Tres héroes de cuatro patas

 

Estamos acostumbrados a ver figuras del deporte en las tapas de El Gráfico. Sin embargo, la revista fundada en 1919 comenzó siendo de actualidad, con muchas fotografías (hechas por los reporteros gráficos, de ahí su nombre). En este caso, presentamos una de las tapas de febrero de 1924. ¿Quiénes posan? Gastón Polese junto con Ford, Diana y Top (también conocido como Cusquito en el barrio), todos protagonistas de una de esas pequeñas grandes historias.

Las crecientes del arroyo Maldonado siempre fueron un problema. Se generaban por la abundante lluvia, como ocurrió en la mañana del 16 de febrero de 1924. El curso creció y Gastón Polese, un niño de doce años que vivía a un par de cuadras, en Luis Viale al 2900, no tuvo mejor idea que intentar capturar un pato que nadaba con cierta dificultad en la correntada. Sí: había un pato, tal vez huyendo de algún corral, en el mediterráneo barrio de Villa Santa Rita.

Gastón tropezó, cayó al agua. De inmediato, los tres perros se lanzaron tras él. Pensó que los animales iban a agredirlo y buscó defenderse tirándoles patadas y manotazos, a la vez que luchaba contra la fuerza de la correntada que lo arrastraba. Los ladridos, cada vez más fuertes, fueron advertidos por José Gioia y Antonio Givilisco. Sin medir el peligro, y sobre todo sin saber nadar, los dos se tiraron al agua.

La corriente empujaba con fuerza hacia el río de la Plata. Afortunadamente desde el puente, Domingo Gioia (probablemente, pariente de José) lanzó una soga y los tres desafortunados protagonistas pudieron sujetarse para ser izados a tierra firme. Luego fue el turno de rescatar a los perros. Impasible, el pato prosiguió su nado.

Gastón se salvó gracias a los perros que, aun sin estar preparados para el salvataje, llamaron la atención de dos hombres que tampoco dominaban el arte, más un tercero convertido en héroe. Tan héroe como Ford, Diana y Cusquito.