El Club de París y el Día de la Marmota

 

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Decía Eduardo Levy Yeyati hace un tiempo que claramente las noticias -y negociaciones- en torno del Club de París pueden equipararse a la película “El Día de la Marmota” en la que el protagonista vive todos los días las mismas situaciones y no puede escapar nunca de esa repetición.

 

Casi 13 años de default y más de siete de negociaciones sin éxito claramente son un ejemplo de poca cintura política para manejar un tema que le podría haber abierto al país no solo líneas de crédito para obras de infraestructura y a las empresas para financiamiento de bienes de capital, sino haberle evitado otros dolores de cabeza, como la postergación de fondos frescos en el Banco Mundial. Esa deuda que, además, pasó de US$ 6500 millones a unos US$ 10.000 millones, ahora se renegociará formalmente desde fines de mayo en París y, aunque las posiciones iniciales son distantes y hasta parecen antagónicas, la clave es que los acreedores saben que, cuando la Argentina hace una propuesta de pago, más vale acercarse y cerrar un acuerdo por más que no sea el ideal, antes de esperar varios años más. Por eso, si la Argentina ofrece un pago inicial de US$ 250 millones y los acreedores pidieron US$ 2000 millones, tal vez haya una solución a mitad de camino, que le permita al Gobierno además otra ganancias más allá de las divisas: la de la confianza internacional y local que no le vendrá nada mal para sus últimos 20 meses de gestión.