Rivorecords, el jazz con sello propio

 

El jazz argentino tiene sello propio, no solo por la calidad de sus músicos, sino también porque Rivorecords es la compañía discográfica que apostó a grabar solo discos de este género. Justo Lo Prete, su responsable, le contó a este blog que “la idea se fue gestando de a poco; muchos años de escuchar jazz y tener ganas de hacer algo más, de darme el gusto y a la vez aportar un granito de arena al género acá en el país; siempre me fijaba mucho, además, en las ediciones de los discos, que me parecen una forma de arte interesante en sí misma, que complementa la obra musical que contiene el disco”.

Un paso nada sencillo es cómo seleccionar a los músicos para grabar sus trabajos, entre tanto talento. En este sentido, Lo Prete explicó que “en la Argentina hay muy buenos músicos, pero algunos tocan casi con exclusividad material propio; me pareció que no había un sello que prestara especial atención a los standards, que son -creo- una referencia importante; en mi opinión ambos caminos son válidos, y está bueno que exista esa variedad en el mercado musical”.

Prestándole atención también a la estética de cada uno de los discos, Rivorecords debe sobrevivir en un momento de fuerte transformación para la industria de venta de discos. Y lo hace en condiciones nada sencillas: “Se vende, pero es casi imposible recuperar los costos de hacer el disco; eso, al menos, en la mayoría de los casos. Las ediciones físicas están bajando de modo muy acelerado su participación en un mercado que -ya de por sí, tratándose de jazz- es muy chico”, explicó.

Luego de haber editado a  Adrián Iaies, Alan Zimmerman, Carlos Lastra, Ernesto Jodos, Francisco Lo Vuolo, Gustavo Musso, Kirk Lightsey, Mariano Loiacono, Sergio Wagner, Paula Shocron y Ricardo Cavalli, Lo Prete admitió que le gustaría repetir la experiencia de grabar en Buenos Aires con algún músico extranjero con mucha trayectoria en el jazz, como ocurrió con Kirk Lightsey. El sueño no parece sencillo, pero Rivorecords ha demostrado que puede concretar aquello que se planteó. Y por eso los músicos y el público del jazz, le están agradecidos.