La razón del viaje era hacer la nota: Cataratas con luna llena.
-Si era solo cataratas no veníamos- me dijo la cronista mientras esperábamos para embarcar rumbo a Iguazú,
-lo que nos interesa a nosotros es de noche y con luna llena, porque de cataratas ya se hicieron mil notas, -me recalcó.
Aunque el vuelo saliera atrasado de Buenos Aires por “la lluvia en Iguazú” y aunque al comenzar el descenso comprobáramos que el avión tardaba mas de diez minutos en atravesar de arriba abajo una espesísima capa de nubes, que simulaban una interminable inmensidad de crema chantilly recién batida; la cronista no perdía de vista el objetivo: -lo que tenemos que hacer es la excursión de noche -volvía a decirme cada vez que veía una oportunidad para hablar de sus concretas expectativas.
-Si no la podemos hacer hoy la tendremos que pasar para mañana_-me insistía una vez mas, -porque a nosotros solo nos interesa el paseo con luna llena- repetía dejando entrever que la excursión podría darse por cancelada.
Pero a medida que el clima no daba señales de querer cambiar, las ilusiones se le iban diluyendo. Mientras retirábamos el equipaje de la cinta, su semblante no era el mismo. El día estaba completamente gris y nublado y las esperanzas de que la noche se despejara casi perdidas.
Al llegar al hotel nos trasladaron directamente al restaurante, un almuerzo de bienvenida. Mientras algunos se presentaban y otros llenaban sus platos con una impresionante variedad del buffet frío, un milagro climático se produjo: un haz de sol se coló entre las palmeras y luego otro y otro, hasta que el cielo se aclaro en forma absoluta. Enseguida los teléfonos empezaron a sonar y el plan de la excursión a las cataratas con luna llena se puso en marcha. Al grupo de periodistas nos llevarían al lugar cerca de las ocho.
En un trencito estilo ingles sin puertas ni ventanas, la brisa se hacia sentir duramente en el medio de la cara y mucho en las manos. Nos dirigíamos hasta el comienzo de la pasarela de mas de un kilómetro que aun nos separaba de las cataratas.
Una guía del lugar aprovechó nuestro titulo de periodistas para hacer el trayecto sentada en el tren frente a nosotros y contarnos algunas ¨cositas¨ que dijo: -no se dicen mucho del Parque…, la gente le da de comer a los animales y esto genera un gran desequilibrio en la selva, se rompe el ecosistema y el código entre ellos, entonces se pelean. Las autoridades dejan que los turistas ingresen al parque con bolsas de comida, y ellos se tientan y convidan a los coatíes, que lo único que les interesa de los turistas es ligar algo para comer.
Y los coatíes ahora comen hamburguesas con papas fritas!…, -terminó confesando.
Así se desmitificaba un concepto que yo tenia sobre los animales de la selva por una nueva idea que se formaba en mi cabeza, grupos de coatíes saboreando big macs en los pequeños restaurantitos que bordeaban el camino del tren.
Íbamos llegando al final del recorrido y allí comenzaríamos la caminata de tantos metros de pasarela resbaladiza. Once largas cuadras de barandas embellecidas por sonidos selváticos y audio de río en todas sus formas, que sonaban según los distintos pasos a diferentes ritmos.
Yo iba bien provista, era mi primera vez. Sabia que mi objeto esencial era el trípode. IIuminada por un indescriptible cielo estrellado caminaba cargando un exagerado bolso lleno de lentes con la luna casi llena, que a esta hora estaba exactamente arriba de mi cabeza; lo que aseguraba que jamás existiría la foto soñada: la rompiente de las cataratas y apenas arriba la luna coronando la vista.
Me faltaban unos metros para llegar al balcón principal de la Garganta del Diablo cuando empecé a oir unos chillidos humanos, producto de los que habían ido llegando antes que yo, y que estaban siendo salpicados brutalmente por una cortina de agua que el viento levantaba como un spray de bruma helada.
No había llegado a ver la magnitud de aquella maravilla natural, era imposible acercarme a la pasarela de la vista principal sin mojarme de una vez y completamente. El viento pegaba de tal forma que el agua se esparcía como una inmensa ducha sobre todo lo visible. No había pilotín que alcanzara.
Mi equipo se había empapado por completo antes de empezar con los intentos de hacer las fotos. A través del lente empañado de la camara solo veía mas del mismo vapor y por supuesto no podía enfocar automáticamente; la luz de luna que alumbraba en forma general no era suficiente. Tampoco podía hacer foco porque el vidrio turbio no lo permitía y mis ojos ya no veían nada puro. La exposición tenia que ser de bastante mas de dos minutos para que imprimiera algo, pero como el grupo de turistas caminaba nervioso de un lado a otro tomándose de las barandas resbalosas y mojadas, lograban que mi trípode tembleque se balanceara sin parar en el medio de todo lo que pisaban.
Mis manos se habían endurecido del frío helado y el tiempo se acababa. Nadie aguantaba mucho en el lugar y mientras antes se fueran todos, nosotros también tendríamos que partir, volver a subirnos al tren que esperaba para llevarnos de regreso y así dar paso a una nueva horda de ilusos turistas que imaginaban una romántica vista de la luna llena sobre las cataratas.
06.06.2010
11:44 am
Me encanta la crónica. No sólo es difícil describir con palabras la fuerza de la naturaleza (pienso en la idea de lo sublime de Kant y de lo pequeño que es el ser humano frente a esa fuerza), sino también “ver”, describir con imágenes un paisaje que está en los albumes de todo turista.
Gracias Andrea!
06.06.2010
12:01 pm
Q grosas las Cataratas!!!. El mes pasado estuvimos de nuevo, cuando fuimos a tocar al “Cataratas Moto Fest” con la Bluesberry Jam, y doy fe de lo de los coaties!!!. Vi a uno pedir ketchup para las frenys
06.06.2010
12:02 pm
Andrea te felicito la nota es màgica me encantò como describiste todo, y me permitiste estar allì. Las fotos hermosas seguì asì!!!
06.06.2010
12:15 pm
Knighty… Excelente trabajo, propio de una gran profesional que sos! Felicitaciones! Visite las Cataratas, con mis viejos y cuando tenía 10 años, es un lugar increíble y tus fotos de noche lo vuelven aún más atractivo. Gracias!
06.06.2010
12:56 pm
exelente la experiencia buenisima y las fotos me encantan,anoche comi con ines y te sacamos el cuero a tiras,buenas por cierto ,que sigas llenando el blog
06.06.2010
4:02 pm
Andre Knight: imágenes atrapantes en tus fotos y en tus relatos.
06.06.2010
5:25 pm
Como siempre las fotos son increíbles, mis preferidas son las 2 de las cascadas de noche.
Me encanta como escribís, es atrapante leerte, queremos mas! beso,
J
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06.06.2010
11:23 pm
Que lindas fotos! Que fotografa talentosa! :.) Te felicito.
06.06.2010
11:32 pm
me encanta la primer foto,como siempre tus imagenes mas tus relatos son dinamita,te quiero
07.06.2010
4:38 pm
gracias Andre, a medida que una va leyendo se apropia de todo lo que contás, hasta del agua que salpica. Y de las fotos… la tercer foto de luna llena y la 5 de la galeria son especialmente atractivas. beso y buen comienzo!
07.06.2010
7:28 pm
Excelente nota, tanto el texto como las maravillosas fotos. He visto millones de fotos de las cataratas, pero nunca me habia atrapado así un paisaje tan visto.
La fotógrafa se merece un premio!
07.06.2010
8:31 pm
Andrea! Muy lindo relato, me transportaste a la escena. Mas que todo, los Coaties comiendo Bic Mac´s…
Beso grande!!!
07.06.2010
9:12 pm
Buenismas las fotos Andrea!!!tuve la oportunidad de estar alli,y las fotos reflejan la magia que tienen las cataras en todo su esplendor.
08.06.2010
10:10 am
Buenísimo!! Casi que me llevaste ahí recién, leyendo. Besos
08.06.2010
3:40 pm
Qué hermosamente expresado todo! Siempre tuviste una forma con cierta ironía mágica para contar las cosas de una manera que yo no podía dejar de sonreir…y toda la creatividad! Te felicito Andre!
08.06.2010
5:10 pm
Gracias Andrea!, me llevaste de las narices como me gusta que pase cuando me siento en la butaca… la luna de Giardinelli, el puente de Simon&Garfunkel, el tren de las nubes, bailando bajo la lluvia, en fin palabras y fotos… que más!
08.06.2010
6:51 pm
Andy, buenísma tu nota. Leí también la de Andrea en el suplemento. A mi me costó como dos dias “caer a tierra” tras la experiencia. Nos gustó mucho compartir el viaje con vos. un beso mio y de Ricardo Canga
09.06.2010
7:52 am
Excelente artículo. Me encantó. Acaso forma parte de una sección de lugares o algo asó? Hay más? Muy descriptivo y las fotos bestiales. Acabo de hacer una breve recorrida por cataratas, muy deseada hace mucho tiempo. Gracias
12.06.2010
7:08 am
“así dar paso a una nueva horda de ilusos turistas que imaginaban una romántica vista de la luna llena sobre las cataratas”.Dura calificacion para personas que tal vez solo amen ver sentir cosas diferentes o especiales.La cronista tiene una vision y expresiones un tanto toscas y asperas.
12.06.2010
12:30 pm
Hermosa nota ! Disfrute su descripcion y participe la vision desde USA. Muchas gracias
12.06.2010
11:25 pm
Gracias!!!…Poder estar allí, ¡es estar en el Paraiso!! y en la mismisima garganta de la Tierra!!! Ahí, alguna vez, hace mucho muucho tiémpo, le pedi la mano a mi esposa y madre de mis hijos…me trae recuerdos imborrables, como también la caminata y chapuzón por el sendero Macuco y su hermoso salto escondido…
http://www.iguazuargentina.com/espanol/noticias/novedades/sendero_macuco.html
¡No sabíamos que hay visitas guiadas nocturnas! debe ser increible!!!
13.06.2010
12:24 pm
yo vivi la luna llena en el boseti, y se veia el arco iris….
13.06.2010
5:02 pm
Andre Knight: Si vas a cataratas es obvio que te vas a mojar xq la experiencia es vivir la naturaleza en su puro sentido, más cuando los saltos estan a plenos de agua. Aca no hay subtes y cemento, esto es tierra colorada, agua, calor, frio, mosquitos. Lo mejor que me paso en la vida fue pedir casamiento a mi mujer bajo la luz de la luna llena en cataratas y eso no es ser iluso. Excelente foto! Cuidemos nuestras cataratas!!
17.06.2010
10:41 pm
AK: Tus fotos son muchas lindas y reales que la ilusa combinación cataratas-luna llena.
Que lindo mundo tenes dentro tuyo, y que bien lo expresas!
19.06.2010
9:48 pm
excelente fotos y excelente relato,sigue asi
21.06.2010
10:17 pm
Andre: la descripcion del paisaje y lo que va aconteciendo es muy vivida. Todo esto acompa;ado por las hermosisimas cataratas y una simpatica foto del coati.
Muy bueno!! Te felicito, segui adelante!!
Besos
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10.09.2010
1:06 am
Linda nota, solo quiero corregir dos cositas: No hay pasarelas resbaladizas, están diseñadas para no estancar agua y no formar moho alguno, inclusive con una fuerte lluvia se puede caminar de forma muy segura. El otro tema es que no se necesita tanta exposición como de 2 minutos para lograr las fotos, con 8 segundos alcanza, el trípode si es imprescindible, por lo tanto la mayorías de las cámaras digitales pueden hacerlo. Si no sabe regular el tiempo de exposición establezca en modo nocturno y desactive el flash, este si se prende solo arruinará la foto.