance con el tango comenzó en 2009, cuando fue a un seminario en Beijing con argentinos. “Simplemente lo amé, sin razones”, dijo. “Me gusta la música y, aunque no entiendo bien las letras, tocan mi corazón. Cuando fui a Buenos Aires entendí que el tango está vivo y que es una expresión puramente argentina pero, también, es un puente”, sostuvo.