Buenos Aires contra los abogados

 

Los semblantes de los capitulares permitían advertir que la mañana del 22 de octubre de 1613 un tema grave iba a tratarse en el Cabildo. El regidor Miguel del Corro pidió la palabra. Dijo que ya era pública y notoria en toda la ciudad la inminente llegada de Diego Fernández de Andrada, José de Fuensalida y Gabriel Sánchez de Ojeda. Rogó al Cabildo que se prohibiera el ingreso de estos tres sujetos y advirtió que si así no se hiciera, el Ayuntamiento iba a cargar con la responsabilidad de lo que pudiera ocurrir.

¿Quiénes eran estos tres hombres que tanta preocupación habían causado? Fernández de Andrada era oriundo de Santiago del Estero; Fuensalida vivía en Córdoba y Sánchez de Ojeda provenía de Chile. Los tres marchaban rumbo a la incipiente Buenos Aires y tenían en común algo que perturbaba a los capitulares: ¡eran abogados!

La opinión de las autoridades era que si se instalaban en el poblado (Fuensalida y Sánchez de Ojeda ya habían actuado en Buenos Aires), iban a iniciarse juicios innecesarios. Por lo tanto, estos tres hombres obtendrían importantes sumas de dinero mientras enfrentaban a todos contra todos. Según consta en la foja 252 del libro de Actas del Cabildo, Del Corro sugirió que se enviara a un paisano en el camino hacia Córdoba para que, al cruzarlos en la ruta, les entregara una carta del Ayuntamiento ordenándoles que pegaran media vuelta y descarataran la idea de impregnar de juicios a Buenos Aires.

Tomó la palabra el alcalde Francisco de Manzanares, quien apoyó la moción de Del Corro. Uno a uno, todos los miembros del Cabildo fueron exponiendo su parecer. Hablaron del bien público, la pobreza de esta tierra y la escasa necesidad de servicios legales, entre otras cosas. El veredicto salió por mayoría absoluta: los tres abogados no debían poner un pie en la ciudad.

¿Eran fundados los temores? En realidad, las autoridades porteñas no deseaban que estos hombres se inmiscuyeran en los negocios que llevaban adelante, en aquellos tiempos en que el contrabando era la moneda corriente de la prosperidad en Buenos Aires.

  • Felicitas

    Divertidísima historia!!!
    Qué sucedió al final? Lograron ingresar a Buenos Aires? Denunciaron a alguien por el contrabando? O haciendo uso de buen latín, proclamaron: Ubi est mea?

  • Walter E. Kurtz

    El último párrafo es para no enemistarse con los abogados, ¿no? Nunca se sabe… :)

  • cecbach

    Increíble el relato! me hizo transportar en el tiempo y sentirme en esa época.
    La escena de interceptarlos en el camino para que peguen media vuelta parecía salida de un capítulo de El Zorro.

  • Gabriel

    Bue, se ve que no aprendimos un pomo en 400 anios. Las universidades estan llena de futuros abogados y esa calania vive del resto.

    Creo que es una parte de la solucion a la realidad actual…. menos abogados=menos leyes=menos delincuentes.

    A menos delincuentes, mayor seguridad. Por algo son 10 los mandamientos.

    • Julieta

      Gabriel, necesariamente, si no hay leyes que digan qué conductas son “delito”, por definición no puede haber “delincuentes”.

      Cómo pegás el salto de eso, que es puramente lingüístico, a una posible realidad como la “mayor seguridad”, no me lo explico.

      Y eso que estoy de acuerdo con restringir las leyes a la menor expresión posible, pero la superabundancia legislativa no es causa de los abogados, es causa de la ineficiencia política y del fracaso de la educación.

  • alberto gomez

    El error fue no persistir en esa decisión.

  • emilio

    Coincido, el error fue no persistir en esa decision, que sabios nuestros antecesores.- Hoy las universidades estan llenas de futuros cuervos, a quien le pagamos los estudios, y lo primero que hacen en cuanto se reciben es arrancarnos la cabeza y traicionarnos….

  • Pato Lombardo

    para quienes poseen objetivos e intereses mezquinos y personales, los abogados pueden resultar una amenaza, son quienes conocen y pueden informar e instruir sobre lo que està bien y no, y sobre què se debe hacer, o no hacer…una nota entretenida y de reflexiòn…

  • http://www.facebook.com/mariavirginia.riestra Maria Virginia Riestra

    que interesante…. eran epocas donde los “funcionarios/gobernantes” le temian a la justicia….que pena que sea parte de la historia y no de la realidad….

  • Dan

    Si no hubieran entrado nunca, de cuantos presidentes,  presidentas y políticos nos hubiéramos librrado.

  • http://www.facebook.com/people/Daniel-Jesùs-Giordano/100000333203356 Daniel Jesùs Giordano

    Historia y anècdotas porteñas

  • zara axarlian

    SI NO HUBIERA MALAS PERSONAS NO HABRIA  BUENOS ABOGADOS