Imperdible muestra de Guillermo Monteleone en Salón Canning

 

Desde que en noviembre pasado el querido Salón Helénico (alias Salón Canning o Milonga Parakultural) puso en valor sus instalaciones, modificando el gran espacio para dejarlo adecuado a los estándares de confort contemporáneos y, fundamentalmente, a tono con las normas que rigen la actividad bailable en Buenos Aires, el lugar ha quedado irreconocible. Atrás quedaron los años de la moquette gris alrededor de la pista cuadrada de parquét (con algun que otro desnivel), atrás el amarillento apagado de los muros que le daba una atmósfera sepia al mundillo milonguero. Ahora las paredes lucen de blanco radiante, hay piso de mosaico en damero alrededor de la pista, aire acondicionado con frio polar y la estudiada iluminación a leds realza el clima de esa burbuja atemporal quenos hace flotar por encima de cualquier realidad.

Con mucho esfuerzo, se recicló el pasillo de acceso al salón, ahora convertido en una especie de galería de arte profesional iluminada y lista para recibir como se debe a la obra de los artistas que exponen, como siempre. La primera muestra que inaugura esta nueva etapa no podía ser otra que la del gran Guillermo Monteleone, un fotógrafo que desde hace 20 años se dedica a mirar de cerca el tango danza. Aunque su principal ocupación dentro del oficio es la fotografía publicitaria, quedó atrapado en el 2x 4 cuando décadas atrás retrató a Miguel Ángel Zotto con el ballet de Ana Stekelman durante el espectáculo Jamines, en el antiguo Casablanca. En el mundo Montelone es conocido por el famoso mural de 12 metros x 3 que compuso con la imagen de los habitués de la milonga Parakultural, un popurrí de caras, abrazos y recuerdos indelebles para los quienes hemos pasado madrugadas en ese mágico salón.

Renovado, y con el mural de Monteleone, al fondo Gza FB Parakultural

“Anhelos” incluye unas 28 imágenes de parejas profesionales y otras de situaciones que ocurren en la milonga. “No bailo, pero en una época tomé clases para poder entender el movimiento y capturarlo mejor. A veces pasa que vienen al estudio parejas profesionales que tienen una impronta muy propia y que aunque parezcan repetidos, mientras buscan sus poses y movimientos, siempre surge ese momento especial que es muy de ellos. Mi intención es registrar esa esencia” cuenta Guillermo. “Es lo que los hace diferentes. Hace unas noches estando en Canning salí a la vereda y vi entrar a una chica sola con un vestido azul, muy linda, era extranjera. Al rato sale otra y se cruzan. Eso es algo indescriptible. Todos van a buscar esa sensación que solo la da el abrazo del tango. No ocurre en ningún otro lugar ni en ninguna otra disciplina. Por eso la muestra se llama Anhelos.”

Viola, Plebs y Monte, en la inauguración Gza Monteleone Tango

Con las paredes luminosas y manteles azules sobre las mesas, las noches de milonga (lunes, martes, viernes) se animan cuando Omar Viola toma el micrófono para pasar anuncios y presentar a la pareja de la noche El lugar está cambiado, sí, pero es el mismo. Y claro, el espléndido mural de Monteleone conserva su majestuosa pared en el fondo. “El mural surgió de casualidad, porque Pipa, que entonces (hace diez años) era el encargado de los baños y vendía soouvenirs en la entrada, me pidió que hiciéramos algo para ofrecerle a los turistas. Compuse la foto e hicimos posters. Cuando hace unos años falleció, su hijo me llamo para avisarme que Pipa había dejado un sobre para mí. Era el dinero de las últimas ventas. Aún hoy la gente sigue preguntándome porque no está en la foto si siempre fue habitué del lugar” agrega no sin nostalgia.

La muestra puede verse hasta marzo. Es imperdible. Av. Scalabrini Ortiz 1331, Palermo. Durante la semana a partir de las 21. Tambien hay material en la web de Monteleone (link aca)