La preocupación por el destino errante del Palacio de Correo de la ciudad de Buenos Aires salió a la luz a través del ilustrativo texto de Alicia de Arteaga.
A propósito de ese tema, adherimos al deseo de su preservación y los hacemos con un aporte sobre la historia del edificio.
La primera sede del correo fue la casa de don Domingo de Basavilbaso, en las actuales Perú entre Alsina y Moreno, donde ahora funciona la legislatura porteña. En 1748 Basavilbaso había sido nombrado Correo Mayor, es decir, encargado de la correspondencia que llegaba y partía de Buenos Aires.
En 1822 fue trasladado a las actuales Bolívar, entre Belgrano y Venezuela. A partir de 1879 se estableció en el ala norte de lo que es hoy la Casa Rosada. Pero en 1882, al ser anexada esa edificación para agrandar la Casa de Gobierno, el correo pasó a Bolívar y Moreno, es decir, a dos cuadras del Cabildo.
En 1888 se proyectó la construcción del Palacio de Correos, en el Paseo de Julio (ahora Alem) y Cuyo (hoy Sarmiento). Para la tarea se contrató al ingeniero francés Norbert Maillart, quien se encontraba en Chile. Pasó por Buenos Aires y preparó los planos. El Congreso aprobó la obra y se le adjudicó una partida presupuestaria.

Proyecto original con frente en la actual avenida Alem.
De inmediato, una pirámide de ladrillos cambió la fisonomía del lugar. Y no fue una postal efímera. Durante 20 años los porteños vieron la misma pila de ladrillos. Una de las razones del retraso, según se dijo, fue la crisis de 1890. Otra, las dificultades que generaba el desnivel de la manzana elegida.

Montículo de ladrillos del Correo.
A todo esto, las oficinas del Correo se habían mudado en 1901 a Corrientes y Reconquista, a la espera de la construcción del Palacio. Era tiempo de relanzar la obra. En 1908, el ingeniero Maillart regresó a Buenos Aires para efectuar cambios. Los principales eran:
1) El frente dejaría de estar sobre el Paseo de Julio y pasaría a la actual Sarmiento.
2) Un enorme sector que en 1888 iba a contener caballerizas se transformaría en oficinas.

En obra.
Ahora sí, comenzaba la construcción, que demandó ¡otros 20 años! Esta vez la culpa la tuvo la Gran Guerra en Europa.
El edificio que se ideó durante el gobierno de Juárez Celman terminó inaugurándolo Marcelo T. de Alvear curenta años después, el 20 de septiembre de 1928.
26.01.2011
1:43 pm
GRACIAS MAESTRO !
EJEMPLAR , COMO SIEMPRE .
CARIÑOS .
26.01.2011
6:20 pm
Muchas gracias por la historia!
Parece que la falta de evaluación correcta de todo lo que involucra la ejecución de un plan siempre ha fallado y mucho en este país……
27.01.2011
2:44 pm
Una de las cosas que más me gustaron de su último libro: “Biografía no Autorizada de 1910″, es el conocer la parte de atrás de la Historia Formal. Parte de atrás que en manera inmensa contribuyen a concretar la imagen real, de Edificios, estatuas monumentos, de aquella Buenos Aires de 1910 que se hace vívida al pasar hoy por cada uno de las construcciones de aquella época.
Buenísimo post, increíbles las fotografías.
29.01.2011
9:16 pm
El edificio del Correo Central es un edificio que “quiero” mucho, por pasar frente suyo todos los días, mientras voy al trabajo.
03.02.2011
6:52 pm
como siempre en nuestro pais una obra de 20 años es normal, mas contemporanea es la construccion de atucha II.
excelente post daniel y tus libros son joyas .
31.01.2012
1:19 pm
Gracias Daniel por este articulo.Desconocia que el Palacio de Correos tardo tanto en construirse.Es muy bueno saber estas cosas