Prehistoria del circuito callejero

Tres fotos nos permitirán conocer algo de la historia que hay detrás del circuito callejero del Súper TC2000 que compite en la ciudad de Buenos Aires.

Comenzamos por una toma aérea del archivo del diario La Nación.La imagen -tomada alrededor de los años 70- nos permite ver dos barrios. La zona señalada con la letra A pertenece a Recoleta. El sector correspondiente a Palermo está marcado con la letra B. ¿Qué los divide? La calle Tagle (1).

Por su parte, la avenida del Libertador (2) era doble mano las 24 horas. Había sido ensanchada y pavimentada en 1936. Se había llamado Alvear hasta que en 1950, cuando se cumplió el centenario de la muerte de San Martín, entre los homenajes que recibió el prócer, figuró el bautismo de esta importante avenida en su honor.

Con el número 3 hemos marcado el Palacio Errázuriz, obra del arquitecto francés René Sergent. Fue construido en 1911 para el matrimonio conformado por el diplomático chileno Matías Errázuriz y Josefina de Alvear. En 1937, el Estado compró la mansión que hoy alberga al Museo de Arte Decorativo, a la Academia Nacional de Bellas Artes y la Academia Argentina de Letras.

El número 4 corresponde al edificio del Automóvil Club Argentino, inaugurado en 1942. El monumento al general Mitre (5) fue emplazado en 1927. Mientras que la avenida Figueroa Alcorta (6) surgió en la década de 1910 y en un principio se denominó Centenario. A partir de 1942 pasó a llevar el nombre de José Figueroa Alcorta, el presidente del Centenario.

Por último, el número 7 señala la facultad de Derecho, inaugurada en 1949. Vayamos hasta su escalinata:

Mantenemos los números de la primera fotografía. Estamos parados en la escalinata de la Facultad de Derecho (7), junto a la avenida Figueroa Alcorta (6) y a lo lejos divisamos el edificio de ACA (4). Como vemos, hay árboles muy jóvenes en la vereda de enfrente. Esta imagen es de 1948. Por lo tanto, detrás de nosotros el edificio de la facultad está en plena construcción. Cruzamos la plaza una vez más para tener otra perspectiva:

Esta foto es de 1939. Nos muestra la calle Tagle (1) y las avenidas del Libertador (2) y Figueroa Alcorta (6). Marcamos con el número 8 el terreno que hoy ocupa la confitería Rond Point. Entre el 8 y el 6 está el 7, el canal 7. Por último, las iniciales corresponden a los clubes Independiente (CAI) y River Plate (CARP). Allí estuvieron sus canchas. Independiente jugó en este terreno en 1906. River, un poco más cerca de Libertador, tuvo su estadio desde 1923 hasta 1938, un año antes de que se tomara esta foto. Eran tiempos en que rugían las hinchadas. Ahora rugen los motores.

Breve historia de la isla Demarchi

No existía. Sólo era una parte más del Riachuelo, pero la enorme acumulación de arena la convirtió en un nuevo terreno del poblado, en el siglo XVIII. En un principio, los habitantes de Buenos Aires la llamaron Punta. Más tarde recibiría el nombre de “Isla de Ercy”, por un indio de ese nombre que la habitaba.

El general Juan Lavalle tuvo una quinta en ese terreno. Luego fue adquirido por el farmacéutico Antonio Demarchi, socio propietario de la “Droguería de la Estrella” (antecesora de la Farmacia “La Estrella”), frente a la iglesia de Santo Domingo. Sobre Demarchi, arribado al Plata en 1833, es importante destacar que se casó con Mercedes Quiroga -hija del caudillo-, que fue fundador de la Sociedad Filantrópica Suiza de nuestro país y que convenció al escultor milanés Antonio Tantardini para que esculpiera la Dolorosa en la tumba de su suegro en la Recoleta. Demarchi aportó el mármol de Carrara.

En la década de 1840, Manuelita Rosas llevaba comitivas de extranjeros a conocer la isla de Antonio Demarchi, que en ese tiempo era llamada Isla de los Sauces. Se realizaban asados y bailes para los invitados. Luego quedó desocupada, se la conoció como isla del Tío Cruz, porque ese paisano cortaba los pajonales y vendía las cañas en la actual Avellaneda a los que necesitaban mejorar los techos de sus ranchos.

Durante la epidemia de fiebre amarilla, en 1871, muchas víctimas fueron enterradas allí. También funcionó en ese terreno un lazareto. Más adelante fue anexada a la zona del puerto que construiría Eduardo Madero, pero las obras no alcanzaron a abarcar ese espacio. Sí llegó el deporte: Boca Juniors tuvo su cancha en la isla y allí jugaron con River el primer superclásico de la historia, el 2 de agosto de 1908. Fue amistoso y ganó Boca 2 a 1.

Desde comienzos del siglo XX se instaló una prisión para los anarquistas y los inmigrantes sin documentación que debían ser deportados. También se incorporó un astillero dependiente del Ministerio de Obras Públicas donde se entrenaba a los aprendices (Perón visitó los astilleros el 12 de julio de 1949). En 1936 se hizo una parodia de la llegada de Pedro de Mendoza, como parte de los actos conmemorativos por los 400 años de la denominada “Primera fundación”. El barco de las celebraciones partió de la isla Demarchi y sus hombres desembarcaron en la Vuelta de Rocha.

En 1938, Benito Quinquela Martín donó al Comedor de Trabajadores Portuarios de la isla un óleo sobre madera de 18 metros de largo, bautizado “Día de trabajo”. Estuvo perdido durante muchos años. Cuando se recuperó, fue restaurado y hoy se encuentra en el hall de la Terminal de Cruceros. Ahora es tiempo de restaurar la isla.

Los colores históricos del fútbol

Con mucho entusiasmo un grupo de ingleses organizó el primer partido de fútbol que se jugaría en el territorio argentino. El mismo se llevaría a cabo en el barrio de La Boca el 25 de mayo de 1867. ¿Por qué se tomó ese día? Porque era feriado. Pero la lluvia arruinó el estreno. La próxima fecha disponible era el 20 de junio y además se cambió el escenario. En vez de La Boca con sus problemas de inundación, resolvió utilizarse el terreno del Buenos Aires Cricket Club, en Palermo, donde hoy se encuentra el Planetario.

La convocatoria era para las 12:30. Esta vez el tiempo acompañó; sin embargo, surgió un nuevo inconveniente: varios de los que se habían comprometido a participar abandonaron a último momento debido a la sorpresiva cantidad de público que concurrió a Palermo. Les dio vergüenza ser vistos corriendo una pelota delante de tanta gente. Por lo tanto, en vez de once contra once, hubo ocho jugadores por equipo. Aquel primer encuentro futbolístico duró dos horas y los contrincantes no se diferenciaban por la camisa (a nadie se le hubiera ocurrido usar camisetas en ese tiempo), sino por el color de las boinas: blancas de un lado, rojas del otro.

Ganó el equipo de las boinas coloradas, 4 a 0. Los vencedores fueron Thomas Hogg (capitán), James Hogg, Thomas Barlow Smith, William Forrester, James Wensley Bond, E. S. Smith, Norman Harry Smith y John Ramsbotham.
Los boinas blancas fueron Walter Heald, Herbert Thomas Barge, Thomas Best, Urban Smith, John Harry Wilmott, R. Ramsay, J. Simpson y William Boschetti.

Pasaron 30 años hasta que los ex alumnos del Buenos Aires English High School formaron un equipo al que llamaron Alumni, como solían denominarse las asociaciones de ex alumnos en los Estados Unidos. Es sabido que Alumni (la foto que vemos es de 1902) fue el gran campeón de fútbol en los comienzos del siglo XX y se convirtió en la base de los primeros seleccionados argentinos. Pero el detalle está en los colores que usó. Fueron, justamente, el colorado y el blanco que recordaba a aquellas boinas del primer partido en 1867.

Los colores históricos se mantuvieron en la camiseta del popular club de rugby Alumni. Mientras que en el fútbol fueron los elegidos por un grupo de estudiantes platenses, deportistas cordobeses y también santafesinos que admiraban a sus pares porteños y querían tener sus mismos colores. Nos referimos a Estudiantes de la Plata, Instituto de Córdoba y a Unión de Santa Fe.

River Plate, en cambio, eligió esos colores porque son los de la bandera de Génova, ya que el club se formó en el típico barrio de los genoveses: La Boca, donde estuvo por jugarse el primer partido de nuestra historia, pero se supendió por lluvia.

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