El jazz se acerca a los chicos en las vacaciones a través de la magia de Disney

 

En estas vacaciones de invierno, el jazz se acerca a los más chicos. En Bebop (Moreno 364) estará el show “Mickey Mousing”, que combina cortos animados con música en vivo.

El objetivo es recrear el cine de animación de los años ‘20 y ’30 del siglo 20, a través de la musicalización de una serie de cortos animados con una banda formada por clarinete, trompeta, saxo alto, guitarra, piano, bajo, batería más  percusión y efectos de sonido.

Marcos Barilari, a cargo tanto de las composiciones como de la dirección y guitarra en vivo, dialogó con Jazz & Cash sobre este proyecto que podrán disfrutar chicos y grandes del 18 al 28 de julio, de martes a viernes a las 17.30.

Barilari inició sus estudios en la EMBA, donde fue seleccionado para grabar junto a Javier Malosetti y participó en clínicas de arreglos e improvisación de jazz guiadas por el propio  Malosetti, Oscar Giunta, Scott Henderson y Mike Stern, entre otros. También estudió composición en la Universidad Nacional de las Artes.

Las entradas, que salen $ 200, están a la venta  a través de www.bebopclub.com.ar o en Aldo´s Restaurante (de 15 a 20). Se puede solicitar información a los teléfonos 4331- 3409 o 4343-0823.

-¿Cómo surgió la idea del show?

-Como una tesina de graduación en donde representé cómo era la metodología de trabajo en cuanto a proceso de composición musical y sincronización de la música con la imagen durante la producción de estos cortos. En principio tenía ganas de musicalizar cortos con un lenguaje jazzístico y en contexto de banda, con una instrumentación reducida, por lo que los primeros cortos de Mickey me parecieron un buen terreno para eso. Estos son puramente musicales, los personajes se mueven con un pulso musical del que son conscientes, y al ser simple la animación y en blanco y negro, me sugirieron un sonido chico. Posteriormente me decidí a llevar a cabo el proyecto más allá de su condición de tesis, mejorándolo día a día.

-¿Cómo fue tu conexión con estos dibujos en tu infancia?

-Crecí con Disney; mi primer contacto con la música fue a través de sus películas y a medida que fui creciendo me fui haciendo más y más conocedor de todo su mundo. No me gusta decir que soy fanático porque detesto el término, pero podría decir que soy un fanático racional. Creo que en muchos aspectos Disney es sinónimo de perfección, muchísimas de sus películas son obras de arte y me parece interesantísima la historia de vida de Walt Disney, y en ese sentido siempre me inspiró a hacer las cosas de la mejor manera. Por algún motivo no crecí tanto con las películas de mi época, del 90, si no que me hacían ver las de la era dorada de la animación como Pinocho, Cenicienta, La dama y el vagabundo, y, por lejos mi favorita, La espada en la piedra. Ese sentido el sonido de la orquesta me ingresó por ese lado y no por los célebres compositores que más tarde conocería al comenzar mi etapa académica. Disney tanto como la música, son parte de mí.

-¿Cómo se eligieron los temas y los cortos que se verán en Bebop?

-Vi los 74 cortos de Mickey que se produjeron en blanco y negro, y considero que los seis que elegí para armar mi show son los únicos que se prestan para lograr el objetivo que tenía en mente respecto al lenguaje del discurso musical. Si bien son cortos íntegramente musicalizados, en su mayoría, los personajes cantan canciones populares de la época y bailan en un estilo que difiere completamente del que yo propongo. Está claro que es un problema que me busqué a propósito; la gracia de este show recae en que los cortos están musicalizados con un discurso muy diferente del que las animaciones proponen, pero aun así, tanto estos viejos dibujos como mi nueva música conviven en perfecto armonía y sincronismo. De toda esta producción de cortos, tuve que elegir aquellos en donde el diálogo entre los personajes sea ínfimo o nulo, y el contexto musical en el que se encuentren no esté reducido a una simple canción a la que todos los personajes se le unen para cantar y bailar, si no que sea un apoyo de situaciones y problemas que les ocurran a estos.

-¿Cuál es la reacción de chicos y grandes en el show?

-Bastante similar. A lo sumo un adulto puede acercase al final del show para hacer alguna pregunta técnica o puntual sobre algo que le llamó más la atención, pero tanto chicos como grandes se ven inmersos en el show, fascinados y riendo de los gags. Esto último me resulta interesante: normalmente uno está acostumbrado a que en un show con muchos chicos naturalmente haya mucho ruido. En Mickey Mousing sucede todo lo contrario, los chicos están en silencio con sus ojos abiertos admirando los cortos, como en un estado de fascinación total; y eso es algo hermoso de ver, cómo después de casi 90 años estos dibujos siguen cautivando a una generación tan estimulada como la de hoy en día.